Moyano busca aliados para la huelga del 31

Moyano busca aliados para la huelga del 31

Reúne a su CGT y pararía a fin de mes con los transportistas; Caló define la pauta salarial

Hugo Moyano hará un paréntesis en su rutina como gestor deportivo de Independiente. Después de recluirse durante el verano, convocó para hoy a su tropa de gremios de la CGT Azopardo con la intención de reagrupar fuerzas con vistas alparo nacional de transporte al que llamaron los sindicatos del sector para el 31 de este mes.

La huelga de los transportistas, que cuenta hasta ahora con el consenso de 22 gremios del rubro, será uno de los temas centrales del encuentro de esta tarde en la CGT. El reclamo tiene dos aristas: la exigencia de cambios en el impuesto a las ganancias y alertar sobre los alcances del acuerdo comercial con China, que, según los sindicalistas, perjudicaría a la mano de obra local y carece de transparencia.

Expondrá sobre la protesta el portuario Juan Carlos Schmid, uno de los impulsores de la medida junto con Omar Maturano (La Fraternidad) y Roberto Fernández (UTA), ambos alejados formalmente de la CGT oficialista.

"Nosotros ya tomamos una decisión: un paro de 24 horas. El silencio de la Presidenta sobre los temas que venimos reclamando ratifica el paro. No habló de inflación, de aumento de emergencia a los jubilados ni de Ganancias. El discurso fue más de lo mismo", dijo Schmid, el nexo de Moyano con Maturano y Fernández, dos hombres clave para garantizar el impacto de la huelga en los trenes y colectivos.

En un fugaz paso por Salta para presentar su partido político, Moyano ratificó la semana pasada el paro de los transportistas y anticipó más protestas callejeras por Ganancias. Su idea es ahora buscar aliados más allá de los gremios del sector para vigorizar el reclamo. Además de las organizaciones que comulgan con la CGT moyanista, podrían sumarse los bancarios, que hicieron de Ganancias su bandera de lucha, y la CTA Autónoma, que encabeza Pablo Micheli. Moyano apelará al pacto comercial con China para intentar sumar adhesiones. Sus argumentos serán que afectaría a la mano de obra local y cuestionará la reciprocidad laboral al no conocer los beneficios que ello traería. "Es un acuerdo que está rodeado de oscuridades y secretismo", advirtió en un comunicado la alianza de gremios del transporte, de la que forma parte el líder camionero.

El convenio con China también generó sospechas en la cúpula de la CGT que está alineada con el Gobierno. Antonio Caló, su jefe, no quedó del todo conforme con las explicaciones que le ofreció el ministro de Planificación, Julio De Vido. El funcionario le dijo que sólo el 10 por ciento de las 20.000 personas que eventualmente se sumarían a los trabajos para las represas hidroeléctricas serán chinos. Y le aseguró que no se reemplazará la mano de obra local. Incluso, entregó una carpeta con las cifras de crecimiento del empleo que proyecta la Casa Rosada a partir de las inversiones del gigante asiático.

La CGT de Caló romperá mañana con su letargo. Reunirá solamente a su cúpula para avanzar en la estrategia salarial para las paritarias. La mesa chica definiría una pauta de aumento entre 27 y 30%, que se discutiría la semana próxima con el resto de los gremios, en la primera reunión de consejo directivo del año.

El Estado nacional, en su rol de empleador, estableció el 27% como piso para la negociación salarial al cerrar en ese porcentaje la suba para el sueldo testigo de los docentes. A ese número se aferrará la CGT oficialista, como mínimo..

Comentá la nota