El juego de las diferencias

El juego de las diferencias

El metalúrgico volvió a hablar de su postulación para la nueva CGT. Pero algunos de los gremios que lo venían apoyando muestran dudas y hablan de diferencias internas en la UOM. La semana que viene habrá nuevas reuniones.

Por Julián Bruschtein

Los gremios de la CGT que no reconocen a Hugo Moyano como secretario general siguen con su interna. “Ya no soy un nene. Tengo 65 años y los problemas de cualquiera de mi edad, pero los médicos me habilitaron a seguir cumpliendo mis funciones, lo que no quita que me tenga que seguir haciendo estudios”, reiteró ayer el metalúrgico Antonio Caló, disipando los rumores acerca de su renuncia a la candidatura para conducir la CGT. Los gremios que lo apoyan atribuyen los rumores a “la interna de la UOM, que todavía tienen que resolver”, destacó un dirigente gremial a Página/12.

“La agenda es la misma, siempre lo dije, lo que nos diferencia es la forma de conducir. Entendemos que para conducir la CGT tiene que haber un cuerpo colegiado”, afirmó Caló, mostrando las diferencias con Moyano. La interna entre los tres sectores más importantes que componen el espacio sindical –-los Gordos, los Independientes y los no alineados y ex moyanistas– no terminan de ponerse de acuerdo sobre la figura que encabezará la central obrera, a pesar de que Caló es el único candidato visible hasta el momento. “Lo apoyamos a Caló, pero por cómo viene la cosa se va a terminar de definir en el mismo congreso”, confió a este diario una fuente sindical.

“Hay un problemita en la interna de la UOM. Entre ellos no se ponen de acuerdo todavía con el futuro de Caló”, aseguró un dirigente sindical, que con su gremio también sostiene al dirigente como candidato a conducir la CGT. Algunos de los líderes gremiales ven dubitativo a Caló y creen que tienen que discutir un plan B sobre el que nunca se habían detenido. “Tampoco hay muchas alternativas”, destacó el dirigente, apuntando al racimo de posibles candidatos. A Héctor Daer, de Sanidad, es quien presentan los Gordos; al estatal Andrés Rodríguez, de UPCN, le resta puntos liderar un gremio chico; a Gerardo Martínez, de la Uocra, su vinculación con el Batallón 601 durante la dictadura lo borró de un plumazo; mientras que el mecánico Ricardo Pignanelli, de buena llegada con el sector industrial, está más abocado a su gremio (Smata), que conduce desde hace apenas seis meses.

La semana que viene también será movida para los gremialistas. El martes se reunirán en la sede de la Uocra, en un encuentro de mesa chica, los sindicatos con mayor peso en el armado. Allí piensan limar algunas de las diferencias que continúan apareciendo entre ellos y además intentarán comenzar a definir los pasos hacia el Comité Central Confederal que realizarán el 3 de septiembre en la sede de la Unión Ferroviaria. El jueves congregarán a los secretarios generales de los gremios en la sede del sindicato de mecánicos, paso en el que comenzarán formalmente a desandar el camino hacia el Confederal, donde se definirá el orden del día y se presentarán los candidatos.

Para la semana próxima se pospuso también la reunión que debían mantener con la titular de la Superintendencia de Servicios de Salud, Liliana Korenfeld. Allí piensan asistir los principales dirigentes para llevar su preocupación por la deuda que mantiene el organismo con las obras sociales sindicales, uno de los principales reclamos que la CGT tiene en su agenda. Será también un escalón más en el reconocimiento del espacio gremial de forma institucional de parte del Gobierno después de las reuniones que mantuvieron con la presidenta Cristina Kirchner y el ministro de Trabajo, Carlos Tomada.

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