Moyano, el día después

El Secretario de la CGT, Hugo Moyano, realizó ayer su movilización a la Plaza de Mayo, donde cuestionó la gestión de Cristina Fernández y reiteró el pedido para que el Gobierno suba el mínimo no imponible del impuesto a las ganancias, pese a reconocer que la situación económica del país no es grave.
Moyano fue el único orador del acto de los trabajadores camioneros, que contó con poca adhesión de los demás gremios sindicales, aunque logró su objetivo que era mostrar que tiene poder de convocatoria y movilización.

Las opiniones son diversas, según el lugar donde nos paremos, respecto a la cantidad de gente que se encontró en la Plaza, personas cercanas a Hugo Moyano sostienen que era lo que esperaban, 70 mil personas, y desde el Oficialismo hablan de un rotundo fracaso.

La mayoría de los gremios rechazaron el paro y la movilización, y lo calificaron como una ‘decisión mezquina’. Lescano expresó que Moyano persigue ‘sólo un objetivo político’. Por otro lado, Hermes Binner señaló su respaldo al reclamo, aunque aseveró que la marcha a Plaza de Mayo ‘le hace mal al partido de gobierno y a la sociedad’

Desde el Gobierno, diputados como Rossi resaltaron que el secretario de la CGT hizo chicanas y descalificaciones para argumentar su alejamiento de este Gobierno, que ha tenido políticas más que activas y contundentes en materia de defensa de los trabajadores. Por su parte, Edgardo Depetri, remarcó la poca convocatoria de la movilización y sostuvo que ‘fue un acto forzado’

Si bien el discurso del sindicalista fue critico al Gobierno, bajó el tono. Se dio cuenta del error que le significó, incluso dentro de su propio sector, convocar a un paro desde un canal de televisión.

Al analizar el contenido del discurso podemos decir que fue defensivo, llamó al dialogo, negó que la movilización tenga ánimo ‘destituyente’, y sostuvo que el Gobierno ‘ya dejó de ser nacional y popular’, aunque trató de no ser confrontativo.

Como un último punto se puede destacar que en hechos concretos no cambia nada, que el acto del líder sindical fue contundente, con una mayoría de camioneros donde el reclamo de la suba del mínimo de ganancias quedó sin fuerza, ya que fue un discurso más político que sindical, en vista de próximas elecciones.

Comentá la nota