Moyano intercedió en el conflicto y hoy volverá la recolección de residuos

Moyano intercedió en el conflicto y hoy volverá la recolección de residuos

El secretario general de la CGT Azopardo garantizó que el Sindicato de Camioneros a nivel nacional pagará los salarios de los trabajadores de la empresa 9 de Julio. De esta manera, hoy al mediodía volvería la recolección de basura después de dos días de paro.

Después de un día de intensas negociaciones, de declaraciones cruzadas e idas y vueltas, al final ayer a la noche el conflicto desatado por el paro de los trabajadores de la empresa 9 de Julio encontró un principio de solución: el secretario general de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, aseguró que el Sindicato de Camioneros a nivel nacional será el garante del pago de salarios y de esta manera hoy al mediodía volvería la recolección de residuos a la ciudad.

"El gremio se va a hacer cargo de los sueldos de la gente para asegurar la gobernabilidad y que no nos digan que somos funcionales a ningún gobierno. Acompañamos la gestión del municipio", le dijo ayer a la noche a LA CAPITAL, Martín Sánchez, representante del Sindicato de Camioneros en la ciudad.

La confirmación de que el gremio a nivel nacional será un garante de los sueldos destrabó el conflicto pero al cierre de esta edición se estimaba que la recolección de residuos volverá a la ciudad recién hoy al mediodía. "Se debe hacer una asamblea para comunicarles a los delegados de la empresa esta decisión y que vuelvan a trabajar", explicó Sánchez.

El conflicto comenzó el jueves cuando los más de 600 trabajadores de la empresa 9 de Julio no tuvieron depositado sus salarios. Desde el sindicato aseguran que la Municipalidad le debe 52 millones de pesos a la empresa, una cifra que duplica los 25 millones de pesos que están destinados por mes al pago de salarios. Esa cifra es la que tendrá que poner el Sindicato de Camioneros de sus arcas.

El fin de la medida de fuerza se anunció ayer pasadas las 22 pero durante todo el día el conflicto tuvo varios capítulos, donde no faltaron los pases de facturas y las polémicas.

Conversaciones con Moyano

El intendente Carlos Arroyo reveló ayer al mediodía que mantuvo una conversación con el secretario general de la CGT Azopardo, Hugo Moyano, para encarrilar las negociaciones con el Sindicato de Choferes de Camiones y que sus trabajadores levanten el paro de recolectores de residuos. "He mantenido una conversación personal hace pocos minutos con el secretario general de la CGT Hugo Moyano, que tuvo la deferencia de atenderme. Tuvimos una conversación en muy buenos términos. El me prometió mediar para ver si podíamos resolver el conflicto, porque lo único que necesita esta administración son pocos días para poder juntar el dinero", dijo Arroyo en horas del mediodía, mientras acompañaba la recorrida por la ciudad del ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

"Nosotros hemos cumplido hasta ahora con todo lo que hemos podido, pero hay un límite para todo. La deuda es enorme, yo no puedo resolver en un mes de gestión una deuda de $ 800 millones", apuntó sobre la situación financiera del municipio.

Puntualizó que, "como a la gobernadora no le aprobaron todavía el presupuesto", la Provincia "no pudo cubrir" el monto que iba a enviarle al municipio.

"Por lo tanto, nosotros hemos hecho un esfuerzo tremendo. Hemos cubierto el sueldo de todos los empleados municipales y ahora estamos juntando rápidamente el dinero para poder pagarle a la empresa 9 de Julio para que, a su vez, rehabiliten rápidamente el servicio", indicó.

Reunión y paro

Luego de la conversación entre el intendente y Moyano, las partes se reunieron en el Ministerio de Trabajo para intentar llegar a una solución. Estuvieron presentes el secretario de gobierno, Alejandro Vicente; un abogado del Enosur y representantes de la empresa y el gremio. "Ofrecieron pagar el 3% del sueldo de la gente. No lo consideramos como ni siquiera un adelanto porque eso no es nada. Es como si le ofrecieran 30 pesos a cada trabajador", le explicó a LA CAPITAL, Sánchez. Y, enseguida, afirmó: "Fue un ofrecimiento de muy poca plata. Nos dijeron que no había un peso y que hasta la semana que viene no se iban a poder pagar los sueldos".

