Moyano anticipa piso salarial de 30% y busca sumar a la UIA y al campo a su armado anti-K

El camionero se quejó por la inflación. Con Barrionuevo, apuestan fuerte a la cumbre de Mar del Plata. Pero la CGT de Caló no irá: “La unidad no se resuelve en un asado”, dicen
Hugo Moyano volvió ayer a poner el dedo en la llaga y logró ahondar la preocupación del Gobierno por el inminente arranque de las discusiones paritarias. Después del cimbronazo que provocó en los despachos oficiales la pretensión deslizada por la CGT más cercana al Ejecutivo, que lidera Antonio Caló, de impulsar un reajuste trimestral de los aumentos de sueldos en base a la inflación, el camionero dio un paso más y blanqueó un piso del 30% para las demandas salariales 2014.

“Si la inflación sigue así; si se da como se está dando ahora, el reclamo será del 30%, ese es el número, esa va a ser la base del pedido”, afirmó ayer Moyano. Un día antes, referentes de su central habían avalado también el planteo de la CGT de Caló por una actualización cada tres meses de los salarios.

El camionero expuso su posición de cara a las paritarias en el marco de un encuentro que mantuvo ayer la cúpula de la CGT opositora para definir los planteos que llevará el lunes a la cumbre que el moyanismo convocó junto al gastronómico Luis Barrionuevo con el objetivo de avanzar en un proceso de reunificación del movimiento obrero. Durante el almuerzo de ayer en la Federación de Camioneros, la central consensuó el borrador de un documento para difundir al final del plenario marplatense, que renueva los cuestionamientos del sector al Gobierno y reclama la unidad gremial como estrategia para fortalecer los reclamos de los trabajadores.

En paralelo a esas definiciones, Moyano y Barrionuevo multiplicaron sus esfuerzos por asegurarse la presencia en la cumbre del lunes de los tres presidenciables del PJ, Daniel Scioli, Sergio Massa y José Manuel de la Sota; además de referentes de la CGT oficial y representantes del empresariado. Respecto al primer objetivo, hasta ayer solo estaba confirmada la asistencia de De la Sota, en tanto persistían dudas sobre la participación de Massa. Desde el sciolismo, a su vez, negaron la presencia del gobernador bonaerense.

El camionero y Barrionuevo también llamaron ayer al jefe de la UIA, Héctor Méndez, y a dirigentes de la mesa de enlace agropecuaria para invitarlos a participar. Sin embargo, en la entidad fabril no parecían muy entusiasmados con la idea.

Desde la CGT de Caló rechazaron de plano la asistencia de referentes de la conducción de esa central, más allá del caso de los dirigentes Omar Maturano (La Fraternidad) y Roberto Fernández (UTA), que convocaron la cumbre junto a Moyano y Barrionuevo. “La unidad del movimiento obrero no se soluciona en un asado”, criticó el jefe del gremio de Sanidad, Carlos West Ocampo, ante la consulta de El Cronista.

El dirigente consideró que la reunificación sindical requiere de “un debate largo y en serio” y sostuvo que ese proceso debe ser encarado “con prescindencia de los que fuimos los protagonistas de los últimos 30 años” en el mundo gremial. “Los promotores de la división del movimiento obrero hoy no pueden ser los promotores de la unidad. Hace falta una autocrítica y nuevos actores”, advirtió West Ocampo.

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