El jefe de Smata advierte al Gobierno: "Tengo paciencia, pero con los laburantes no se juega"

Pignanelli se plantó y le reclamó a la Rosada medidas para reactivar el mercado. "Estamos en un país de sordos y caprichosos".
Tengo una calentura perra". Así estaba esta mañana el jefe del Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor de la República Argentina (SMATA), Ricardo Pignanelli, uno de los gremialistas más cercanos a la Casa Rosada y a quien Cristina Kirchner suele llamar cariñosamente "gordo" cuando comparten algún acto.

Pero después de varias semanas de mantener una posición contemplativa respecto a la crisis del mercado automotor (donde las suspensiones y "despidos hormigas" se multiplican), el gremialista golpeó la mesa y le lanzó una dura advertencia al Gobierno nacional.

"Tengo una calentura perra, parece que estamos en un país de sordos y de caprichosos. El problema no son los sordos sino los caprichosos porque es un defecto humano y los peores son los brutos que creen que se pueden arreglar las cosas de prepo", dijo un más que caliente Pignanelli.

"Vamos a tener paciencia y cuando se nos termine, tomaremos otro camino. En julio tendremos el verdadero panorama sobre si esta situación se prolonga o no", afirmó en diálogo con radio Nacional Rock.

Para que quede claro que la bronca no es sólo con Smata, el gremialista aseguró que "a esta altura estoy apuntando para todos lados". "A mí me tocan a los trabajadores y están tocando a mis hijos y, con mis hijos, nada. Están jugando con los laburantes", continuó.

"Tengo la paciencia del mundo, pero con los laburantes no se juega", advirtió. "Tengo la paciencia para aguantar pero se están metiendo con los hijos, y mis hijos son los primeros que sufren. El primer sindicato que se cae es el mecánico porque todavía hay muchos burgueses que se creen que el automóvil no es una herramienta de trabajo", siguió.

Pignanelli indicó que "tenemos licenciamientos en varias terminales" y que la crisis afecta a su vez “en las autopartes, las concesionarias y los talleres". Sin embargo, mantuvo su postura de no realizar por ahora paros, pero esta vez estimó que "cuando salga a la cancha" va ser porque los operarios ya dilusidaron "con quién se las tienen que agarrar".

El jefe de SMATA reclamó al Gobierno que tome medidas concretas que podrían revitalizar el mercado de autos sin depender de Brasil. Al respecto, pidió bajar las tasas de interés porque "el problema es que la plata es cara en este país".

"Si un cliente se acerca a comprar un coche en cuotas, los intereses están tan altos que ¿quién va a comprar un coche en cuotas? Deberían bajar la tasas de los créditos y, así, podríamos sumar 80 o 100 mil unidades", analizó.

Pignanelli agregó que otro problema para el mercado automotriz es que “el contenido nacional de los automóviles (que se fabrican aquí) es todavía bajo". "Para montar vehículos se necesitan los dólares del Gobierno, pero anda cuidando la caja", dijo resignado.

Smata tiene unos cien mil afiliados en todo el país y es uno de los gremios más afectados por las suspensiones, junto a la Unión Obrera Metalúrgica, que convocó a un paro para mañana en Córdoba. Según diferentes cálculos, las suspensiones en lo que va del año ya superaron las 15 mil.

En tanto, los patentamientos de vehículos registraron en los primeros 20 días de mayo una baja de 40 por ciento contra igual período de 2013 y, según estimaciones del sector, el mes terminará con unas 50.000 unidades, lo que representaría la peor caída interanual del año.

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