Metrodelegados levantó el paro en el subte para intentar cerrar la paritaria

Metrodelegados levantó el paro en el subte para intentar cerrar la paritaria
Hay una audiencia prevista para el mediodía en la Subsecretaría de Trabajo, donde estará presente Metrovías.

Claudio Mardones

La paritaria del subte porteño podría encontrar una salida definitiva a partir de este mediodía, cuando la Subsecretaría de Trabajo de la Ciudad reabra sus puertas para formalizar el cierre de una negociación salarial que duró nueve meses y una serie de huelgas, entre ellas, la más larga de la historia del metro capitalino.

La señal de acercamiento surgió ayer, cuando la cartera laboral el PRO convocó a los metrodelegados para una nueva audiencia prevista para las 12. En respuesta, la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro (AGTSyP) rompió el estricto hermetismo que se impusieron durante las negociaciones reservadas que mantienen desde el lunes con la concesionaria Metrovías, del Grupo Roggio, y anunció la postergación de los paros escalonados. "Hemos decidido realizar un gesto conciliador de cara a este llamado, suspendiendo los paros escalonados votados", anunció Enrique Rossito, secretario de prensa del sindicato, que se mostró esperanzado en firmar un nuevo acuerdo "que sirva para dar por terminada la paritaria y que los usuarios puedan seguir viajando sin inconvenientes".

Las negociaciones habían comenzado el mismo lunes, cuando el secretario de Trabajo porteño, Ezequiel Sabor, dictó una segunda conciliación obligatoria sobre los metrodelegados, luego de haber cerrado la paritaria con los representantes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA). Ese sindicato, integrante de la CGT encabezada por el metalúrgico Antonio Caló, firmó un acuerdo salarial que impuso un descuento del 1% sobre los salarios de todos los trabajadores de la actividad para las arcas sindicales, y una serie de ajustes por los días de paro realizados. Fuentes de Metrovías, concesionaria del servicio desde 1994, explicaron que esas cifras habían sido compensadas por los aumentos finales acordados con la UTA, aunque no pusieron en duda la vigencia del 1% de aportes sindicales para el gremio conducido por el colectivero Roberto Fernández.

Ese esquema comenzó a resquebrajarse el lunes pasado, cuando los metrodelegados avanzaron con los paros escalonados de tres horas en repudio a la paritaria, y un grupo de militantes de la UTA se enfrentó a golpes con los miembros de la AGTSyP en la estación cabecera de la Línea D. Tras los incidentes, los tranviarios decidieron cortar todas las líneas y el paro se extendió durante todo el día, reeditando el caos de la movilidad que sobreviene cuando el subte deja de circular.

Con ese escenario al borde de extenderse durante toda esta semana, el gobierno porteño retrocedió sobre sus pasos y, en estricta reserva, reanudó los contactos con los metrodelegados, el antagonista que el jefe de Gobierno Mauricio Macri había elegido para el desembarco en la Legislatura de su proyecto de ley para hacerse cargo del servicio a partir del 1 de enero (ver aparte). Las negociaciones fueron negadas durante dos días por la comuna, pero ayer las confirmó la propia vicejefa de gobierno, María Eugenia Vidal. "Continúan las conversaciones y esperamos que se pueda llegar a un entendimiento para evitar este tipo de medidas, que afectan a los usuarios y que crean serias complicaciones a todo el sistema de transportes", sostuvo Vidal en referencia a un borrador de acuerdo, donde Metrovías se haría cargo del 1% a favor de la UTA y devolvería los días caídos. Esa decisión, ahora en manos del Grupo Roggio, sería notificada hoy al mediodía e incluida en el acta de la paritaria más dura de los últimos diez años, que volverá a abrirse dentro de escasos tres meses. Quizás, para entonces, el servicio ya esté en manos del macrismo. «

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