Macri recibe mañana a las tres CGT para intentar apaciguarlas

Macri recibe mañana a las tres CGT para intentar apaciguarlas

Mauricio Macri volverá a recibir mañana a los máximos representantes de la CGT, en momentos en que la dirigencia gremial amenaza con confrontar con el Gobierno por la ola de despidos, el proceso inflacionario y la vigencia del Impuesto a las Ganancias. El encuentro será a las 17.30 con los jefes de las tres versiones de la central obrera y otros cuatro dirigentes, casi la misma comitiva que el mandatario había recibido en la Casa Rosada el 11 de febrero pasado. 

La reunión contará con Hugo Moyano(camioneros), Luis Barrionuevo(gastronómicos), Antonio Caló(metalúrgicos), cada uno como líder de una CGT, y con Armando Cavalieri(mercantiles), Andrés Rodríguez(estatales de UPCN, en lugar deGerardo Martínez, presente en la anterior ocasión), Juan Carlos Schmid(portuarios) y Gerónimo Venegas(peones rurales). El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, se encargó de organizar la nueva convocatoria, de la que también participará el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el coordinador de las áreas económicas, Mario Quintana, al igual que en la de febrero.

Desde el encuentro anterior la relación entre el Gobierno y el sindicalismo peronista no paró de deteriorarse. El primer factor de discordia fue cuando Macri, a contramano de lo que había prometido en la charla en la Rosada, admitió que los cambios integrales reclamados en Ganancias llegarían recién el año que viene, más allá de que fuesen discutidos en el actual período de sesiones ordinarias. Luego creció exponencialmente el número de despedidos en el Estado y también el de cesanteados y suspendidos en algunas actividades del sector privado.

Ambos factores aceitaron un acercamiento entre Moyano y Caló, el dirigente que hasta entonces más renegaba del proceso de unificación en marcha desde el año pasado. Junto con Barrionuevo, los tres acordaron incrementar la presión sobre el Gobierno a través de diputados propios y alianzas con bloques opositores en el Congreso, sobre dos ejes: una ley de "emergencia ocupacional" para prohibir los despidos y agravar las indemnizaciones, y la reforma pendiente del gravamen, tanto en las escalas y las deducciones como en el mínimo no imponible. 

Pero la señal que más preocupó a Macri fue la convocatoria a un acto el 29 de abril que, como anticipó este diario en exclusiva, contará con la participación de las dos vertientes de la CTA y discursos de sus respectivos líderes, Hugo Yasky y Pablo Micheli, además de los tres jefes de CGT. La denominada "unidad en acción" de las cinco centrales obreras, algo inédito en la historia reciente, encendió las alarmas en el Gabinete económico y aceleró las gestiones por un nuevo encuentro del mandatario con los referentes

Hasta hace dos semanas ese acto aparecía como una primera y tibia demostración de malestar. Había sido pautado frente al Monumento al Trabajo, sobre la avenida Paseo Colón, y con un mensaje central conmemorativo. Sin embargo, con el correr de los días y de los despidos, y a la par de la sumatoria de adhesiones en el Congreso a los proyectos de origen gremial, los dirigentes plantearon la necesidad de mover la convocatoria frente a un espacio más amplio, posiblemente frente al Congreso, y darles a los discursos un carácter más combativo. 

Anoticiados, los funcionarios activaron un plan de contención: además de la reunión de mañana, desde el Ejecutivo se les hizo saber a los gremialistas que la Superintendencia de Servicios de Salud destinará este año 2.700 millones de pesos más a las obras sociales sindicales para la cobertura de reembolsos por prestaciones médicas adeudados hasta 2012, como adelantó este diario la semana pasada. 

La foto protocolar -que los gremialistas le reclaman de manera permanente a Macri para obtener un reconocimiento institucional que Cristina de Kirchner solía retacearles- y la inyección de recursos para las obras sociales son clave para el intento del Gobierno de apaciguar las demandas gremiales. Además de los despidos -con la eventual reimplantación de la doble indemnización- y de Ganancias, los sindicalistas creen difícil abordar una ronda de paritarias con aumentos salariales por debajo del 30%, como pretende el equipo económico. 

Hasta ahora lo más parecido a esa pretensión fue el cierre en Comercio, del 20% por un semestre, un modelo que esperan replicar la UOM de Caló y los obreros de la construcción (UOCRA).

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