La CGT Mendoza llamará a un plenario "por la unidad"

Buscará evitar que la ruptura nacional entre Cristina Fernández y Hugo Moyano repercuta en la provincia. Acá hay ocho sectores que incluyen a la también dividida CTA.
La CGT Regional Mendoza convocará la semana entrante a un plenario de secretarios generales de sindicatos con ámbito de actuación local -integren o no organizaciones nacionales-, en el que se discutirá la posibilidad de mantener en la provincia "los mayores niveles de unidad".

Es que el enfrentamiento entre la presidenta Cristina Fernández y el secretario general de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, dispara hacia abajo sobre los gremios provinciales requerimientos de definición de alineamiento que pueden quebrar a la regional local de la central obrera.

Todo se agravó esta semana con el anuncio de Moyano sobre los preparativos de un "Indec gremial" y la orden presidencial de que la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) absorba a la Administración de Programas Especiales (APE). Este organismo manejaba mil millones de pesos por año en calidad de reintegros para atender las operaciones e intervenciones de alta complejidad y el camionero reclamaba su giro a las obras sociales sindicales.

Intentar la unidad

El panorama en Mendoza es complicado. Las dos principales figuras de la central obrera provincial quedaron ubicados en sectores diferentes. El secretario general, Rodolfo Calcagni (Sipemom), integra el grupo de sindicatos "moyanistas" y el secretario adjunto, Luis Márquez (UOM), forma parte de un gremio nacional que integra la alianza de los "gordos" y los cristinistas y que impulsa un candidato propio (Antonio Caló) para dirigir la CGT nacional).

"En Mendoza hay una situación gremial diferente. Hay una serie de reclamos nacionales justos que compartimos todos, aunque hay distintas posturas sobre la metodología", dijo Calcagni. Y confirmó la convocatoria para la semana entrante al plenario. "Invitaremos a todos los gremios", agregó.

"Va a ser difícil, pero vale la pena intentar que se mantenga la unidad en Mendoza", dijo el metalúrgico Márquez, uno de los primeros impulsores del plenario.

El quiebre a nivel nacional entre Fernández y Moyano dejó en posición incómoda a un sinnúmero de dirigentes sindicales mendocinos. Además de Calcagni y Márquez, la conducción de la CGT Mendoza se integra con el secretario gremial, José Escoda (Estaciones de Servicio) y de Organización, Claudio Díaz (Viales), ambos legisladores provinciales por el Frente para la Victoria.

El actual subsecretario de Trabajo del gobierno de Francisco Pérez, Ariel Pringles, es titular del gremio de los Judiciales Federales. Todos quedaron representando a sindicatos "moyanistas" al mismo tiempo que están ejerciendo funciones legislativas o ejecutivas de un gobierno provincial "cristinista".

Frente a este panorama -y a la marcha de la economía y las finanzas provinciales- el Gobernador admite que enfrentará "un segundo semestre complicado".

Ocho polos

El actual panorama gremial mendocino muestra ocho polos distintos de referencia. A los dos sectores mencionados de la CGT que -por el momento- se mantienen unidos, se agregan el Movimiento Sindical por la Lealtad, de orientación cristinista y dirigido por el diputado nacional Dante González (Petroleros Privados); el grupo de los "independientes", en torno al barrionuevista Ernesto Guerra de Gastronómicos y la CGT "disidente", de Jorge Córdova (Supeh) cercana al peronismo federal.

También están los dos sectores -separados- de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) que tienen su representación en Mendoza. Gustavo Maure (Cetera, Sute) responde a la CTA de Yasky, que representa al progresismo oficialista. Y Raquel Blas (ATE), sigue los lineamientos de la CTA de Michelli, que milita el progresismo opositor.

Las dos porciones de la CTA mantienen conflictos actualmente con el gobierno provincial. En el sector Maure, Javier Guevara del SUTE reclama la reapertura de la discusión salarial para este año y su gremio ha dispuesto un paro de actividades para mañana y pasado con movilización el segundo día.

En tanto en el de Blas, los judiciales provinciales (que dirige Carlos Ordóñez) mantienen un plan de lucha que ya superó los dos meses y el lunes se reunirán con el Gobierno en ámbitos de la Iglesia Católica. La reunión tiene pocas chances de que finalice en un acuerdo, pero muestra posibilidades ciertas de que deje reabierto el diálogo. En ese sentido, el Ejecutivo provincial evalúa el adelantamiento a setiembre de este año de la discusión salarial del año entrante, con vistas al envío del próximo presupuesto 2013 con una pauta salarial explícita.

El gremio mayor

Existe también un sector autónomo en el sindicalismo mendocino, que encabeza -justamente- el sindicato de mayor cantidad de afiliados de la provincia. Los mercantiles del CEC sobrepasan los 20 mil afiliados (al igual que el SUTE si se incluye a sus jubilados docentes) en un ámbito geográficamente menor al del sindicato de los maestros. Es que el CEC Mendoza abarca el Gran Mendoza y el Valle de Uco -hay aparte un CEC en la Zona Este y otro en la Zona Sur- mientras la organización sindical de los docentes se extiende por toda la provincia.

El secretario general del CEC Mendoza es el ex diputado nacional Guillermo Pereyra, quien se ubica en un sector kirchnerista crítico. "Si la invitación al plenario es para discutir el reparto de cargos y no el poder, no me interesa", comienza disparando. Y -fiel a su estilo- deja caer que "esta CGT la armó (el ex gobernador Celso) Jaque, a través de (su asesor) ?Perruco' Leiva, metiendo de cuña a (el secretario general de Estaciones de Servicio, José) Scoda".

Agrega además que "voy a ir sólo si es para considerar un plan de distribución de la garrafa social. O para cuestionar el aumento del boleto sin la audiencia pública que fija la ley 7.412 y sin la mejora de las frecuencias que hemos pedido para los mercantiles que trabajan en Palmares o en el Wal Mart de Las Heras". Por el momento, el CEC muestra señales de seguir moviéndose por su cuenta y riesgo. Algo similar se observa en la CGT disidente de Córdova, que también se pronunció recientemente en contra del incremento del pasaje de colectivos.

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