Malestar por metalúrgicas que piden respaldo estatal y después arreglan despidos masivos.

El gremialista Carlos Reyes mencionó el caso de una entidad tandilense que despidió a 10 trabajadores por una suma que va de los 150 a los 200 mil pesos, pero que demoraría el pago del acuerdo salarial y de la obra social. Van al paro el 23 de julio.
El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica en Tandil, Carlos Reyes, se quejó ayer de las actitudes empresariales que aduciendo la crisis económica solicitan financiación del Estado, a través de Repro, pero en paralelo arreglan paquetes de despidos de hasta 150 ó 200 mil pesos.

"Nos da la sensación de que no es que la empresa no tenga el dinero. Hay un caso en Tandil de una empresa metalúrgica que inclusive arma de su plantel un despido de 10 trabajadores" se quejó ayer Reyes, al evaluar la negativa de los empresarios metalúrgicos de no acordar un nuevo aumento salarial.

Y se preguntó: "¿Cómo es? No era que no tenía para pagar los 500 pesos, que lloraba porque no tenía ese dinero, pedían audiencia en Ministerio de Trabajo y de golpe aparecen 150 ó 200 mil pesos para desvincular a 10 trabajadores. A quién le parece lógico eso..." se quejó, al evaluar la situación.

De todos modos, reconoció que en otros casos la situación aparece como una salida obligada. "Sabemos que las pequeñas que dependen de lo que genera Metalúrgica Tandil, que paró su producción, lógicamente que afecta a otras pequeñas que trabajan para ellos".

Aunque insistió con que hay "otras que no, que tienen trabajo, que están mandando su producción a Brasil, o a Estados Unidos, hay, porque no todas están en una situación de crisis".

Además, reiteró algunas cifras que aquejan al sector. En el país hay otorgados unos 80 mil Repro pagándose hoy en día y de esa masa, 35 mil corresponden al sector de la metalúrgica.

"Es un número importante pero uno a veces recorre las empresas y sabemos que hay algunas que no quieren pagar los aportes de obras sociales, porque de esa manera nos están destruyendo nuestra obra social".

En tal sentido, acotó que esa "es plata que se le retiene al trabajador y no se la envía adonde corresponde, que es la obra social. Esas son actitudes caprichosas, no hay otra lectura" completó.

En Tandil, se están pagando unos 360 planes que sostienen lugares de trabajo y la cifra de suspendidos asciende a los 500, según detalló ayer Reyes, tras mantener una reunión de delegados de la UOM nacional, que confirmó un paro y movilización para el 23 de este mes.

"Hay Repro que están tramitados y tienen que estar saliendo en el corto plazo, para más trabajadores, y en ese panorama estaríamos superando ya los 400 planes" amplió el secretario general de la UOM Tandil.

Sobre la medida anunciada para la semana entrante, reconoció que "quizás el compañero esté pensando si parar o no hacerlo por los despidos y suspensiones, pero estamos hablando de un aumento salarial porque deberíamos haber mejorado nuestra situación desde abril. Llevamos casi tres meses de negociaciones y no hemos logrado los resultados que pretenden el compañero trabajador, que lo determinó el congreso nacional en mayo".

Cabe recordar que La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) anunció que realizará un paro nacional para el próximo 23 de julio, luego de que fracasaran nuevamente las discusiones salariales con las cámaras empresarias de ese sector de la industria.

La larga negociación de los metalúrgicos, un gremio que nuclea a 230 mil trabajadores y representa a uno de los sectores más golpeados por la recesión, es una muestra de la rispidez con se discutirán salarios en el próximo semestre.

Por su parte, el presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (Adimra), Juan Lascurain, advirtió sobre el "momento difícil" de las empresas del sector que "afrontan caídas en sus niveles de producción que van desde el 33% al 57% respecto del año anterior". Los metalúrgicos reclaman un aumento salarial del 22%.

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