Moyano y Barrionuevo convocaron a la CGT de Cristina para pedir paritarias libres

Moyano y Barrionuevo convocaron a la CGT de Cristina para pedir paritarias libres
Los dirigentes sindicales se reunirán el 20 de enero en el Hotel Sasso para fijar posturas en cuanto al salario y esperan contar con la presencia de Antonio Caló.

La presión de Cristina Kirchner para ponerle un techo a las paritarias podría ocasionar la primera unión total de la CGT casi seis años, si es que los gremios oficialistas aceptan la invitación de Hugo Moyano y Luis Barrionuevo para reunirse el 20 de enero en Mar del Plata.

El gastronómico, quien desde 2008 lidera un grupo de gremios chicos denominado Celeste y Blanca, se propuso unir a todos los gremios dispersos en tres fracciones y plantar postura para las paritarias, ante la idea del Gobierno de poner un tope de 18%.

Ya consiguió el compromiso del camionero y ahora va por la CGT Balcarce, que lidera, sin un perfil alto, el metalúrgico Antonio Caló.

“Sin exclusión de ninguna clase invitamos a todos esos sectores porque buscamos preservar la paz social, la seguridad, la lucha contra la inflación, paritarias libres y aumento a los jubilados”, aseguró el barrionuevista Carlos Acuña, líder del gremio de las estaciones de servicio.

“Sólo si no juntamos le vamos a sacar la idea al gobierno de poner un techo a las paritarias. Y lo vamos a lograr”, confió en diálogo con La Politica Online el diputado provincial Rubén Eslaiman, otro soldado de Barrionuevo.

El diputado y canillita Omar Plaini, cercano a Moyano, avaló la idea. “Hablar, hablamos todos permanentemente”, simplificó.

El 16 de diciembre, Caló fue recibido por Capitanich junto a otros referentes de su central obrera, como Andrés Rodríguez (UPCN), Omar Viviani (Taxis); José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Armando Cavalieri (Comercio).

En una hermética reunión el jefe de Gabinete les habría anticipado que no estaba dispuesto a avalar paritarias mayores al 18%.

No conforme con eso, Cristina envió a Carlos Tomada a hacer una extorsión mayor: si no cedían a ese pedido, el Gobierno avanzaría con una ley para abortar la libertad sindical.

Rápido de reflejos, como siempre, Barrionuevo, quien nunca apoyó a los Kirchner, vio el escenario ideal para reunificar a la CGT y debilitar a Cristina en sus últimos dos años de mandato.

A la espera de Caló, ya hay gremios que estuvieron en la CGT oficialista ya piden la unidad sindical.

El primero es Roberto Fernández de la UTA, que está en conflicto con el Gobierno por la paritaria de los choferes de media distancia. “Tenemos que volver a unirnos. No podemos permitir que nos midan la inflación con 140 productos”, concluyó.

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