Macri tuvo que dictar la conciliación obligatoria en el conflicto del subte

Después de una orden judicial, el gobierno porteño convocó a metrodelegados, UTA y Metrovías a una reunión. Anoche Pianelli (AGTSyP) estuvo en la Rosada
MARTÍN TORINO Buenos Aires

El gobierno de Mauricio Macri tuvo que salir anoche a dictar la conciliación obligatoria en el conflicto del subte. Fue tras el anuncio de los metrodelegados de la extensión del paro por séptimo día consecutivo. Paralizado el servicio en una huelga histórica para la Ciudad de Buenos Aires, la Justicia porteña había ordenado a la gestión del PRO que sentara a las partes a debatir en medio de una extensa pelea política entre la Nación y el gobierno del PRO respecto de a quién correspondía hacerse cargo de la situación.

De todos modos la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y el Premetro (los Metrodelegados) anticipó que recién en la asamblea de hoy definirían si acatan o no la conciliación.

Ayer las negociaciones se trasladaron del despacho de la jueza Patricia López Vergara a la subsecretaría de Trabajo del Gobierno porteño. Y fue precisamente su titular, Ezequiel Sabor, quien firmó la resolución 1015 que establece la obligatoriedad de “levantar la medida de fuerza y restablecer el servicio de sutbterráneos” a partir de hoy.

“Es la continuidad del proceso que inició la jueza y que implicó armar una mesa de trabajo en la sede de la Subsecretaría para que la empresa y los gremialistas alcanzaran un acuerdo. Sin embargo, estuvieron reunidos siete horas sin alcanzar ese acuerdo”, intentó explicar el cambio de postura del jefe de gobierno Mauricio Macri, el procurador de la Ciudad, Julio Conte Grand que también participó de las estériles negociaciones que, durante siete horas, mantuvieron con Metrovías, los Metrodelegados y la Unión Tranviarios Automotor (UTA) para solucionar el conflicto.

“Metrovías no quiere solucionar el conflicto, por lo que continuamos el paro por 24 horas más. La empresa se negó a negociar y eso que sólo hablamos de condiciones laborales como los feriados y los francos. Ni llegamos a hablar de temas económicos. La empresa debe dar un paso al costado si no tiene respuestas para los trabajadores”, reclamó el delegado de la línea C, Néstor Segovia. Y agregó: “Sólo Macri puede destrabar los $128 millones que deposita Nación en un fideicomiso para cubrir los subsidios del subte”.

El abogado de los metrodelegados, Luis Ramírez, ahondó en la interna sindical y dijo que “la UTA ponía trabas” en las negociaciones.Por su parte el líder del gremio tranviario, Roberto Fernández, realzó que su gremio “suspendió el paro” mientras que “los muchachitos se equivocaron”, en alusión a los metrodelegados, con quienes mantienen serias diferencias. Para él, “este es un tema político y los convenios salariales se discuten en el Ministerio de Trabajo como corresponde. La ley 14.250 pertenece a la Nación.”

La reunión de ayer había sido ordenada por la jueza en lo Contencioso, Administrativo y Tributario 6 de la Ciudad, Patricia López Vergara, quien instó a Macri mediar entre las partes en disputa.

De todos modos el PRO ya había salido con los tapones de punta contra el kirchnerismo desde la noche anterior cuando Macri y su vicejefa María Eugenia Vidal visitaron dos programas de televisión. La bronca del jefe de Gobierno porteño se mantuvo a la mañana cuando acusó a la Presidenta Cristina Fernández Kirchner de buscar “fundir la Ciudad de Buenos Aires”. A su vez, Macri tildó de “ignorante” al ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo. El ministro K le respondió un rato después.

La estrategia para que la Justicia porteña presione al gobierno de Macri en el conflicto del subte –en medio de la pelea por la transferencia del servicio que arrancó en enero– comenzó a diseñarse el miércoles 1º de agosto en el despacho del secretario de Transporte, Alejandro Ramos, donde el funcionario se reunió con la legisladora K María José Lubertino. Durante cuatro horas prepararon el amparo que la diputada porteña presentó a la jueza el viernes 3.

No pasó desapercibido que ayer la Presidenta recibiera en la Casa de Gobierno a la CTA oficialista que dirige Hugo Yasky. Lo acompañaba el metrodelegado Roberto Pianelli quien luego del encuentro se quedó a conversar con Randazzo y, según trascendió, con el ministro de Trabajo Carlos Tomada.

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