LA LISTA INTEGRACION DE AGMER CONSIDERA QUE HAY DEMASIADA INCERTIDUMBRE EN LOS MAESTROS POR EL PROCESO DE LUCHA

El candidato a secretario adjunto por la opositora lista Integración de la Asociación Gremial del Magisterio (Agmer), Alejandro Bernasconi, dijo a APF que existe entre los trabajadores de la educación una marcada “incertidumbre” por la falta de salida al conflicto
También cargó contra la actual conducción, al entender que medidas como haber apoyado la protesta de las patronales rurales “aisló al gremio” • Además, consideró que la herramienta del paro ha sido “bastardeada”.

Bernasconi dijo que un grupo de la Integración recorrió hoy escuelas de Paraná, donde “lo que más se encuentra, es incertidumbre sobre cómo sigue el proceso de lucha hacia delante. La fuerte preocupación de los compañeros es por una serie de demandas por las que hace tiempo vienen peleando y sobre las que no hay respuesta”.

El dirigente mencionó que observan “en muchos casos, evidente decepción, que no necesariamente tiene que ver con la conducción (del gremio, en manos de la lista Rojo y Negro desde 2009), sino también con cómo se transita el proceso de lucha. Nosotros entendemos que las autoridades (del sindicato) son responsables de no orientar el debate, no hacer lectura del escenario histórico, para que en las asambleas de base los compañeros analicen con todos los elementos en la mesa un contexto que es evidentemente complejo”.

“La conducción tiene que hacerse cargo de leer el contexto histórico y de sincerar qué nos sucede internamente y, lo que me parece más preocupante, cómo el sindicato va quedando aislado de la capacidad de generar consensos sociales en torno de sí. El diagnóstico que tenemos es que el sindicato ha perdido fuerza social y esto explica que no aparezcan respuestas a las demandas”, apuntó.

“Además de que hay una patronal (el Estado) que se ha negado a discutir sistemáticamente muchas cuestiones, el gremio, en la medida en que no puede tener cohesión interna en sus medidas de lucha y al perder la articulación colectiva de consenso, se traduce en pérdida de fuerza social”, analizó.

• Aquellas marchas

La actual conducción roja y negra de Agmer, decidió en 2008 acompañar orgánicamente los cortes de ruta que realizaban las patronales rurales, durante el conflicto por la Resolución 125, que fijaba retenciones móviles a las exportaciones de granos. En ese momento, quienes fueron luego autoridades del principal sindicato docente, marcharon junto a la Federación Agraria, pero también con la Sociedad Rural y CRA (Confederaciones rurales Argentinas).

“Esto generó una cuestión conflictiva al interior de los trabajadores. Fue, entendemos nosotros, algo profundamente desacertado el haber participado en marchas con grupos que, históricamente, han sido nuestros antagónicos de clase. Sin duda que en esto se paga un costo político de aislamiento de otro montón de organizaciones que pertenecen a la clase trabajadora”, dijo Bernasconi.

“En la medida en que aquella euforia vinculada a esa disputa en aquel escenario histórico fue diluyéndose, generó costo político”, añadió.

• Paros

El candidato a adjunto dijo que el estado en que se encuentra el gremio, tuvo que ver con “no haber sabido conducir una lucha que se traduzca en conquistas para los compañeros. Aquí es donde se encuentra el principal desgaste de esta conducción. La dirigencia debería saber leer los escenarios y saber cuándo confrontar, en qué momentos instalarse a dialogar y construir consensos para rearticular las fuerzas con las que se cuenta para oxigenarse y dar una nueva ofensiva”.

“Cuando una conducción no es capaz de ver estos procesos, llegamos a esta profunda incertidumbre que tienen los compañeros, que ven que no hay salida al conflicto”, puntualizó.

Bernasconi dijo que hubo un sobreuso del paro como instrumento sindical. “La huelga es nuestra herramienta de lucha más cara, la más importante y la que más tenemos que cuidar”.

“Cuando se realiza un paro, éste tiene que tener la contundencia suficiente para generar la posibilidad de respuesta; en principio, requiere que la inmensa mayoría de compañeros adhiera a la huelga que se convoca. Con no logra generar esa adhesión, porque ha sido quebrada por diversas estrategias, y se empieza a transformar en parte del paisaje y de la cotidianeidad, pierde efectividad”.

Así “la principal herramienta de lucha de los trabajadores, termina bastardeada”, redondeó.

“En este sentido, también entendemos que hay un error estratégico que es haber judicializado la demanda por la devolución de los descuentos. Esto también ha generado mucha incertidumbre en los compañeros a medida que estas medidas judiciales han ido fracasando”, remató. (APF.Digital)

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