En una manifestación, escracharon al titular de Apymet por el cierre de Apaz Madrid

En una manifestación, escracharon al titular de Apymet por el cierre de Apaz Madrid
En medio de un conflicto que se endureció en las últimas horas, ex trabajadores de Apaz Madrid –la firma que el viernes anunció su cierre-, junto a dirigentes locales de la Unión Obrera Metalúrgica y referentes políticos, protagonizaron una manifestación que culminó con un escrache el presidente de Apymet, Omar Farah.
Al descontento generado por la pérdida de una fuente laboral y al temor por recibir el pago del 50 por ciento de las indemnizaciones en base a las razones argumentadas por la firma metalmecánica, ayer se sumaron las declaraciones del dirigente del sector, quien inculpó a los trabajadores por el cierre de la fábrica de Villa Aguirre y los exhortó a que gestionen algún tipo de plan nacional o provincial.

Que Lunghi “tome cartas en el asunto”

La jornada comenzó convulsionada. Tras una recorrida mediática, el secretario general de la seccional Tandil de la UOM, Carlos Romano, convocó a una conferencia de prensa en la puerta de Apaz Madrid, para anunciar las medidas a seguir en compañía de los obreros que fueron despedidos.

Informó que la asamblea lo facultó para extremar las medidas, entre las que anticipaba que ayer, a las 18, se iba a movilizar hacia la sede de Gobierno, acción a la que convocó a “todos los actores políticos sociales” para entregarle un petitorio al Intendente.

Explicó que esta determinación se da porque “no ha venido ningún funcionario del Municipio y hace 4 o 5 días que estamos a la deriva, sin trabajo, sin indemnización y sin saber lo que puede llegar a pasar”.

Enfatizó que la situación con la metalmecánica, especialmente con Metalúrgica Tandil, se debe “a la incompetencia de muchos políticos que tenemos acá”, y lamentó que “se nos estén cerrando empresas, entonces el Intendente tiene que tomar cartas en el asunto”.

“Mala administración”

En ese mismo contexto, Carlos Romano volvió a rechazar los planteos de quienes remarcan que estos temas son de competencia nacional y no municipal y aseguró que “la empresa tiene un problema de mala administración”.

Por lo tanto, señaló que “puede haber alguna empresa que tenga problemas de coyuntura, por eso llevo 3 o 4 carpetas, se la voy a entregar al secretario nacional, a Antonio Caló para que por intermedio de él llegue a Débora Giorgi (ministra de Industria) y a Diego Bossio (director ejecutivo de Anses)”, pero remarcó que “no solamente la UOM tiene que ir al secretariado, tenemos que tomar acá medidas urgente”.

La movilización

Y el momento de la movilización finalmente llegó. Desde las 18, trabajadores cesanteados junto a dirigentes de la UOM se congregaron frente a la sede sindical, en la transitada esquina de Rodríguez y Montevideo.

A ese grupo se sumaron los titulares de los gremios AOMA, UTA, Suteba, entre otros, y también delegados, obreros del sector y militantes del kirchnerismo y de la izquierda, que se hicieron eco del conflicto desatado en la firma metalmecánica.

Además se sumó Daniel Apaz, uno de los hermanos que impulsó la creación de una sociedad anónima que se disolvió hace algunos años, en señal de apoyo.

Con consignas contra los despidos y “en defensa” de los puestos de trabajo, la columna de personas enfiló hacia avenida España con destino al palacio comunal.

La marcha la encabezó Carlos Romano, junto al abogado del gremio, Gustavo Ballent, y el secretario de Organización, Esteban Menna. Detrás, los ocho empleados de Apaz Madrid que perdieron su trabajo a raíz del cierre de la planta.

Para garantizar el normal desarrollo de la manifestación, personal policial acompañó durante todo el trayecto y desvió el tránsito en cada esquina para evitar inconvenientes.

Con el Intendente y sus funcionarios

A las 19 llegaron hasta el Municipio. Allí los esperaba el jefe de la Distrital, el comisario inspector Jorge Giménez, el titular de la Seccional Primera, Carlos Villegas, el comisario Juan Cuburu, y el director del Sistema Integrado de Protección Ciudadana del Municipio, José Denisio.

Mientras sonaba el fuerte ruido de bombos y redoblantes, el representante del Ejecutivo convocó a un grupo de personas para mantener una reunión con el Intendente.

Minutos después, Romano, Ballent, el secretario adjunto Pablo Vallejos, junto a dos ex trabajadores de la fábrica Carlos Montoya y Daniel Arias, ingresaron al despacho, donde fueron recibidos por el intendente Miguel Lunghi, el jefe de Gabinete, Marcos Nicolini, y por el secretario de Desarrollo Económico Local, Pedro Espondaburu.

