Largas filas y contratiempos por la protesta del personal de Aduanas en la frontera

Largas filas y contratiempos por la protesta del personal de Aduanas en la frontera

Desde las cero horas del día jueves los aduaneros de todo el país iniciaron un paro por 48 horas. Una de las zonas afectadas fue el paso entre Clorinda y Puerto Falcón y la aduana de Pilcomayo para ir hacia Itá Enramada en Asunción del Paraguay.

El gremio que nuclea a los aduaneros, SUPARA, al no tener respuestas por parte del gobierno nacional por reclamos salariales declaró la medida de fuerza.

Las personas que normalmente van de un lado a otro de la frontera, más los pasajeros en tránsito se vieron perjudicados el día martes por un corte de ruta de productores agropecuarios que decidieron levantar la medida el día miércoles.

Pocas horas después la nueva protesta no permite tampoco el cruce de vehículos de ningún tipo por la zona fronteriza, sin embargo hay personal jerárquico de Aduanas que intenta hacer lo imposible para agilizar el tránsito en estos lugares sin embargo de todas maneras se terminó generando el caos vehicular y de transportes.

La medida de fuerza se extiende desde el día de ayer y hasta el día domingo inclusive.

La señora “Bety” Ibarrola y el señor “Titi” Delgado son parte de la comisión directiva del SUPARA en Clorinda, y en diálogo con este medio, explicaron la difícil situación que están pasando por ser los únicos excluidos de aquel anuncio que se diera oportunamente por parte del gobierno y siendo ellos empleados públicos como otros no pudieron tener el mismo beneficio. “se puso en aviso a los empresarios y transportistas de esta situación que se iba presentar, lo que no estaba en los planes de nadie era la medida de fuerza previa que se dio por parte de productores que cortaron la ruta y eso agravo más la situación” dijeron los referentes gremiales.

La Gendarmería directamente impedía la llegada de vehículos de cualquier tipo, incluso motos, hasta la zona primaria aduanera Argentina. Desde la cabecera del puente San Ignacio de Loyola del lado argentino y en el ingreso al predio están los gendarmes que dialogan con la gente explicandoles la imposibilidad de seguir circulando.

Llamativamente la gente no toma mal esta situación y aunque no comparten el reclamo, tampoco se vivieron momentos tensos como en otras ocasiones. 

Por otra parte quienes resultaron beneficiados con esta situación son los “carriteros” que están con mucho trabajo, llevando y trayendo bultos de los pasajeros de colectivos de larga distancia.

Estos deben cruzar la frontera a pie y sus equipajes son transportados por los “carriteros” que cobran cerca de $100 por bulto por hacer este trayecto que no tiene más de 500 metros.

Los colectivos de larga distancia llegaban solo hasta el lado argentino, mientras que los pasajeros debían tomar otro colectivo del lado paraguayo para completar su viaje.

Largas fila se formaron de uno y otro lado de la frontera pero los aduaneros no piensan cambiar su actitud por lo que cada vez serán más los vehículos varados por la medida.

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