Kicillof y la CGT, con la mira en Ganancias y en la pauta salarial

Kicillof y la CGT, con la mira en Ganancias y en la pauta salarial

Evalúan posibles cambios en el tributo; los transportistas, a la Casa Rosada

Cuando Axel Kicillof se siente hoy a comer bife de chorizo con la cúpula de la CGT oficialista, deberá argumentar cómo hará para que la inflación anual sea del 15 por ciento, como lo proyectó en la ley de presupuesto. La escalada de precios será apenas uno de los asuntos de los que charlarán hoy el ministro de Economía y los sindicalistas más cercanos al kirchnerismo.

Durante el almuerzo en la sede de los peones de taxis, los dirigentes cegetistas esperan escuchar de boca del ministro la confirmación de que el Gobierno prevé modificar los alcances del impuesto a las ganancias al término del raid paritario, que sería entre junio y agosto, antes de las elecciones primarias. Las promesas oficiales a los gremios sobre los cambios en Ganancias forman parte de una estrategia para evitar desbordes en las paritarias, tal como informó LA NACION hace dos días.

"Hablaremos de Ganancias y otras yerbas", dijo algo enigmático uno de los dos sindicalistas que tejieron el encuentro secreto de hoy con Kicillof. Otro de los temas ineludibles será la pauta salarial rumbo a las paritarias, muchas de las cuales ya están en marcha. En el corazón de la CGT, no cayó bien que se haya filtrado que sus gremios estarían dispuestos a aceptar subas menores al 30 por ciento.

"No creo que nos puedan poner un techo a los aumentos. El único que nos ponía techo era [Hugo] Moyano, cuando estaba al frente de la CGT. Creo que cada actividad se las va a rebuscar como pueda para obtener los aumentos", consideró un jerárquico de la central obrera.

El techo del 30% comenzó a ganar adeptos entre los gremios de la CGT cuando dos referentes de la industria confesaron que sería "un buen acuerdo" si se imita el de 2014. Los dos sindicatos en cuestión obtuvieron el año pasado una suba salarial del 29,6% o menos.

Kicillof intentará explicarles a los gremialistas que la inflación estará controlada, a pesar de que los antecedentes no le jueguen a favor: en 2014, se proyectó en 9% en la ley de presupuesto, pero finalmente fue del 23,9%, según el Indec. Para los estudios privados, en cambio, la inflación alcanzó el 38%, mientras que para los legisladores nacionales de la oposición fue de un 41%.

La CGT oficial, que encabeza Antonio Caló, trabaja codo a codo con el Gobierno en un proyecto de ley para que las sumas no remunerativas no excedan los seis meses al año. Los pagos no remunerativos, que no están avalados en la Constitución, son frecuentes en los tratos salariales. El Ministerio de Trabajo suele hacer la vista gorda y los avala. Los empresarios zafan de hacer frente a las cargas sociales. Y los sindicatos aceptan el monto sin sufrir descuento alguno. A todos les cierra, siempre y cuando sea algo pasajero. Esto podría reverse.

Tras el encuentro de hoy con Kicillof en el gremio de Omar Viviani, otros referentes de la CGT vinculados a la industria se juntarán mañana con Daniel Scioli en el Smata. El gobernador bonaerense y candidato a presidente por el oficialismo les prometerá seguir con el plan de reindustrialización que anunció Cristina Kirchner el 1° de marzo en el Congreso. Será un acto con tono de campaña.

Antes de que Kicillof almuerce con los sindicalistas afines, el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, recibirá en la Casa Rosada a los referentes de los díscolos gremios del transporte. El funcionario intentará desarticular el paro sectorial que anunciaron para el 31 del actual en reclamo de Ganancias. Aníbal no tendrá una tarea sencilla. Los transportistas endurecieron su postura. "La eliminación total del impuesto al trabajo es lo único que nos puede hacer levantar el paro", desafió el ferroviario Omar Maturano, uno de los impulsores..

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