Una interna sindical paraliza la fábrica de café Cabrales en Mar del Plata

El Sindicato de Camioneros, liderado por Pablo Moyano, incorporó a 7 empleados del sector logística, que antes pertenecían al gremio de la alimentación. Esto generó la interna y tomaron la planta. Martín Cabrales aseguró a Infobae.com que "el que reclama es el gremio"

Desde hace dos semanas, un conflicto entre dos gremios complicó la situación de las dos plantas productoras de la firma Cabrales, en Mar del Plata. El problema surgió a raíz de la incorporación al Sindicato de Camioneros de siete empleados del sector logística que hasta ese momento pertenecían al gremio de la alimentación.

Ahora, los afiliados al Sindicato de Trabajadores de Alimentación, que dirige Marcelo Wagner, tomaron la planta en repudio a la decisión, por lo que la producción de la fábrica quedó totalmente suspendida. El empresario Martín Cabrales explicó a Infobae.com que este conflicto es totalmente ajeno a la voluntad de los representantes de la firma, y que tampoco involucra al resto de los empleados. "El que reclama es el gremio. Por 7 u 8 personas se ve afectada una planta de 350 trabajadores”, remarcó Cabrales.

Además, en Radio 10 dio detalles del conflicto: “Es una situación incómoda. La nuestra es una empresa familiar que tuvo siempre ofertas de compra y que nosotros defendimos. Queremos destrabar este conflicto en forma pacífica para poder seguir produciendo. Yo no tengo una multinacional, vivo de lo que produzco”, explicó uno de los dueños de la fábrica.

El conflicto comenzó hace ya dos semanas. En un principio, los afiliados al gremio de la alimentación paraban por 4 horas, tanto en la plantas de producción de Parque Industrial como la de Ayolas y Talcahuano. Pero desde ayer, ambas están totalmente tomadas y se paralizaron las actividades.

Según indicó el propio Martín Cabrales a Infobae, la situación tiene el agravante de que sucede en plena temporada invernal, momento en el que la demanda de insumos crece, sobre todo por la llegada de gran cantidad de turistas. Por eso, se cree que corre peligro el abastecimiento tanto de materia prima a otras empresas nacionales, como de artículos relacionados en comercios minoristas.

Con 70 años de presencia en el mercado, la empresa Cabrales no ha tenido prácticamente inconvenientes de este tinte a lo largo de su historia. Por eso, Martín Cabrales pidió “cordura” y “que llamen al diálogo”, y sugirió además que en caso de continuar con el reclamo, se haga sin afectar la producción. “Es un perjuicio gigante para todos los trabajadores”, expresó.

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