Moyano hizo su propia cumbre para definir paro y marcha por Ganancias

Moyano hizo su propia cumbre para definir paro y marcha por Ganancias

Quieren convocar a una huelga general para la primera semana de agosto. Aprovechó la Semana Social de la Iglesia para terminar de delinear los próximos pasos con sus socios sindicales.

El sindicalismo opositor aprovechó la estada en Mar del Plata para participar de la Semana Social de la Iglesia y avanzó en lo que le sale con más naturalidad: definir protestas contra Cristina Kirchner. Ayer, Hugo Moyano y Pablo Micheli, y luego Moyano con Luis Barrionuevo consensuaron que, como anticipó Clarín, habrá un paro general de 24 horas en la primera quincena de agosto (probablemente en la primera semana) y una movilización callejera para exigir la modificación del Impuesto a las Ganancias, que se haría entre el 10 y el 16 de julio.

La idea de la nueva huelga ya venía perfilándose, impulsada por Barrionuevo, Roberto Fernández (UTA) y Omar Maturano (La Fraternidad), pero Moyano prefería concretarla cuando existiera mayor malestar social para garantizar su éxito. Ahora que ya firmó la paritaria de los camioneros por el 33%, el líder de la CGT Azopardo sabe que tiene que enfocarse en la falta de actualización del mínimo no imponible, que está haciendo estragos en los aguinaldos.

Ayer al mediodía, Moyano recibió en el hotel de su gremio a Micheli, acompañado por el canillita Omar Plaini. No sólo comieron pescado y vieron el partido Brasil-Chile: coincidieron en impulsar el paro general y resolvieron que Plaini, diputado nacional, discutirá con sus colegas legislativos la posibilidad de sancionar alguno de los proyectos de ley que modifica la escala de Ganancias. Una de las iniciativas fue presentada por el diputado Facundo Moyano.

La ofensiva sindical contra Ganancias también tendrá otros protagonistas: el congreso nacional de la Asociación Bancaria, que finalizó anteayer, decidió un paro nacional contra el impuesto para el 8 de julio y la realización de asambleas sorpresivas desde el miércoles.

En las filas del sindicalismo K daban como seguro que Cristina Kirchner iba a anunciar el aumento del mínimo no imponible cuando cerraran todas las paritarias, pero algunos dirigentes que están en Mar del Plata ya lo descartan: “ La crisis con los fondos buitre cambió el escenario económico –dijo uno de ellos– y la Presidenta no puede darse el lujo de tocar la recaudación tributaria”. Moyano también le propuso a Micheli que presentaran juntos ante la Auditoría General de la Nación una denuncia contra “las decisiones discrecionales” del Ministerio de Trabajo.

Barrionuevo, que también se reunió con Moyano, fue el primer sindicalista que habló ayer durante un panel de la Semana Social. Su duro discurso incomodó a algunos obispos: acusó a los políticos de ser “responsables del narcotráfico y la corrupción” y destacó que “el movimiento obrero muchas veces suple las fallas de la democracia en materia de educación, salud y seguridad”. Por la tarde hablaron José Luis Lingeri y Micheli, y hoy lo hará Facundo Moyano. Aunque la gran expectativa sindical estaba puesta, anoche, en la cena de clausura del encuentro eclesiástico, que obligó a una compleja organización: los líderes de las centrales obreras se sentarán en mesas distintas, cada uno con un obispo. Es que la unidad sindical está en boca de todos, pero la Iglesia tomó sus recaudos para que no indigeste.

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