Moyano decide con su tropa cómo seguir la alianza con Barrionuevo

Moyano decide con su tropa cómo seguir la alianza con Barrionuevo

Citó a su CGT antes de avanzar en el plan de lucha con el gastronómico; descartan un paro, pero habrá reclamos sectoriales

Antes de rechazar por completo la propuesta de activar un nuevo paro que le hizo Luis Barrionuevo, el jefe de la CGT con base en Azopardo, Hugo Moyano, convocó para mañana a sus gremios aliados para decidir el futuro de la alianza con el líder gastronómico.

Moyano reunirá a su tropa 24 horas antes de sentarse cara a cara con Barrionuevo paraavanzar en la agenda de temas del plenario sindical del 7 de octubre, del que participarán, además, sindicatos de la CGT Azul y Blanca. El propósito central de Moyano será exponer su postura por la que no está de acuerdo en activar a un nuevo paro general. Y para barnizar su estilo moderado el camionero aprobará las protestas sectoriales, rubro por rubro. Las consignas serían las mismas: la inflación y los efectos del impuesto a las ganancias.

Los laderos de Moyano niegan un desplante de su jefe a Barrionuevo. "La unidad en la acción continúa y el clima de la última reunión fue muy distendido, hablamos más de fútbol que de la situación del país", dice Abel Frutos, número tres de la central moyanista.

En la vereda de enfrente, los hombres de Barrionuevo también rechazan cualquier cortocircuito. "No hay ningún problema y todo sigue en marcha como antes: el jueves nos reunimos y el 7 de octubre habrá un plenario", señala el barrionuevista Carlos Acuña.

Dentro de la CGT de Moyano hay sectores que no están de acuerdo en llamar a otro paro y que plantearán tomar distancia de Barrionuevo. Impulsa esta postura Facundo Moyano. El hijo del jefe de la CGT fue uno de los primeros en diferenciarse del gastronómico cuando éste insinuó que habría un "estallido social" en diciembre. También salió a poner paños fríos el portuario Juan Carlos Schmid, que recompuso su vínculo con viejos interlocutores del Gobierno a partir del proyecto oficial en la isla Demarchi.

Pero también hay otro sector del moyanismo que impulsa profundizar los reclamos gremiales y adherir a la propuesta que hizo Barrionuevo. Por eso, frente a este escenario, Moyano intentará unificar estrategias para evitar que su tropa continúe fragmentada.

RECHAZAN UN AUMENTO SALARIAL DEL 33%

La Asociación de Agentes de Propaganda Médica (APM), el gremio que reúne a los visitadores médicos, rechazó ayer un aumento salarial del 33 por ciento más el pago, por única vez, de una suma no remunerativa de 4950 pesos. Sin acuerdo, la paritaria se empantanó y el sindicato evalúa futuras medidas de fuerza.

"Como mínimo, exigimos un 35%, que es el piso de la inflación. O, al menos, negociar algunas condiciones laborales, como la antigüedad sin límite, las licencias especiales o la sala maternal", argumentó su postura Ricardo Peidro, referente gremial de los visitadores médicos y número dos de la CTA opositora.

El gremio, que agrupa a casi 7000 trabajadores, logró buenos acuerdos salariales durante los últimos dos años. En 2013, cerró por encima del 30% más una bonificación a fin de año, lo que llevó el sueldo básico a $ 11.700..

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