"Que Macri niegue la reapertura de las paritarias es una provocación"

El gremialista embistió duramente contra la política económica del Ejecutivo, al que acusó de "gobernar para los ricos", y pidió a la CGT apurar el llamado a un paro nacional

Pese a que no integra formalmente la conducción de la CGT, Sergio Palazzo, el titular de la Asociación Bancaria, expresa dentro de la central obrera la posición más crítica contra la administración de Mauricio Macri. "Gobiernan para los ricos", asegura el gremialista y denuncia que "el plan es bajar el costo laboral argentino disminuyendo salarios y condiciones laborales". En un reportaje con El Cronista, Palazzo afirmó que la multitudinaria Marcha Federal del viernes pasado, sumado a la falta de respuestas del Gobierno a los pedidos gremiales, son "un disparador" para acelerar el llamado a un paro nacional y anticipó que reclamará esa medida de fuerza en el Confederal de la CGT previsto para el 23 de septiembre.

–¿Cuál es su mirada sobre la gestión de Macri?

–Crítica, producto de las políticas que ha llevado a cabo, que no han podido controlar la inflación, lo que repercute en el poder adquisitivo de los salarios. Hay una cantidad de despidos muy grande, reconocidos por el propio Estado son 120.000 empleos formales, pero si le agregas los informales llegas a 300.000. No me gusta su política de importaciones porque genera pérdida del trabajo argentino y no comparto para nada el nivel de tarifas de los servicios públicos, porque se trata de si la gente lo puede pagar o no, y la gente tiene que optar entre otras necesidades y pagar los servicios lo que es una situación perversa. Macri es duro con los débiles y blandos con los poderosos, esto indica claramente que es un Gobierno para los ricos. Por eso desde el sector gremial tenemos que dar una respuesta.

–Y la respuesta gremial ¿es un paro nacional?

–Si, lo venimos planteando y lo vamos a volver a plantear en el Confederal de la CGT. Tiene que haber un paro nacional de 24 horas como parte de un plan de lucha para frenar estas políticas y tiene que ser realizado junto con las dos CTA.

–¿Cree que la presión por un paro se profundizó con la Marcha Federal?

–Ese día se producen dos hechos importantes que angostan el camino para llegar a una medida lo más rápido posible. Por un lado, la muestra popular de movilización de los trabajadores, a la que muchos gremios de la CGT entendimos que era necesario concurrir. Por otro, la contracara fue la reunión del triunvirato de la CGT donde no encontraron ninguna respuesta favorable a los reclamos. Ambos hechos son un disparador para la medida que estamos reclamando.

–¿Por qué no hay respuestas?

–El Gobierno actúa en consecuencia de su ideología. Y su plan es bajar el costo laboral argentino, disminuyendo salarios, disminuyendo derechos laborales como se pretende con una reforma laboral como la que abona el Presidente cada vez que habla de ausentismo, de las licencias. Es su característica y es su ideología favorecer a los sectores concentrados de la economía y hacer una transferencia de recursos que se produce por vía de inflación, cuando se decide que los trabajadores sigan pagando impuesto a las Ganancias o cuando se quitan los subsidios a los servicios públicos mientras se eliminan las retenciones al campo o a las mineras.

El Gobierno es coherente con su ideología y actúa en consecuencia. Ahora a algunos funcionarios que plantean que los que iban en las marchas no tenían problemas o estaban ideologizados, les decimos que por supuesto que tenemos ideología y es contraria a la de ellos, que es gobernar para los ricos. Y desmiento a la ministra (Patricia) Bullrich, porque bastaba ver la cara de muchos trabajadores de la marcha del viernes para darse cuenta que sí tienen problemas y son acompañados solidariamente por quienes tienen menos problemas que ellos.

–¿Pero entonces el Gobierno no es consciente que hay sectores sociales muy golpeados?

–Sabe de las consecuencias, las tiene perfectamente calculadas. No veo que el Gobierno esté desconectado de la realidad, sabe que sus políticas van a esto, no tengo duda. Si querés rebajar salarios y disminuir las condiciones laborales necesitas una tasa de desocupación alta que actúe como disciplinador de los reclamos de aquellos que todavía preservan el empleo y el salario.

–Otros dirigentes plantean ‘después del paro qué‘...

–Se confunden si tienen ese pensamiento. Tras el paro hay que esperar las respuestas del Gobierno, y si no seguirán las protestas. Ningún factor de poder puede sostenerse sin dar respuesta si los reclamos son cada vez mas permanentes y profundos y es lo que va a pasar.

–¿Es posible un acercamiento de los sectores que están hoy fuera de la CGT?

–El acercamiento se tiene que dar a través de un programa. Si existe la voluntad de llevarlo a cabo y de confrontar con este modelo seguramente los acercamientos se darán naturalmente. Si no existe esa voluntad y hay una intención de acompañar al Gobierno no habrá punto de encuentro. Hoy no todos en la CGT piensan lo mismo, hay compañeros que ya tienen una posición de que hay que confrontar e ir a un paro, lo expresa Pablo Moyano o Francisco "Barba" Gutiérrez de la UOM, y si no hay respuestas serán más. Los que tienen una visión más contemplativa del Gobierno y sobre los tiempos que hay que darle, van a quedar en minoría en el corto plazo.

–Macri dijo que no se van a reabrir las paritarias.

–Hacer esa aseveración, negar la reapertura es una provocación. Porque es el mismo Presidente que les permite a sus amigos empresarios que suban los precios al 45%, es el mismo que favorece a las empresas prestatarias de servicios públicos ajustar tarifas en el 400% o 500%, el mismo que facilita maximizar la rentabilidad a los sectores concentrados eliminando retenciones e impuestos, pero le dice a los trabajadores que no pueden reabrir paritarias. Ya tuvo una muestra con la Marcha y quizá esa muestra se multiplique por cientos si nos decidimos a confrontarlo.

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