En Mendoza quieren hacer un plenario para evitar la división

En el congreso moyanista habrá cuatro votos mendocinos a favor del camionero. La UOM propone reunirse para ratificar la unidad.
La fractura fue en Buenos Aires pero ya se siente en Mendoza. La división de la CGT nacional entre gremios aliados a Hugo Moyano y antimoyanistas salpicó a los dirigentes provinciales y de hecho hoy, representantes de cuatro sindicatos locales votarán a favor de la continuidad del jefe de la confederación. En la otra vereda, el titular de la UOM (Unión Obrera Metalúrgica) local, Luis Márquez, pidió un plenario urgente para evitar la ruptura formal en Mendoza.

Hoy será un día clave en la historia de la CGT nacional. Moyano se autoproclamará titular de la CGT por un nuevo mandato (ver aparte), en una elección que fue declarada nula por el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y desconocida por los sindicatos antimoyanistas, en su mayoría seguidores del metalúrgico Antonio Caló. Ese grupo, en cambio, apuesta a elegir su líder el 3 de octubre, cuando pretenderán declarar al metalúrgico como jefe de la confederación, símbolo de que la escisión es una realidad.

Los gremios locales quedaron atrapados en esa guerra. Una muestra de eso será hoy, en el club Ferro Carril Oeste de Buenos Aires, cuando sea reelecto Moyano. El titular de la CGT local, Rodolfo Calcagni, quien además es el jefe del sindicato de choferes de micros (Sipemom), es delegado en la confederación y levantará su mano para votar por la continuidad del camionero.

Lo mismo harán los representantes de los sindicatos de Fruta Fresca, Viñateros y Estaciones de Servicios (el senador provincial José Escoda es el titular del gremio y tiene voto en la CGT nacional). Estos sindicatos provinciales tienen delegados en la confederación porque no tienen federación a nivel nacional y de acuerdo al estatuto de la entidad gremial, les corresponde votar.

"Estamos en Buenos Aires acompañando al compañero Moyano. Él apoya este modelo, pero quiere que se profundice, que no haya el 37% de los trabajadores bajo la línea de pobreza", sostuvo Calcagni ayer en diálogo con Los Andes, en referencia a la pelea que tiene el jefe de la CGT con la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Con Moyano están, además, los Judiciales Federales, porque el jefe nacional de ellos es el segundo de Moyano, Julio Piumato. Pero hay que esperar para ver qué harán las federaciones para terminar de definir el tablero provincial. Los bancarios locales, por ejemplo, tendrán voz a través del responsable a nivel nacional, Sergio Palazzo, quien es un aliado de Moyano. Lo mismo sucede con la Uatre (Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores), que tiene como referente a Gerónimo Momo Venegas, hoy socio de Moyano.

Del otro lado de la vereda quedaron quienes siguen a los "gordos" y los independientes. En ese grupo se encuentra la UOM, el Sindicato de la Madera y Petroleros (estos últimos dos están liderados por el diputado nacional Dante González, quien pertenece al Frente para la Victoria). El Centro de Empleados de Comercio también entra en esta fracción.

Márquez es el titular de la UOM local y lamentó la fractura. "Esto no le hace bien a los trabajadores", consideró el gremialista. En ese sentido, propuso un "plenario urgente" para evitar la división en los papeles de la CGT provincial. "Tenemos que dejar por sentado que seguimos bajo una única confederación, pese a las diferencias a nivel nacional", amplió Márquez.

Sin embargo, hay más rupturas: los gastronómicos provinciales están apartados de ambos grupos como lo está Luis Barrionuevo a nivel nacional, pero además, hay otra CGT liderada por Jorge Córdova que históricamente estuvo al margen de los otros sindicatos que integran la confederación en Mendoza.

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