Moyano amenaza con extender la huelga y con una movilización

Avaló el plan de lucha de Barrionuevo, que prevé tres días de paro
Cuando Luis Barrionuevo sugirió la semana pasada un plan de lucha con tres paros generales en cadena, la mayoría de su nuevos aliados lo consideró "algo excesivo". Tomaron distancia de la iniciativa tanto Hugo Moyano como Omar Maturano y Roberto Fernández, los dos hombres de la CGT oficialista que se cruzaron al sindicalismo opositor.

Sin embargo, ayer, en plena cuenta regresiva para la huelga general del 10 del actual , Moyano adhirió públicamente a la propuesta inicial del jefe gastronómico e insinuó que la medida de fuerza se podría extender con la siguiente hoja de ruta: un segundo paro general de 36 horas y un tercero de 48 con una movilización de protesta a la Plaza de Mayo.

"Si las demandas no son escuchadas por el Gobierno, el plenario de las dos CGT [la Azul y Blanca y la moyanista], ya aprobó un plan de lucha que incluye otro [paro] de 36 horas y otro de 48 horas con movilización", desafió ayer Pablo Moyano, el hijo del líder de la central obrera opositora y número dos en el escalafón jerárquico del sindicato de los camioneros.

Pablo Moyano asistió ayer en representación de su padre a una reunión en la sede porteña de los gastronómicos, en Avenida de Mayo 970. Se avanzó allí en la estrategia para garantizar la parálisis total del transporte público de pasajeros. Participaron Barrionuevo, Maturano (La Fraternidad), Mario Caligari (UTA), Ricardo Cirielli (Técnicos Aeronáuticos), Carlos Acuña (Estaciones de Servicio) y Abel Frutos (panaderos).

El día del paro, creen los sindicalistas, adherirán todos menos los taxistas, que responden a Omar Viviani, hoy en la CGT oficialista. Por el momento, Moyano y Barrionuevo ya cuentan con el respaldo de dos de los tres gremios ferroviarios, de los colectiveros de las líneas urbanas y de larga distancia, y de tres de los cinco principales sindicatos aeronáuticos.

"Se va a hacer un paro total en el transporte. No trabajarán los que conducen los trenes ni los que conducen los colectivos y tampoco trabajarán los señaleros, así que va a ser un paro total. Acá se juntaron trabajadores de las tres CGT", dijo Maturano a radio América. Y atacó al ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, por la política ferroviaria: "A la revolución que tanto hablan la queremos ver".

Ya confirmaron también su adhesión al paro la CTA opositora de Pablo Micheli, los estatales de ATE y diferentes sectores del arco de la izquierda (ver aparte). Y se sumarían los sectores disidentes de los sindicatos de Luz y Fuerza, metalúrgicos y Smata, cuyas cúpulas comulgan con la CGT más cercana a la Casa Rosada.

En el encuentro sindical de ayer se definió cómo será la difusión del paro. Ya hay spots que circulan por las redes sociales y a partir de hoy se comenzarán a ver en las calles afiches con dos consignas: "Los trabajadores decimos basta. Por una jubilación digna, contra la inseguridad, contra la inflación, contra el ajuste. Paro general 10 de abril" y "No a la inflación, sí a las paritarias libres".

Moyano y Barrionuevo tomaron como un logro propio que el Gobierno haya comenzado a aceptar aumentos salariales cercanos al 30%, como fue el caso de los docentes nacionales. "Con la presión que hemos metido nosotros están firmando 30, 31 y 32%. La división del movimiento obrero permite que no avasallen. Si no, hubiéramos firmado todos 22, como máximo 25, como quería el Gobierno", señaló Hugo Moyano. Y marcó el piso salarial que reclamará en junio para los camioneros. "Será de 35% por la inflación y la devaluación", dijo a LA NACION.

CALÓ: "EL PARO ES MÁS POLÍTICO"

El jefe de la CGT alineada con la Casa Rosada, Antonio Caló, cuestionó el paro que convocaron Hugo Moyano y Luis Barrionuevo para el 10 del actual. "El paro es más político. No critico, ellos sabrán por qué", dijo el metalúrgico en Radio América. Anoche, la cúpula de la CGT ratificó su "no adhesión" a la huelga..

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