En medio de las protestas, algunos transportes retomarían el servicio

En medio de las protestas, algunos transportes retomarían el servicio
Si bien la promesa de la cancelación de dos meses de deuda no se concretó de manera total, prestadores volverían hoy a trabajar en los sectores de la Isla Jordán, La Ribera y Labraña.
El CPE fue centro de disputas en la mañana de ayer, teniendo que hacerse presente personal policial. (juan josè thomes) -

El CPE continúa tomado de manera pacífica por padres de las escuelas rurales, entre los que reina la incertidumbre sobre qué ocurrirá con el transporte de sus hijos.

Luego de casi dos semanas de tire y afloje, en una complicada negociación entre transportistas y el Estado provincial, las soluciones comienzan a aparecer, aunque un grupo importante de alumnos de la ciudad aún continúa sin movilidad para acercarse a las escuelas.

El miércoles habían llegado a un acuerdo, en el que ARSA se comprometía a abonar dos de los meses adeudados, uno en efectivo y el restante con un cheque. Sin embargo, esa promesa no fue cumplida en la jornada de ayer. Según atestiguaron los transportistas, algunos de ellos cobraron sólo uno de los meses y con un cheque "cruzado y no a la orden", cancelando así el mes de mayo. Pero esta metodología estipula unas 72 horas desde que se comienza el trámite hasta que se acreditan los fondos, por lo que recién el martes los trabajadores del transporte podrán retirar algo de dinero de los 7 millones que les adeudan.

Según informaron padres de la Escuela 50, ARSA habría intimado a algunos transportistas para que recomiencen sus tareas, por lo que las zonas de la Isla Jordán, La Ribera y Labraña contarían, a partir de hoy, con el servicio completo de transporte escolar.

Continúa la protesta de padres

Las escuelas que sufren esta situación desde hace dos semanas son la 50, la 285, la 109, la 45, la 142 y las de educación especial 24 y 4.

Por su parte, un grupo de vecinos de la Escuela Rural Nº 50 aún continúa apostado en las instalaciones de la delegación del Consejo Provincial de Educación.

Con custodia policial

Un altercado suscitado en horas de la mañana generó amenazas y denuncias públicas cruzadas. Según manifestaron algunos de los padres que se encontraban en el edificio del CPE, la subdelegada regional del Ministerio de Educación, Liliana Barral, habría agredido a una madre. En tanto, la funcionaria manifestó que la agredida fue ella, por lo que decidió llamar a la Policía para que se eviten mayores inconvenientes. Esas fueron las únicas palabras que pronunció Barral, quien se negó a realizar declaraciones con respecto a la situación de los transportes. “La presión me subió a 20, no estoy en condiciones de hablar”, manifestó la funcionaria.

En tanto, minutos después del episodio, tres efectivos policiales llegaron para poner paños fríos a la situación, luego de lo cual se quedaron dos, uno adentro y otro afuera, custodiando el edificio.

En busca de ayuda municipal

Luego de enterarse de la determinación del transportista que no seguirá prestando el servicio, la alarma se encendió en los padres de la escuela 50 que aseguraron que, se resuelva o no el problema, sus hijos seguirían sin movilidad. Ante esa situación resolvieron acercar su inquietud al intendente de la ciudad, Alberto Weretilneck, para buscar una alternativa.

“Mostró buena voluntad (por Weretilneck) y ahora está trabajando en conjunto con los directivos de la escuela. La idea es que el Municipio colabore con algún vehículo que pase a buscar a los chicos”, indicó una madre que envía a dos hijos a esta escuela rural.

“Quieren generar divisiones”

Padres que envían a sus hijos a la Escuela 50 manifestaron que desde el Estado provincial se busca enfrentar a los transportistas.

Paola, una de las mamás, indicó a La Mañana Cipolletti que “algunos de los transportistas cobraron con un cheque lo de mayo. Eso no era lo acordado. Pero otros no recibieron ni siquiera eso, por lo que esto nos hace pensar que se trata de una maniobra para generar divisiones en el seno de los transportistas”.

Como si eso fuera poco, los padres se anoticiaron ayer de la decisión de uno de los transportistas de dejar de prestar el servicio. Se trata de Pablo Salazar, de la ciudad de Allen, quien tiene un vehículo grande en el que 70 chicos de la Escuela Rural Nº 50 se movilizaban diariamente a clases.

“A nosotros no nos dijo nada y no nos quiere atender. Sólo se lo comunicó a otros colegas suyos. Ya nos lo veíamos venir, pero nos gustaría que dé la cara y nos diga si sigue o no porque es necesario buscar alternativas para que los chicos puedan seguir concurriendo a clases”, señaló ofuscada Paola.

Sin clases por la inseguridad

Los directivos del Centro de Educación Media (CEM) Nº 120 de esta ciudad decidieron suspender las clases debido a los reiterados hechos delictivos que afectan a los alumnos y también a docentes y personal del establecimiento. En los últimos días y según fuentes policiales, se sucedieron robos de bicicletas y asaltos en las cercanías.

En este marco, se comunicó a las autoridades de la delegación regional del Consejo Provincial de Educación (CPE) la interrupción de las actividades hasta que se resuelva el tema.

De manera inicial, los responsables de la entidad educativa solicitaron que se designe un agente policial para que permanezca en el interior del edificio durante los turnos mañana y tarde. “Le pedí una guardia permanente”, aclaró la delegada regional del CPE, Marta Ríos, quien ayer en diálogo con La Mañana Cipolletti especificó que se hizo cargo del tema y se comunicó vía telefónica con el titular de la Regional V de la Policía provincial, comisario Ives Vallejos.

El jefe policial, tras la conversación con Ríos, se comprometió a enviar a un funcionario, pero hasta ayer la situación no había sido resuelta y recién hoy se regularizaría.

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