Afuera, en tanto, continuaban los cánticos contra Omar Farah y tras algunos cruces menores, los manifestantes aguardaron frente a la puerta de ingreso la finalización del encuentro.

El ruido de los bombos y redoblantes fue incesante hasta que, una hora después, salieron del despacho.

Carlos Romano calificó como “desubicado” lo declarado por Farah

Instantes después de retirarse de la audiencia con el jefe comunal, Carlos Romano brindó algunas precisiones y expuso que “hemos tenido una buena conversación”, y que Lunghi se pondrá “al frente” de esta situación.

Tras ratificar su participación en la reunión prevista para hoy (ver aparte), el secretario general de la UOM cuestionó que “si bien hay algunos empresarios que le mienten al Intendente”, certificó que el trabajo conjunto será fundamental para evitar el cierre de más firmas del sector.

En esa línea, disparó contra el empresariado y dijo que “tenemos entre 20 y 30 empresarios que nos deben mucha plata. Dicen que siempre están en crisis pero se financian con nosotros”.

Sobre Omar Farah, de quien se solicitó su renuncia, aseguró que “se equivocó en sus dichos”, los cuales definió como “lamentables” y que sólo sirvieron para acrecentar el descontento de los trabajadores en conflicto.

“Es una situación bastante compleja para todos. Me parece que es desubicado lo que dijo”, enfatizó.

El tema, según reconoció el dirigente, se coló en la reunión con las autoridades del Ejecutivo: “Le dije a Lunghi que él lo puso en Apymet”, indicó sin ahondar en la posibilidad de una renuncia al cargo.

“No se puede hablar con esa gente”

En cuanto a la concreción de un eventual diálogo con la familia Apaz Madrid, fustigó: “No se puede hablar con esa gente”, y ratificó que la firma de Aeronáutica Argentina y San Francisco el año pasado produjo “cinco mil tapas de cilindro y las vendieron”.

“Han tenido ganancias extraordinarias y hoy nos enteramos que se van todos a Brasil”, denunció Carlos Romano.

El petitorio de la UOM

Los dirigentes sindicales llegaron al palacio comunal con un petitorio avalado por la firma de un grupo de afiliados por medio del cual le reclamaron al Ejecutivo una serie de puntos vinculados a la actividad metalmecánica tandilenses.

En principio, solicitaron que “el Gobierno municipal establezca como prioridad en su agenda promover una clara política de defensa y preservación de la industria metalmecánica”.

Luego, reclamaron que “se privilegie el diálogo” entre todos los sectores intervinientes en la problemática “para llevar a cabo un diagnóstico profundo de los problemas que afectan a las empresas metalmecánicas”.

Y luego que, en base a ello, se trabaje en forma conjunta “en la búsqueda de soluciones posibles a esos problemas”.

Por último, exhortaron a través del escrito que “el Municipio y si Intendente se pongan a la cabeza de las acciones y peticiones que correspondan efectuar ante los organismos nacionales y provinciales”.

Tensión frente a las puertas de la Pequeña y Mediana Empresa

El nivel de tensión fue en escalada. Tras la reunión en la sede de Gobierno, la manifestación continuó frente a la sede de Apymet, en Yrigoyen 850.

Frente al edificio se plantó el titular de la entidad, Omar Farah, quien ayer estuvo en el foco de las acusaciones, con un comunicado dirigido al secretario general de la UOM, Carlos Romano.

Al arribar al lugar, enseguida comenzaron los insultos contra el dirigente, quien ante la mirada de los trabajadores despedidos pidió disculpas por sus dichos en reiteradas oportunidades. Disconformes, continuaron con las críticas y reproches, e incluso hubo huevazos, escupitajos y pintadas contra el inmueble.

Minutos después, y luego de la intervención de la policía, los manifestantes se desconcentraron.

El petitorio

En medio de los gritos, uno de los trabajadores leyó el comunicado, en el cual la entidad se pone “enteramente” a disposición para encontrar una solución al conflicto planteado.

Todo en un marco de “diálogo y respeto”, que tenga por objetivo no sólo la “consideración de la paz social” y “el respeto a los vecinos” ajenos a la problemática, sino que además apunte a “la realización de las gestiones necesarias para encontrar una salida beneficiosa para todas las partes”.

Además se compromete a realizar “las gestiones a nuestro alcance para lograr la reubicación del personal en caso de no arribar a una solución de continuidad” de la firma” y a convocar a una “mesa permanente de trabajo que nos permita evitar que las empresas entren en crisis terminales”.

En el último punto la comisión directiva de Apymet llamó a elaborar un “documento conjunto que nos permita ser expeditivos, claros y precisos en las acciones que debemos seguir para evitar lo ocurrido”.

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