Manifestación de 1.500 trabajadores

Las protestas por la recomposición salarial que concluyeron ayer, reunió a más de 1.500 personas marchando por la ciudad. Los discursos gremiales desacreditaron la última declaración del gobernador afirmando: "vergüenza son los salarios que percibimos".
Con la concentración convocada ayer en Casa de Gobierno, se cerró la última semana de protestas encabezadas por los doce gremios que integran la Mesa Intersindical. Los discursos, menos de los acostumbrados, apuntaron a desmentir las últimas declaraciones del ejecutivo provincial.

Como ya se ha transformado en habitual, la convocatoria se inició alrededor de las 10 frente al municipio santarroseño. Media hora más tarde, con todos los gremios representados a través de banderas y coloridos chalecos que los identifican, amagaron con iniciar la procesión hacia Casa de Gobierno.

Un rápido cambio de planes los hizo plantar en la esquina contraria. Fue en la intersección de San Martín y Avellaneda cuando comenzaron a caminar y recorrieron todo el centro de la ciudad. La marcha estuvo encabezada por los secretarios sindicales abrazados entre sí, en forma demostrativa de la unidad que buscan mantener para la solución del conflicto frente al gobierno provincial. Según los organizadores participaron de la concentración unas 1.500 personas.

Avanzaron hasta Hilario Lagos y doblaron a la derecha, yendo por Coronel Gil para retomar a la derecha nuevamente; esta vez por Yrigoyen. Desde allí, la columna de manifestantes desfiló hasta Pellegrini, donde el giro fue hacia la izquierda y posteriormente volvieron a recorrer la avenida principal, que desemboca en la Casa de Gobierno.

En todo momento, se corearon las consignas que los movilizan: recomposición salarial, paritarias para todos los sectores, 82 por ciento móvil para jubilados y también exigieron por los convenios caídos de sectores como APE y Vialidad.

Acompañaron la marcha, además de todos los gremios que forman la Mesa Intersindical, representantes de esa entidad venidos desde General Pico y 25 de Mayo; personal de ATE General Pico, Ingeniero Luiggi, Intendente Alvear, Quemú Quemú y General Acha; además de un grupo de mujeres del Plan Madres.

Curioso fue el acompañamiento a los manifestantes de los socialistas Adrián Peppino y Luis Solana, que se sumaron a la marcha, cuando ésta cruzó la calle 25 de Mayo, en su intersección con la avenida San Martín. A partir de allí, todo continuó su proceso casi convertido en ritual: la llegada a la explanada de Casa de Gobierno, con la instalación de todos los carteles y pancartas frente al edificio y las posteriores declaraciones.

Una fila de trabajadores intentó el ingreso por el acceso lateral, que se encontraba fuertemente custodiado y allí, con bombos y banderas, permanecieron por algunos minutos haciendo oír su reclamo. El conjunto de 1.500 manifestantes reunidos escuchó la lectura de boca del secretario general del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales, Gustavo Montiel, del documento elaborado por el conjunto de sindicalistas (ver aparte).

Carlos Ortellado, en representación del Sindicato de los Trabajadores de la Salud Pública (Sitrasap) también hizo su descargo público y finalmente, con la entonación del Himno Nacional, se dio por concluido el encuentro. En la desconcentración, hubo quema de gomas en la rotonda de acceso al edificio gubernamental y para las 12.30; todo había terminado.

Declaraciones y carteles.

Algunas pancartas que acompañaron la manifestación rezaron "Vergüenza es robar", "Estatales al borde de vivir endeudados" y una de las más curiosas fue la que expuso "Ley primera: para tapar la corrupción, nada mejor que el cemento"; entre otras.

Algunas voces consultadas plantearon su visión del conflicto. Carlos Ortellado, al igual que Ricardo Araujo como dirigente de ATE, ensalzaron la participación de los trabajadores y el acompañamiento de la protesta. También aseguraron que de no haber un llamado desde el gobierno, "se definirá el nuevo plan de lucha para el próximo mes".

El sindicalista representante del ámbito de la salud agregó que "vergüenza es tener los salarios que tenemos y lo que dijo (Jorge) de las medidas que rozan lo ilegal, le pregunto si no es violar la constitución tener trabajadores en negro, no tener la ley de carrera sanitaria y no tener en vigencia los convenios", espetó.

También insinuó una de las medidas que se plantean para la jornada en que se inaugure el nuevo autódromo provincial, "estamos analizando armar una caravana de mil autos para ese día; todos los compañeros piden que hagamos algo", puntualizó.

"Maquillaje de progresista nacional y popular"

El secretario general de los empleados municipales, Gustavo Montiel, fue el responsable de la lectura del escrito que graficó los reclamos que mantienen con el ejecutivo. Le respondieron a todas las declaraciones que hizo el ejecutivo la jornada previa a la manifestación.

"Usted ha dicho que está sorprendido por las medidas que hemos tomado los trabajadores estos días de continua lucha y reivindicación; nosotros le decimos que no debe sorprenderse porque los estatales estamos indignados con los salarios que recibimos. Usted ha dicho que esto no es diálogo, y queremos decirle que nos hemos cansado de pedir el diálogo que usted ha negado permanentemente manifestando un desleal proceder del autoritarismo. Le decimos que no puede ganar con arrebato y autocráticamente; la democracia es diálogo y consenso", inició.

