El jefe de la CGT local reclamó a un funcionario de Pérez que "ponga el pechito" por los trabajadores

Calcagni lanzó una dura advertencia al subsecretario de Trabajo, Ariel Pringles, quien proviene de un gremio aliado a Moyano y evitó opinar sobre el conflicto. Sólo dijo que tiene un rol "técnico" en el Gobierno provincial.
El jefe de la CGT oficial en Mendoza, Rodolfo Calcagni, conminó a un funcionario de Francisco Pérez a "poner el pechito a favor de los trabajadores" y advirtió que si no apoya el reclamo sindical "pondremos mañana a otro en ese lugar".

El apriete verbal fue para Ariel Pringles, subsecretario de Trabajo de la provincia, quien tiene origen precisamente en los sindicatos: es el principal referente local del dirigente judicial Julio Piumato, un aliado fuerte de Moyano a nivel nacional.

Calcagni dijo que no duda del apoyo de Pringles a la causa gremial y hasta arriesgó que el subsecretario ya manifestó su posición en este conflicto al propio gobernador Paco Pérez.

Sin embargo, Pringles negó rotundamente la versión de Calcagni sobre un diálogo con Pérez y evitó dar una opinión personal sobre el conflicto.

El funcionario afirmó que su rol es puramente "técnico" y negó que exista una incompatibilidad entre su tarea en la Subsecretaría de Trabajo y la batalla entre Moyano y el kirchnerismo.

"Yo represento a los judiciales federales, quienes no están en conflicto con el gobierno de Paco Pérez", recalcó Pringles. Y señaló que "la CGT todavía no saca un comunicado, por lo cual el paro de es sólo de Camioneros. Nos estamos adelantando".

Historia. Pringles es funcionario desde la gestión de Celso Jaque y llegó a la Subsecretaría de Trabajo debido a la buena relación entre el justicialismo y los sindicatos en Mendoza en la época electoral. Pero ese vínculo político se fue erosionando con el correr del tiempo, tanto a nivel local como nacional, debido a que Moyano y Piumato tomaron distancia de Cristina.

Calcagni evitó pegarle a Pérez porque "nunca hubo una alianza política" con el PJ, pero sí condicionó al subsecretario de Trabajo. Aunque a la vez aclaró que Pringles no tiene intervención directa en la pelea de los camioneros y expresó: "Nosotros lo pusimos y lo vamos a bancar. Estoy convencido que nos acompaña".

Alcanzado por las balas, el subsecretario disimuló las heridas y reclamó "no mezclar lo gremial con lo político".

Según Pringles, no hay razones para que deje el gobierno de Paco Pérez porque el mandatario nunca le ha pedido tomar "una medida contra los trabajadores" y respondió, sin meterse en la pelea puntual, al reclamo de Calcagni: "Desde lo filosófico yo siempre he entendido que hay que defender al más débil, que es el trabajador".

Lo cierto es que la posición del funcionario es inevitablemente ambigua, dado que está asociado a un ala gremial que hoy es antikirchnerista, pero su militancia política es oficialista y su rol en el gobierno de Pérez no es menor.

De hecho, este jueves, Pringles fue el representante del Gobierno provincial en una reunión del Consejo Federal del Trabajo. Mientras que a nivel político trabaja en la corriente cristinista del PJ que lideran los intendentes Alejandro Abraham (Guaymallén) y Rubén Miranda (Las Heras).

Amenaza. Calcagni también advirtió que el clima entre el Gobierno nacional y parte de los gremios tiende a empeorar y podría terminar en un "paro general de todos los trabajadores" la semana que viene.

El gremialista destacó también que el apoyo a Moyano "es total, porque el reclamo es justo".

"Este conflicto no lo propició Moyano", aseguró Calcagni, y describió una serie de medidas que afectan directa o tangencialmente a los trabajadores, como el cepo al dólar, la inflación y el freno a las importaciones. Incluso la escasez de combustible "que no arrancó ahora, empezó hace siete un ocho meses"

También pronosticó que este viernes al mediodía el transporte público mendocino "quedará totalmente paralizado" si no hay negociaciones.

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