Moyano dice que quiere ir al paro el 31, pero dilata adhesión

Moyano dice que quiere ir al paro el 31, pero dilata adhesión

LA CGT DEL CAMIONERO TEME UN LEVANTAMIENTO DE LOS COLECTIVEROS Y FERROVIARIOS, COMO YA SUCEDIÓ EN DICIEMBRE

El jefe de la CGT opositora, Hugo Moyano, postergó ayer la adhesión de esa central obrera al paro nacional dispuesto por los gremios del transporte para el 31 de marzo para evitar un paso en falso en caso de que sus convocantes decidieran levantarlo, como sucedió en diciembre. La decisión fue impulsada por el propio Moyano y avalada por el Consejo Directivo de la organización, pese a que el propio camionero forma parte de la organización de la huelga de fin de mes. 

Como anticipó ayer este diario, la decisión del sindicalismo disidente es convertir la medida de fuerza de los gremios del transporte en una de todas las actividades y de alcance nacional. Sin embargo, Moyano y sus aliados temen que los colectiveros de la UTA y los maquinistas de trenes de La Fraternidad, dos organizaciones clave para garantizar la contundencia de un paro, puedan suspenderlo a último momento y obligar al resto de los gremios a encarar una medida con escasas chances de impacto masivo. 

En diciembre fueron esos dos gremios los que bajaron primero un paro nacional una vez que Cristina de Kirchneranunció la exención en el pago de Ganancias del medio aguinaldo. En este caso, las posibilidades de suspender la medida giran en torno a tres ejes: un improbable cambio en ese impuesto; la eventual resolución de la paritaria de colectiveros y ferroviarios, y -lo más palpable- la participación de los sindicatos de trenes en la nueva estructura de administración estatal de todas las líneas resuelta esta semana por el Gobierno. 

En esa línea, el camionero propuso ayer a sus pares de la CGT evitar una definición inmediata al menos hasta pocos días antes del 31, cuando las opciones para dejar sin efecto la huelga sean mínimas. El argumento lo hizo el propioJuan Carlos Schmid, del sindicato de Dragado y Balizamiento y otro de los convocantes al paro de fin de mes en representación de las organizaciones portuarias dentro del ámbito del transporte.

La posición frente a la primera protesta de alcance nacional del año recorrió la mayor parte de la reunión del Consejo Directivo en la sede de Azopardo 802. Rubén Grimaldi, líder de uno de los gremios que funcionan dentro del PAMI, tomó la iniciativa para pedir la adhesión de toda la CGT a la medida. Lo mismo le había dicho el lunes a este diarioGerónimo Venegas (peones rurales, Uatre) por entender que el paro debía ser nacional y contundente. 

Casi de inmediato lo atajó Moyano: la CGT opositora impulsará la huelga, pero mantendrá el suspenso hasta último momento acerca de la fecha para concretarla. Si los gremios del transporte, entre los que está Camioneros, se acercan al 31 con la decisión en firme, allí confluirá el resto de los gremios disidentes. De hecho, también lo hará la CTA dePablo Micheli, como anticipó ayer este diario, y lo más seguro es que la otra adhesión será la de la CGT "Azul y Blanca" de Luis Barrionuevo, la primera en advertir que había riesgo de un paso en falso. 

El reencuentro de la cúpula de la central de Azopardo tuvo asistencia casi perfecta: además de Moyano estuvieron su segundo, el petrolero Guillermo Pereyra, el municipal Amadeo Genta, Venegas, el panadero Abel Frutos, el judicialJulio PiumatoJulio González Insfrán (patrones y oficiales fluviales), el docente bonaerense Miguel Ángel Díaz yJorge Sola (Seguro), entre otros. 

En el resto del encuentro hubo margen para abordar apenas un diagnóstico de la marcha del 18 de febrero por la muerte del fiscal Alberto Nisman por parte de Piumato, uno de sus organizadores; la preocupación del sector -que comparten otros espacios sindicales- respecto de los acuerdos de inversión con China, y la persistencia del conflicto docente por parte de dos de los sindicatos bonaerenses.

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