Moyano, Barrionuevo y los transportistas mantienen la alianza

A pesar de las diferencias, los gremios opositores evalúan otra protesta
Hubo un compromiso de no hablar de eventuales fechas para un paro general ni movilizaciones de protesta. El objetivo a corto plazo para la cúpula del sindicalismo opositor será no perder la adhesión que cosecharon en la huelga del 10 de abril pasado. Por eso, empujados por el pragmatismo, decidieron ocultar sus diferencias y avanzan en su alianza, por lo menos hasta fin de mes, cuando vuelvan a reunirse en la CGT para definir la hoja de ruta del plan de lucha que activaron hace dos semanas.

Fue ayer la primera vez después del paro que Hugo Moyano , Luis Barrionuevo y los referentes de los gremios del transporte público de pasajeros conversaron cara a cara para evaluar los pasos por seguir. Casi por unanimidad, se impuso una postura: esperar alguna señal del Gobierno, sobre todo, en lo relativo al impuesto a las ganancias, a las asignaciones familiares y a las paritarias de los sectores que aún están en plena negociación.

La posición más combativa la exhibió de vuelta la CGT Azul y Blanca de Barrionuevo, que abandonó la idea de activar un nuevo paro nacional de 36 horas, aunque sugirió hacer uno de medio día, entre el 5 y el 15 de mayo. Pero tampoco esta iniciativa logró adhesiones. Hasta la CTA de Pablo Micheli, excluida ayer del encuentro, rechazó la medida.

Como parte de una estrategia para ganar tiempo, se dispuso convocar a un plenario general de dirigentes sindicales para el 30 de este mes en la CGT. Se debatirá allí cómo continuar en caso de que el Gobierno no haya dado respuestas a los principales reclamos sindicales.

"No hay una postura ni una decisión tomada. Queremos que se expresen todas las seccionales, por eso convocamos a otro plenario general para fin de mes", se mostró abierto y plural el barrionuevista Carlos Acuña.

El impulso que los sindicatos le den a otro paro general dependerá, sobre todo, de las negociaciones salariales de cada sector.

Moyano, por ejemplo, aguarda por una mejora en el impuesto a las ganancias, ya que impactaría directamente en las paritarias de los camioneros, que negociarán entre mayo y junio. El jefe de la CGT advirtió que exigirá un 35% como piso de recomposición salarial para sus afiliados. De conseguirlo, una buena porción de los camioneros estará afectada por el tributo, que se abona a partir de sueldos brutos de $ 15.000. Surgió, además, otro frente de batalla para que Moyano decida salir nuevamente a la calle: la millonaria multa que le aplicó el Ministerio de Trabajo por un paro sectorial en 2012.

Se retomaría hoy la paritaria de los colectiveros de la UTA. Roberto Fernández, su líder, participó ayer de la cumbre con Moyano y Barrionuevo. Asistió a la reunión porque conoce de antemano que la negociación salarial está empantanada. La UTA consiguió en febrero un adelanto de $ 1200 por mes para compensar la inflación. Ahora, deberá retomar la conversación y el piso del pedido de aumento es del 30 por ciento.

También podrían complicarse las paritarias de los cuatro gremios ferroviarios, que volverán a negociar el 15 de mayo. Hace un mes, habían acordaron una suma fija mensual de entre $ 1100 y 2500, según la categoría, por el primer trimestre del año. Ahora, reclaman "no menos del 30%", según Omar Maturano, el jefe de los maquinistas y aliado de Moyano y Barrionuevo.

El Gobierno tendrá injerencia en el desenlace de las paritarias de los ferroviarios y de la UTA, por lo que podría fracturar la alianza con Moyano y Barrionuevo. Incidirá directamente en su rol de patrón, porque en algunos casos el servicio está estatizado, o como distribuidor de los subsidios a los empresarios del sector..

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