McCain no llega a un acuerdo con sus trabajadores y continúa el conflicto

Las partes se reunieron en la delegación local del Ministerio de Trabajo. Tras un encuentro que duró tres horas, decidieron volver a reunirse el martes en La Plata. Los directivos de la empresa no formularon declaraciones sobre las versiones sobre la suspensión de personal.
Los representantes de la fábrica de papas congeladas McCain, del Sindicato de la Alimentación, gremio que nuclea a los trabajadores, se volverán a reunir el próximo martes al mediodía en la sede del Ministerio de Trabajo de La Plata, luego de que la empresa decidiera restringir el trabajo en su planta de la ruta nacional 226 km 62,5 por el cese a las importaciones impuesto Brasil.

Así lo decidieron las partes en la reunión que mantuvieron ayer en la delegación local del Ministerio y en la que participaron el delegado de la repartición, Ernesto Orsi; el subsecretario de Producción y Empleo de la Comuna, Carlos Muñoz, en representación del Gobierno; el gerente de Recursos Humanos de McCain, Claudio Ribero, y el abogado de la firma, Fermín Azcárate, además del secretario gremial del Sindicato de la Alimentación, Marcelo Wagner, y el delegado Walter Villarreal.

El cónclave se inició pasadas las 14 y se extendió hasta las 17, momento en el cual Ribero y Azcárate se retiraron sin formular declaraciones, mientras que alrededor de 50 trabajadores esperaban en la puerta del Ministerio, acompañados por otros sindicalistas que se acercaron para brindarles su apoyo.

Wagner aseguró que la disposición del Gobierno para solucionar este inconveniente ha sido excelente y que la empresa debe ubicar sus productos y no disminuirles los salarios a los trabajadores u obligarlos a tomarse vacaciones.

"El martes nos volveremos a reunir porque el Ejecutivo bonaerense ha mostrado muchísima preocupación por este conflicto que esperamos resolver en los próximos días", manifestó.

Al tiempo que el delegado de los trabajadores deslizó la posibilidad de que la firma realice este tipo de maniobras para negarse a discutir los salarios en paritarias o el convenio colectivo de trabajo: "Hace un año que estamos dando vueltas con el mismo asunto y no tengo dudas de que nosotros no tenemos por qué pagar con nuestros salarios que ellos no puedan ubicar sus productos, porque tranquilamente pueden optar por otros mercados. Nos vamos a seguir presentando a trabajar como corresponde".

En la mañana de ayer, el intendente José Enrique Echeverría mantuvo una reunión con los integrantes de la fábrica para interiorizarse sobre la situación, luego de las gestiones que hace unos días realizó ante la secretaría de Comercio Interior, que conduce Guillermo Moreno, para relocalizar la producción tras el cierre a las importaciones impuesto por Brasil, principal receptor de los productos de McCain.

La multinacional pretendía que el 70 por ciento de los trabajadores, de una planta permanente de 700, optara por tomarse vacaciones o un cobro del 75 por ciento de sus salarios por tareas reducidas.

La medida, que iba a regir a partir del próximo lunes y duraría, en principio, quince días, iba a continuar por tiempo indeterminado.

A fines de mayo, la fábrica de papas congeladas había dejado de funcionar, luego de que sus envíos a Brasil empezaran a ser rechazados en la aduana. Unas 1.500 toneladas de papas quedaron freezadas en la frontera y en el puerto de Buenos Aires. Por eso, la empresa decidió paralizar la producción porque al cierre del mercado brasileño le siguió la incapacidad de almacenar lo producido en las condiciones adecuadas.

Pero, tras un acuerdo con la Secretaría de Comercio Interior, la multinacional pudo disponer de lugares de almacenamiento del producto elaborado en su planta de Balcarce.

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