"Usted nos ha llamado a la reflexión y queremos decirle que miles de trabajadores hemos debatido y reflexionado democráticamente a través de las asambleas de base del plenario de delegados; le decimos que no queremos pagar la crisis y repetimos que hemos decidido decirle no al ajuste porque sabemos que trae consecuencias nefastas para los trabajadores. Consecuencias que todavía estamos pagando de la década infame de los '90 porque hemos aprendido que con los ajustes primero se pagan bajos salarios y después hay desaportación, indigencia y exclusión social.

También nos niega los convenios colectivos de APA; APE; Vialidad; que hace más de 20 años que el Sipos (Sindicato de Personal de Obras Sanitarias) y Luz y Fuerza venimos reclamando que nos devuelvan los convenios. Además, insisten en el estado de profundización de la precarización laboral que sufren los trabajadores monotributistas y tercerizados con salarios que alcanzan los 2.000 pesos. Usted ha dicho que como pampeano, le da vergüenza ajena por las medidas de los trabajadores. Nosotros sentimos vergüenza de tener un gobernador que fue funcionario y colaborador de la dictadura en el Banco de La Pampa, como contador general de la provincia".

La parte más dura del discurso fue la expresión de sentir "vergüenza de tener un gobernador que como ministro de economía y como intendente de Santa Rosa aplicó políticas neoliberales que claramente perjudicaron al país y a los trabajadores y hoy se pone maquillaje de progresista nacional y popular. Usted nos niega el diálogo y pretende otorgar un miserable cuatro por ciento por decreto. Le recordamos que únicamente los militares gobernaron por decreto", aseguró Montiel.

¿Del 15 al 8 por ciento?

En la Intersindical prima el criterio de flexibilizar aún más el reclamo de recomposición salarial y aceptan que del 15 por ciento inicial se llegue al 8 por ciento. "No queremos cerrarnos en un número, queremos hablar y que tengamos tiempo para trasladar a las asambleas lo que nos pueda ofrecer el gobierno. Pero esto es imposible si no nos sentamos a hablar", confesó uno de los dirigentes de los once gremios estatales.

Hace dos semanas, una delegación sindical le dejó en manos del secretario general de la Gobernación, Raúl Ortiz, una nota donde se le pedía una audiencia al gobernador. El colaborador de Jorge les dijo que iban a recibir una respuesta, algo que están esperando.

La fórmula que permitiría destrabar el conflicto gobierno-estatales pasaría por acordar un porcentaje que cierre la pauta salarial de 2012 y que sirva, además, para empezar 2013 con un horizonte salarial previsible y monitoreado de acuerdo a la evolución de los ingresos provinciales, tanto los procedentes de Nación como los propios.

Esperan un llamado.

"Queremos alguien que nos escuche, estamos dispuestos a reunirnos apenas nos llamen, pero queremos tener un interlocutor". Al unísono, varios dirigentes gremiales de la Intersindical hicieron tal demanda al gobierno provincial momentos antes de que la marcha de protesta estatal saliera hacia la Casa de Gobierno.

"¿Después de esto, qué?". Esta fue otra reflexión gremial, en alusión a la profundización del plan de lucha y a cómo las bases radicalizan su postura frente a la intransigencia del gobernador Oscar Mario Jorge de reunirse nuevamente con los representantes sindicales.

El otro interrogante que también surgió en esa improvisada reunión de dirigentes gremiales con LA ARENA, sobre la Avenida San Martín, frente al municipio, fue: ¿quién puede representar al gobierno más allá del mandatario?

Uno a uno, los nombres de ministros y secretarios provinciales fueron desechados como potenciales "voceros" del Ejecutivo. Ni César Rodríguez, ni Ariel Rauchemberger, ni Sergio Violo, ni Raúl Ortiz y la lista sigue.

Sobre este punto, el secretario general de UPCN, Jorge Lezcano, fue categórico: "En La Pampa no hay gobernabilidad", imputándole a Jorge su incapacidad por manejar políticamente el conflicto con los estatales.

Los intersindicales reconocen que de abrirse el diálogo con el Ejecutivo, del 15 por ciento reclamado para el segundo semestre del año, podría bajarse a una cantidad inferior, aunque condicionada a la pauta salarial 2013, porque en marzo próximo, esta historia de la puja por el salario comenzará otra vez.

A la par de estas elucubraciones, también los dirigentes plantearon sus dudas sobre la suerte que correrá la vicegobernadora Norma Durango, quien se comprometió ante empleados legislativos nucleados en Apelp a realizar gestiones o mediar ante el gobernador Jorge para que se pueda retomar el diálogo gobierno-Intersindical.

El martes pasado, Aldo Bafundo recibió tal respuesta luego de entregarle una nota en ese sentido a la titular del Poder Legislativo. "¿Si Durango realiza tal gestión, qué respuesta tendrá de Jorge? ¿Y si es negativa, cómo queda parada la vicegobernadora?". Otros dos interrogantes sin respuestas para los gremialistas.

Si no se producen novedades y de mantenerse el plan de lucha, los gremios tienen cinco días hábiles para anticiparle a las autoridades laborales provinciales la realización de un nuevo paro.

Comentá la nota