Malestar en el Gobierno porque se adelantó la discusión salarial

Malestar en el Gobierno porque se adelantó la discusión salarial
Temen que la reunión de las provincias por las paritarias pueda potenciar conflictos.
La última devaluación y los diferentes acuerdos de precios como medida central para frenar la inflación, son los temas de mayor preocupación para el Gobierno. Pero después de la reunión que realizaron 15 referentes de carteras económicas de distintas provincias, proponiendo un techo salarial del 25%, temen que eso anticipe el escenario de conflicto social que esperaban para más adelante en el marco de las paritarias. En la Casa Rosada, sin negar la discusión salarial que se avecina, esperaban que se comenzara a hablar de porcentajes recién en marzo para “calmar las expectativas dispares de los gremios”. Sin embargo, ya hay disconformidad en algunos sindicatos por el límite salarial propuesto por los ministros de Economía.

Pese a que el Gobierno buscó dilatar la puja salarial unas semanas más para que la discusión se diera de lleno en marzo, la preocupación reinante en las provincias anticipó el tema. En Nación no arriesgan ningún porcentaje de aumento aún porque esperan mayor estabilidad financiera: en marzo recuperarán reservas tras la liquidación de las exportadoras.

Pero de cara a las paritarias, desde el Gobierno hubo un claro mensajes para las provincias: en caso de haber conflicto por reclamos salariales, deberán resolverse en primera instancia al interior de cada distrito, y los gobernadores serán responsables de la recomposición de haberes que realicen en función de sus realidades económicas.

El Estado nacional busca que no se trasladen los posibles conflictos a la Casa Rosada, donde las prioridades están colocadas en estabilizar el dólar oficial en $8 lo que, junto al nuevo índice de precios al consumidor (IPC), serán claves para establecer las posibilidades de aumentos salariales. También, el Gobierno cerró la puerta a toda posibilidad de que las provincias soliciten más ayuda financiera a la Nación para volcarla a las futuros aumentos.

En este contexto, Jorge Capitanich, jefe de Gabinete, volvió a marcar la cancha. Por la mañana adelantó que propiciarán una paritaria anual, esquema en el que no se contempla la actualización salarial en plazos más breves, como comenzaron a plantear sectores docentes.

Con cierto margen de autonomía, la reunión que convocó a 14 ministros de economía provinciales y del gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, se realizó por fuera del Gobierno Nacional, “pero siempre está atento (el Gobierno) a los temas sensibles y se les informó todo lo charlado y acordado”, detalló un funcionario bonaerense. “Ahora las provincias van a estar más comunicadas. Conocen las realidades económicas de sus pares y eso les permitirá coordinar medidas conjuntas”, explicó un participante de la reunión.

Hay otro frente común para las 18 provincias a las que el Gobierno les refinanció sus deudas en diciembre. Tienen el vencimiento de la prórroga en marzo, el mismo mes cuando arrancan la mayoría de las paritarias. El acuerdo de reestructuración de deuda establece que los gobiernos no podrán ofrecer un porcentaje en paritarias que incremente su déficit fiscal.

La situación cambiaria y la realidad fiscal de las provincias otorga otra particularidad al arranque de las discusiones paritarias que en el Gobierno admiten serán complejas. Los gremios están expectantes a los primeros encuentros, pero sostienen que no permitirán un porcentaje de aumento por debajo de la inflación, un tema que también analiza la Casa Rosada.

Comentá la nota