Moyano y Barrionuevo presionan a Caló para reunificar la CGT

No descartan unirse para fortalecer sus reclamos salariales y por las obras sociales
Por Nicolás Balinotti |

Oscar Lescano, de la CGT alineada con la Casa Rosada, que encabeza Antonio Caló, activó las versiones de una hipotética unidad sindical tras reconocer públicamente que fue un error exhibir su alianza con el kirchnerismo. "El Gobierno nos está obligando a que nos juntemos", lanzó el histórico dirigente de Luz y Fuerza, molesto por el ninguneo oficial y disconforme por considerar exigua la suba del 20% del mínimo no imponible del impuesto a las ganancias.

Desde el sindicalismo opositor, Hugo Moyano y Luis Barrionuevo tomaron nota del mensaje de Lescano y reflotaron ayer la posibilidad de reunificar la CGT. El jefe camionero reconoció que el diálogo con el sector de Caló "es permanente", mientras que el dirigente gastronómico quiso apurar un acuerdo para "no más allá del mes que viene".

Los gremios coinciden en su agenda de exigencias salariales y tributarias y en el reclamo unánime por el reparto del dinero del Fondo de Redistribución Social que el Estado les retiene a las obras sociales sindicales. Pero no comulgan con la misma manera de activar sus demandas. "Entre la sangre y el tiempo elegimos el tiempo, entre el paro y el diálogo elegimos el diálogo", se diferenció Caló al cierre del año pasado. Pero, además, existen otras desavenencias, más vinculadas a enconos personales y a las denuncias por el privilegio de ambiciones propias por encima del bien común del movimiento obrero.

La unidad sindical, por ahora, es una utopía. Es un anhelo imposible más allá del impulso que tomó a partir del unánime rechazo a la mejora de Ganancias y de la incertidumbre inflacionaria.

"Creo que ya deben renunciar y tenemos que buscar la unidad, ni Caló ni Moyano. Tenemos que buscar la unidad de una nueva generación e ir en busca en serio de la defensa de los intereses de los trabajadores", dijo Barrionuevo, en diálogo con Radio Mitre. El pedido de renovación surgió de quien está a cargo del gremio de los gastronómicos desde fines de la década del 80.

Moyano presionó a la CGT oficialista con un llamado al diálogo. "Siempre está la posibilidad de dialogar, el tema es dialogar para ponernos de acuerdo", apuró el camionero. Y su aliado Omar Plaini también envió una señal de conciliación: "El sindicalismo es la columna vertebral de todo proyecto que se diga nacional y popular. Para nosotros no hay en las filas del movimiento obrero la dicotomía de oficialistas y opositores".

Después de sus vacaciones, Caló retomará hoy sus funciones a cargo de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) y de la CGT oficialista. Tiene prevista una reunión con los dirigentes Ricardo Pignanelli y Gerardo Martínez, quienes le brindarán un informe sobre lo que fue el encuentro de la semana pasada con Guy Ryder, director de la Organización Internacional del Trabajo.

Además, convocará a una reunión de consejo directivo para intentar unificar el reclamo salarial y hacer un repaso de las negociaciones paritarias. El encuentro se postergará para la semana que viene, cuando regrese al país la comitiva cegetista de siete sindicalistas que mañana saludarán al papa Benedicto XVI, en la habitual audiencia general que suele brindar los miércoles en el Vaticano.

La CGT alineada a la Casa Rosada también calificó de "insuficiente" la suba del 20% de Ganancias. El descontento aún continúa. "Los últimos anuncios de Echegaray [Ricardo, el jefe de la AFIP] tendrán patas cortas y conseguirán el mérito de poner a las cinco centrales en contra de Cristina", vaticinó Horacio Ghilini en el diario BAE. Ghilini fue uno de los impulsores de un proyecto de reforma tributaria que contemplaba un aumento superior al 50% del mínimo no imponible. Su propuesta, como la de la CGT de Moyano, fue ignorada por el Gobierno.

Críticas desde la central oficialista

Hasta los aliados rechazan la suba del 20% de Ganancias

Horacio Ghilini / Sadop-CGT oficialista

"Los últimos anuncios de Echegaray [jefe de la AFIP] tendrán patas cortas"

"Tendrán el mérito de poner a las cinco centrales en contra de Cristina [Kirchner]"

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