Lejos del pronóstico del Gobierno, la primera suba salarial se cerró en 38%

Es para los no docentes de universidades privadas; Kicillof prevé una inflación inferior al 20%

Todavía sin un horizonte inflacionario que ofrezca certezas a largo plazo, se cerró ayer la primera paritaria de 2015, con una suba salarial de 38 por ciento, a pagarse en dos cuotas: un 30% en marzo y el 8% restante en agosto.

El trato fue firmado por el Sindicato de los Empleados y Obreros de la Enseñanza Privada, que representa al personal no docente de universidades y colegios privados de todo el país. El convenio beneficiará a 15.000 trabajadores de 62 universidades privadas y podría replicarse más adelante para el personal no docente de los colegios. Resta aún la homologación del Ministerio de Trabajo.

"Tomamos como parámetro los siete puntos que perdimos en 2014 por la inflación. Habíamos tenido un aumento de 30% y la inflación fue de 37%. Apuntamos a recuperar lo perdido", dijo a LA NACION Guillermo Marconi, secretario general del gremio.

Con este acuerdo, el sueldo de la última categoría del personal no docente será a partir de marzo de 10.000 pesos, contemplando el básico y la asistencia, mientras que el de la categoría más alta será de 20.000 pesos, aproximadamente.

Es decir que la primera paritaria echó por tierra los argumentos del Gobierno sobre lo que fue la inflación anual de 2014 y los pronósticos para 2015 que el ministro de Economía, Axel Kicillof, ventiló durante una charla con dirigentes de la CGT oficialista. De acuerdo con sus proyecciones, Kicillof prevé una inflación no superior al 20% para este año, según comentaron gremialistas alineados con el kirchnerismo.

Para el sindicalismo que comulga con la Casa Rosada, las paritarias de 2014 no alcanzaron a la inflación. Los opositores sostienen lo mismo. Y su veredicto no cambia ni siquiera si la comparación se hace con las mediciones oficiales, que mensualmente arrojan porcentajes más bajos que los de las consultoras privadas, o con el control que realizan legisladores de la oposición.

Pero a contramano de lo que afirman los sindicatos, prácticamente de manera unánime, el Ministerio de Trabajo divulgó un informe en el que asegura que el incremento de los salarios superó la suba del índice de precios al consumidor (IPC). Es decir que para Carlos Tomada, en términos lúdicos, las paritarias de 2014 le ganarán o empatarán con la inflación.

El Sindicato de los Empleados y Obreros de la Enseñanza Privada acordó en 2014 una suba de 25%, inicialmente. Pero obtuvo en mayo un 5% adicional ante la escalada inflacionaria. En el trato que selló ayer, se buscó recuperar lo perdido por la inflación anual, que para Marconi fue de "37%".

"Ojalá que la inflación de 2015 sea como pronostica Kicillof. Si llega a ser así, devolvemos diez puntos del acuerdo", señaló Marconi, quien integra la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo.

Las próximas negociaciones salariales serán la de los bancarios y la de los colectiveros de la UTA. Ambos sindicatos buscarán imitar el acuerdo de 2014: negociar en enero una suma puente para sellar el porcentaje del aumento anual en marzo o abril, con un escenario tal vez más claro.

CALÓ LE PIDIÓ A SCIOLI POR LOS INDUSTRIALES

El gobernador de Buenos Aires y precandidato a presidente por el Frente para la Victoria, Daniel Scioli, fue invitado ayer en persona por Antonio Caló, jefe de la CGT oficialista, a exponer su proyecto presidencial ante la Confederación de Gremios Industriales.El pedido de Caló fue por la preocupación que existe entre los gremios del sector porque "hay candidatos que alientan el retorno a la desindustrialización". Scioli, en tanto, agradeció porque no hubo tensiones en el fin de año.

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