Moyano lanzará el miércoles su post kirchnerismo

Moyano lanzará el miércoles su post kirchnerismo
A la demostración de poder político se sumarán también la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo y la CTA de Pablo Micheli. También partidos políticos y organizaciones sociales. CFK estará en un acto en San Luis.
Las cartas están echadas. El acto y paro nacional del Sindicato de Camioneros el miércoles, con adhesión de la CGT Azul y Blanca, la CTA de Pablo Micheli y gremios de la CGT moyanista, será una demostración de poder político, pero no cambiará el resultado de la elección de autoridades de la central obrera el 12 de julio.

La apuesta de Hugo Moyano será superar la capacidad de movilización de la Presidenta frente a la Casa de Gobierno. El cálculo de los camioneros apuesta a garantizarse al menos 150 mil manifestantes. Y la cuenta no es casual: Moyano quiere superar lo movilizado por el cristinismo en el acto en el estadio de Vélez, el 27 de abril. Allí el Gobierno festejó la asunción de Néstor Kirchner en 2003, y según los camioneros llegó a juntar 100 mil personas.

Sólo las internas podrán favorecer a Moyano. La reunión del jueves entre los “independientes” y Omar Viviani con la Presidenta en Olivos, de la que fueron excluidos los “gordos” y Antonio Caló (UOM), ahondó las diferencias entre los distintos sectores del antimoyanismo. El camionero confía en que esa “desinteligencia” le dé una mano. Los “gordos” dicen que no cambia el problema de fondo: quieren a Moyano afuera.

Supermiércoles. La meta será demostrar lo que el líder camionero puede arrastrar para protestar contra CFK, pero no cambiará los resultados en la CGT. La movilización tendrá un alto porcentaje de gremios, que incluirá desde 500 motoqueros hasta más de 50 mil camioneros, 20 mil estatales que promete Micheli y un sector de los docentes bonaerenses de Udocba.

Pero también de sectores políticos opositores. Algunos dirigentes del peronismo no K, como el intendente de Malvinas Argentinas, Jesús Cariglino, y del macrismo, como Cristian Ritondo y Diego Santilli, le prometieron movilizar o dar vía libre a sus aparatos para que adhieran. La izquierda también va a apoyar: el MAS, el Partido Obrero y Libres del Sur prometen sumarse. Moyano apuesta, entonces, a ser el armador de una oposición peronista en la que pueda demostrar que el próximo presidente deberá sentarse a negociar con el camionero si quiere gobernar en paz, como lo hacía Néstor Kirchner. Quiere además ganar peso para ser el elector del próximo mandatario peronista.

El plan antimoyanista depende del Gobierno. El golpe final deberá darlo el Ministro de Trabajo, Carlos Tomada. PERFIL pudo corroborar que el trámite de impugnación presentado ante esa cartera por los “gordos” para que la elección del 12 de julio se declare ilegal ya llegó a su última instancia. El Ministerio corrió vista al moyanismo, quien respondió con evasivas. Dio vista de esa respuesta a los “gordos” y ahora debe tomar la decisión en los próximos días: ¿la elección convocada por Moyano es legal o ilegal. Los “gordos” están confiados de que el Gobierno fallará a su favor. Así lo confirmaron a este diario dos de sus máximos referentes. La impugnación, a pesar de ser la principal carta contra Moyano, no fue firmada por todos los integrantes del frente. Algunos “independientes”, que tienen diálogo con Cristina, no la firmaron. Otros adhirieron con posterioridad.

A partir del 12 de julio, Hugo Moyano quedará al mando de un entidad reducida en número de congresales y gremios pero con alto poder de fuego, una incidencia bélica que pondrá a prueba este miércoles: camioneros, portuarios, pilotos, municipales, peajistas y parte de los bancarios y de los docentes, son los únicos gremios de peso que quedan a su lado. Pero todavía pesan porque, combinados, pueden generar caos. Por ejemplo, los portuarios prometen paralizar el miércoles la exportación de soja. Son pocos, pero inciden.

El miércoles Moyano será el único orador en un escenario apuntando al despacho presidencial.

De la vereda de enfrente, los “gordos”, “independientes” y los metalúrgicos de Caló conformarán una CGT paralela numerosa en cantidad de gremios y congresales, pero alineada con el Gobierno.

Todavía deben decidir qué harán con el gastronómico Luis Barrionuevo, líder de la CGT Azul y Blanca, acérrimo opositor al Gobierno, quien les demanda que la CGT paralela sea gobernada por un triunvirato y no por Caló. Esa es su condición para integrar la central anti-Moyano.

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