Manifestación en la terminal de G. Pico

Una veintena de trabajadores municipales, que se desempeñan en la Terminal de Omnibus de esta ciudad, realizaron ayer a la mañana una asamblea en su lugar de trabajo, y le solicitaron al intendente Juan José Rainone, a través de una carta, que se los incorpore a la planta permanente.
Anoche se volvieron a concentrar, y prometieron endurecer las medidas, al punto que podrían llegar a un paro de actividades, si no atienden sus reclamos. La semana anterior se manifestaron frente al palacio municipal, donde pegaron afiches y denunciaron el precario vínculo laboral que tienen con la comuna.

Este grupo de trabajadores, que está bajo el régimen del monotributo, le factura al municipio por las tareas de limpieza y de mantenimiento que realiza en el sector de la Terminal piquense. En cambio, otros monotributistas trabajan como porteros en distintos establecimientos educativos del medio, o realizan otras tareas en diferentes dependencias municipales.

Sin embargo, el Departamento Ejecutivo brega por achicar el plantel de trabajadores, para intentar revertir el déficit económico, al que se llegó a través de una sobredimensión estructural del municipio y de un bajo nivel de recaudación tributaria. En ese sentido, según les informaron a los ediles locales, la planta permanente con respecto al año anterior, tendría 18 trabajadores menos. Esta disminución obedece en su gran mayoría, a la baja de empleados que se jubilaron y que no fueron reemplazados.

Los monotributistas, que se encolumnaron detrás de la seccional piquense de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), solicitan que se los incorpore en esos lugares que quedaron vacantes.

Precariedad.

Alfredo Romero, el delegado gremial que acompañó ayer a los monotributistas en esta asamblea de trabajo que llevaron a cabo en la Terminal de Omnibus, indicó que aún no tuvieron respuesta de ningún tipo, y que esperan que los reciba el intendente para que les plantee una alternativa a estos reclamos.

"Los trabajadores están cansados de esta situación", indicó tras referirse a las precarias condiciones laborales en las que se desempeñan.

El delegado gremial indicó que se trata de un grupo de 25 personas, algunas de las cuales hace más de una década que tienen este vínculo laboral con la comuna, y agregó que no tienen vacaciones ni francos, ni licencia por embarazo, como tampoco los demás derechos que comprende la legislación laboral.

Romero además indicó que este grupo de personas está bajo un contrato de trabajo que se renueva cada dos años, y que se vence el próximo 31 de diciembre.

Por último, el representante de ATE indicó que exigen tener una reunión con el jefe comunal, para tratar de destrabar el conflicto, y se quejó porque aún no tuvieron ninguna respuesta desde el Ejecutivo, ni tampoco se les planteó otra propuesta alternativa, que complazca en parte sus pedidos.

La próxima semana los trabajadores podrían endurecer la medida de fuerza, y llegar a un paro de actividades si no consiguen que la comuna atienda sus reclamos.

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