En medio del reclamo de los gremios, nombran un nuevo titular de la Superintendencia de Salud

En medio del reclamo de los gremios, nombran un nuevo titular de la Superintendencia de Salud

El médico y ex futbolista Sebastián Neuspiller fue oficializado hoy viernes como nuevo titular del organismo, encargado del manejo de los fondos de las obras sociales. Esta semana, una comitiva de la CGT reclamó una serie de cuestiones relacionadas con el financiamiento de la seguridad social.

A través del decreto 1132/2018, el viernes pasado se oficializó el cambio de autoridades de la Superintendencia de servicios de Salud (SSS), la entidad que maneja nada menos que los fondos de las obras sociales sindicales. El gobierno nombró al médico y ex futbolista Sebastián Neuspiller como nuevo titular del organismo, en reemplazo de Sandro Taricco, un cambio que se había anunciado hace unos 20 días, pero recién ahora se formalizó. La decisión se tomó a pocos días que un grupo de dirigentes de la CGT se reunió con funcionarios para hacer un fuerte reclamo respecto del financiamiento de la seguridad social, y pedir algunas respuestas a los reclamos sobre los millonarios fondos que el estado nacional le debe a los gremios. La cumbre además sirvió para reclamar la intervención estatal en el precio de los medicamentos, que durante el macrismo subieron casi un 200 por ciento. La puja por estos fondos es histórica, y fue la base de la tregua entre la dirigencia cegetista y la Casa rosada en los dos primeros años de mandato de Mauricio Macri. los gremios esperan como señal que en 209 se apruebe una ley que crea una agencia de control sanitario, que permitirá frenar los juicios a las obras sociales por coberturas de tratamientos millonarios.

El decreto firmado por la ministra de Desarrollo Social y Salud Carolina Stanley confirma a Neuspiller como nuevo titular de la estratégica SSS. Médico de profesión, especialista en fertilidad asistida –dirige una clínica privada que realiza esas prácticas –“Dandy” (como se lo conocía en sus tiempos de centrodelantero del club del ascenso Fénix) ya pasó por distintos cargos en el gobierno de Cambiemos, siempre vinculados a la seguridad social Primero integró el directorio del IOMA, la obra social estatal de la provincia de Buenos Aires, y desde enero de este año como número 2 de la superintendencia. Según puso saber Gestión Sindical, el cambio de autoridades tuvo un doble efecto: por un lado confirmar a Neuspiller como titular, un hombre “amarillo puro”, que llegó a la política de la mano de Diego Santilli y se considera de confianza del propio presidente; y por otro terminar de desarmar la estructura armada por Jorge Triaca, que había nombrado a Taricco en esa dependencia. “De esta forma (el ministro de Producción Dante) Sica termina de consolidar su poder, y su rol de único interlocutor con los gremios”, analizaron desde el organismo.

El cambio se dio en la misma semana que un grupo de dirigentes de la CGT se reunieron con Stanley y Sica para hablar de las obras sociales. El grupo estuvo encabezado por José Luis Lingeri, ex titular de las SSS y “Ministro de Salud” de la central obrara, ya que se lo considera el hombre que más sabe de seguridad social del gremialismo. Al principio de la gestión de Macri, como aval a la dirigencia, la SSS fue encabezada por un hombre de Lingeri: Luis Scervinio. Las diferencias entre la Casa Rosada y la cúpula cegetista, los primeros paros y otras tensiones terminaron eyectando al funcionario. El reclamo de la comitiva estuvo centrado en los fondos que reciben las obras sociales para atender monotributistas y monotributistas sociales. Cada entidad recibe 689 pesos por persona, para darle atención sanitaria. En estos años, este sector de trabajadores creció notablemente, e hizo que muchas entidades tuvieran dificultades para prestar servicios. En OSECAC, la obra social mercantil, los monotributistas pagan bonos de atención que cuestan hasta cinco veces más que el de los afiliados regulares. Además, hubo un pedido por los fondos que reciben por atender a los jubilados. Mientras que una obra social recibe por cápitas unos 92 pesos, el PAMI recibe 2.100 pesos. El reclamo estuvo sustentado por la presencia de dirigentes de peso como Carlos Acuña (integrante del triunvirato), Antonio Caló (UOM), y Andrés Rodríguez (UPCN).

Otro pedido de la dirigencia gremial estuvo vinculado a los medicamentos. la suba del valor de los tratamientos hace que muchas entidades deban gastar hasta el 60 por ciento de sus recursos en cobertura de productos farmacéuticos, y eso complica la situación financiera. Además, existe una suba generalizada de los productos que alarma. Según un estudio dl Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (UNDAV), los precios de los medicamentos en la Argentina “crecieron un 188 por ciento en los últimos tres años”, lo que implica que los fármacos aumentaron “casi 25 puntos porcentuales por sobre el nivel de inflación”. El estudio, al que tuvo acceso Gestión Sindical, se basó en el relevamiento de más de 120 drogas de consumo masivo, en función al precio de venta de remedios a consumidor final, “Se destacan las subas más pronunciadas entre medicamentos para las tiroides (320 por ciento), ansiolíticos (317), analgésicos antiespasmódicos (299), hipocolesterolemiantes (254), corticosteroides (246) y broncodilatadores (229). Estas subas impactan en la seguridad social, aunque los casos más preocupantes para las obras sociales son los tratamientos denominados “de alta complejidad”, como oncológicos y fármacos para tratar la hemofilia. Para estos casos, Lingeri y el resto de los dirigentes pidieron sumarse a la compra conjunta de tratamientos, lanzada recientemente por el PAMI.

El pedido de las obras sociales se da en momentos que el gobierno ajusta las cuentas en materia de salud. La principal meta es bajar los números del PAMI, la obra social de los jubilados, el tercer presupuesto del país. La obra social realizó hace poco la primera compra conjunta de medicamentos, junto con otras entidades estatales de salud como la Agencia Nacional de Discapacidad, el Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA) y la Obra Social de la Ciudad de Buenos Aires (OBSBA). Según los datos de la secretaría de Salud, este mecanismo permitió ahorrar 768 millones de pesos, es decir, un 50 por ciento menos del presupuesto original. A este tipo de comprar pidieron sumarse los sindicatos, que ahora abrieron un compás de negociación. Además, los dirigentes esperan que pronto se apruebe la Agencia Nacional de Evaluación de Tecnologías de Salud (AGNET), un proyecto que forma parte de la nueva reforma laboral, y que tiene consenso con los gremios. La misma tendrá como misión frenar los juicios a las obras sociales, en especial por tratamientos y medicamentos experimentales por cifras millonarias. La misma está trabada en el Senado, y en 2019 podría ser parte de las concesiones que haga el oficialismo para buscar acuerdos con la CGT.

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