Moyano busca aliados para decidir la fecha del paro

Moyano busca aliados para decidir la fecha del paro

Apura un acuerdo con los gremios del transporte, estatales y los bancarios; la huelga sería a fines de agosto o en septiembre, y se sumará la CTA

Hugo Moyano jamás reconocerá que se apresuró en ponerle fecha al paro nacional que su CGT planea activar en tándem con la CTA de Pablo Micheli y la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo. "Será en la primera quincena de agosto", lanzó el fin de semana desde la sede cordobesa de Luz y Fuerza. Pero ayer, rodeado de la cúpula dirigencial de su central, el jefe camionero evitó las definiciones sobre el día y la modalidad de la huelga. ¿La razón? Busca anudar alianzas con sectores clave para garantizar el impacto de la medida, que tendrá como bandera principal el reclamo por el impuesto a las ganancias.

La mayor preocupación de Moyano es garantizarse el respaldo de los gremios del transporte. En el último paro nacional, el 10 de abril pasado, fue decisivo el aporte de los ferroviarios de La Fraternidad y de los colectiveros de la UTA para paralizar la actividad en las grandes urbes.

Hoy, estos dos sindicatos, que se escindieron de la CGT oficialista, comulgan con las consignas del paro, pero estarían dispuestos a dilatar la medida de fuerza para septiembre u octubre.

Moyano designó ayer un comité de la CGT para tender los puentes con La Fraternidad y la UTA, cuyos líderes están en Europa en la antesala de la cumbre de la Organización Internacional de Trabajadores del Transporte. Pero la incertidumbre es mayor por la postura que pueda adoptar el gremio de los colectiveros, que negocia con el Gobierno futuros acuerdos por los subsidios al transporte de larga distancia.

Como parte de la misma estrategia, Moyano ensayará un acercamiento con La Bancaria, cuyo líder, Sergio Palazzo, renunció hace un año a la CGT con base en Azopardo por "diferencias políticas y electorales" con el camionero.

Pero el vínculo entre ambos dirigentes se reencauza de a poco, y ayer se avanzó un paso: Palazzo adhirió públicamente al paro en contra de Ganancias que activó la Federación Marítima Portuaria y de la Industria Naval de la República Argentina, un conglomerado de gremios portuarios que responde al moyanismo. Además, La Bancaria anunció una huelga nacional para el jueves 7 de agosto por "la negativa empresaria a compensar el impuesto a las ganancias".

También se activarán conversaciones con sindicatos estatales que están hoy alineados en las centrales más cercanas al kirchnerismo. A cargo de esta iniciativa estará Leondro Fabre, jefe del gremio que agrupa a los trabajadores de la Anses y uno de los referentes de la Coordinación de Gremios Estatales que conformaron la CGT y la CTA opositoras.

En el corazón del moyanismo desmienten que la indefinición sobre la fecha del paro esté relacionada con la falta de apoyo de otras fuerzas sindicales. En un intento de exhibirse plural y democrático, Moyano llamará en diez días a un plenario de las regionales de la CGT para definir los pasos a seguir. Participarían de la convocatoria los gremios anidados en la central de Barrionuevo, como ocurrió en la previa al paro del 10 de abril.

"MEDIDAS CONTUNDENTES"

"Consideramos que hay que hablar con los otros sectores antes de resolver la fecha del paro. Además, el contexto, por la negociación con los fondos buitre, tampoco es el propicio para hacerlo", dijo ayer a LA NACION un dirigente que suele ser la sombra de Moyano.

En tanto, el líder camionero recibió ayer a los portuarios en el salón Felipe Vallese de la CGT y les dijo que iba a reunirse con "las otras centrales para definir medidas contundentes". El acuerdo sería solamente con la CGT barrionuevista y con la CTA disidente de Micheli. A pesar de los anhelos y de compartir la misma agenda de reclamos, no lograrían sumar a los gremios que se agrupan en las dos centrales obreras alineadas con el kirchnerismo. "No tengo muchas expectativas que el gremialismo oficialista vaya a parar. Van a quedar mal si salen a decir que es un paro golpista porque la adhesión será total", pronosticó Micheli.

MÁS PRESIÓN DE LA CGT OFICIALISTA

La CGT de Antonio Caló, que está alineada con la Casa Rosada, no dispuso una medida común en contra del impuesto a las ganancias, pero uno de sus gremios adherentes, como el de la Alimentación, amenazó ayer con activar un paro en el sector en reclamo del tributo. Así lo ratificó Rodolfo Daer: "Vamos a convocar a los delegados para discutir ir a un paro. El Gobierno tiene que utilizar su ingenio para modificar este gravamen, que golpea de manera injusta a los trabajadores".Daer es el líder del gremio de la Alimentación y fue uno de los impulsores para conformar una nueva CGT cuando Hugo Moyano rompió su alianza con el kirchnerismo. Como lo vienen haciendo otros dirigentes de la central oficialista, amenazó ayer con tensar el vínculo. "Es insostenible la situación del impuesto a las ganancias", dijo Daer en Radio El Mundo. Y precisó: "En Alimentación si no se modifica el impuesto, en el mes de septiembre el 67% deberá pagarlo".

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