Una jornada sin clases en la ciudad

Los diecisiete gremios docentes adhirieron a la huelga con reclamos salariales e informaron que la adhesión rondó el 95 por ciento. El gobierno de la ciudad los acusó de romper el acuerdo vigente y descartó una nueva negociación.
“Paramos porque no nos queda alternativa. Bajo ningún punto de vista vamos a ser cómplices del vaciamiento de la educación pública que pretende implementar el macrismo”, advirtió el secretario general de la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE-Ctera), Eduardo López. El dirigente se refería a la huelga que los maestros porteños realizaron ayer, con un alto acatamiento en todos los niveles de enseñanza, en reclamo de la reapertura de la negociación salarial. El Ministerio de Educación de la ciudad acusó a los sindicatos docentes de romper el acuerdo alcanzado a principios de año y descartó nuevas negociaciones por sueldos. Y el propio jefe de Gobierno, Mauricio Macri, confirmó que se descontarán los días de paro.

El titular de UTE, uno de los diecisiete gremios docentes que apoyaron la huelga, calificó el cese de actividades como “contundente y masivo”, con una adhesión que estimó “superior al 95 por ciento”. Al mismo tiempo, reiteró el pedido de adelantamiento del cronograma de pagos y la recomposición salarial. Los docentes llevaron ayer su protesta hasta la Jefatura de Gobierno.

El ministro de Educación de la ciudad, Esteban Bullrich, afirmó que la medida de fuerza violó el convenio alcanzado en febrero pasado, cuando se acordó un incremento salarial del 23 por ciento para el año. “La violación del acuerdo es una mentira del ministro –respondió López y redobló la apuesta–. Lo desafío a que muestre el acta donde nos comprometíamos a no parar durante todo el año.” Página/12 accedió al documento firmado en febrero, donde el Ministerio de Educación se compromete a que maestros interinos y suplentes cobren sus sueldos “en tiempo y forma”. Ese, precisamente, es uno de los puntos que los sindicatos docentes porteños señalaron como una promesa incumplida por parte de las autoridades.

Macri fue quien salió a advertirles a los docentes que se “va a descontar” el día de paro (ver aparte). También se plantó en “no hay ninguna posibilidad de reabrir paritarias”. López salió al cruce del jefe del Gobierno porteño y enfatizó que un fallo judicial determina que sólo pueden descontarse los días no trabajados si el paro es declarado ilegal. “Según el Ministerio de Trabajo, éste ha sido un paro legal”, dijo el titular de UTE. Los diecisiete gremios que participaron de la huelga de ayer mostraron unidad y consenso, a pesar del extenso abanico de tendencias políticas, donde algunos sindicatos se referencian con la CTA y otros con la CGT. “La afinidad entre el variopinto de expresiones demuestra que hubo un amplio consenso de los docentes al reclamar por mayor presupuesto educativo”, reconoció Eduardo López.

Ante los reclamos docentes por problemas de infraestructura, Macri se declaró conforme con el plan de 980 obras terminadas. “Durante su gestión no se construyó una sola escuela; la única que se abrió funciona en un viejo galpón que la DGI tiene en la Villa 20”, retrucó el dirigente de UTE, quien recordó que el presupuesto para la construcción de escuelas se redujo de 112 millones en 2009 a 18 millones en 2010.

Los diecisiete sindicatos docentes se reunirán mañana para evaluar cómo continuarán con sus exigencias.

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