A la salida de esa reunión, el sindicato confirmó que no habría recolección de residuos durante todo el fin de semana y ratificó que la medida de fuerza se dispuso por tiempo indeterminado. "Nosotros vamos a levantar la medida de fuerza cuando esté acreditada la plata de la gente", sostuvo Sánchez. Y reconoció: "Esto viene con un arrastre de la anterior a la gestión que obviamente se tendrá que hacer cargo el Municipio igual. Yo por más que deba los impuestos de mi casa de hace diez años atrás si cambio los sigo debiendo".

Pese a que el conflicto parecía estar concentrado entre el gremio y la Municipalidad, Sánchez aclaró que la medida de fuerza "es contra la empresa". "Nosotros paramos el servicio de recolección de residuos a la empresa. Después lamentablemente eso repercute en el municipio porque es una empresa que le da un servicio. Es un paro como cualquier otro".

Conciliación y conferencia

Después del anuncio del paro durante el fin de semana, la novela del paro sumó un nuevo capítulo: el Ministerio de Trabajo de la provincia dictaminó la conciliación obligatoria y la suspensión de la medida de fuerza para garantizar la continuidad del servicio de recolección de residuos.

El anuncio lo hizo Arroyo en una conferencia de presa en la que destacó que el municipio realizó "todos los esfuerzos imaginables". "No hemos gastado un centavo en nada para poder cumplir con estos contratos. Lamentablemente, se ha llegado a este punto del conflicto. Y esperamos que el sentido común de los obreros allane el camino", agregó.

Y, enseguida, sostuvo: "No ha sido culpa de esta gestión. Estamos por debajo de la línea de flotación desde hace mucho tiempo, pero quiero señalar que antes había otros tiempos de espera ante situaciones mucho más complicadas que ésta. Y no ocurría nada. Ahora, antes del vencimiento de los plazos, nos amenazan con paros. Es notable la diferencia".

En ese sentido, Arroyo fue duro contra el gremio de camioneros. "Este tipo de situaciones y presiones no van más. No vamos a soportar ningún tipo de extorsión. Le pido disculpas a la gente que ha confiado en nosotros", sostuvo. Y, enseguida, agregó: "Somos un grupo de marplatenses que estamos haciendo un esfuerzo denodado entre todos. Que quede bien claro: Mar del Plata no tiene dueños. Los dueños de la ciudad son los vecinos. Y nos estamos esforzando para cumplir con los compromisos contraídos. Ya lo saben: la situación de la comuna es crítica y no hemos tenido ni para comprar un paquete de pastillas". Ante la pregunta de cuál será la posición de la Municipalidad si el servicio de recolección de residuos no se reanuda, el intendente Arroyo fue contundente: "El plan B será llamar a la población a limpiar la ciudad. Entre todos. Es el momento de hacer la revolución en ese sentido, no podemos ser manejados por un sindicato o una organización. Los ciudadanos tenemos que ser los dueños de nuestro propio destino".

Negociaciones contrarreloj

Después de la conferencia de prensa de Arroyo, el Sindicato de Camioneros redobló la apuesta y aseguró que no iban a acatar la medida de fuerza. "El gremio está cerrado y hasta el lunes no se nos puede notificar la decisión del Ministerio de Trabajo. Hasta que no aparezca la plata seguimos de paro", le comentó a LA CAPITAL una alta fuente del sindicato. Pero al mismo tiempo que se anunciaba la continuidad de la medida de fuerza se abrió una nueva instancia de negociación que había comenzado al mediodía: desde la Municipalidad volvieron a comunicarse con Hugo Moyano.

Poco después desde el Sindicato de Camioneros local anunciaron que el gremio a nivel nacional pondrá la plata para pagarles a los trabajadores el lunes y de esa manera hoy se le pondría punto final a un conflicto que provocó un día de frenéticas negociaciones.

Al cierre de esta edición, cuando lo político ya estaba solucionado, apareció un factor inesperado: la intensa lluvia desatada en la ciudad con la basura en la calle preocupaba a funcionarios por la posibilidad de que se taparan las bocas de tormenta y eso provocara nuevas inundaciones.

Comentá la nota