Moyano se mostró en La Rural y recibió elogios de empresarios por su intento de integración sindical

Moyano se mostró en La Rural y recibió elogios de empresarios por su intento de integración sindical
Acompañado por sus laderos de la CGT opositora, el líder camionero asistió al Foro de Convergencia Empresarial. Hubo ironías sobre el cónclave, críticas al Gobierno y un compromiso de acercar a las partes
"Estoy seguro que van a titular 'los nuevos nombres de la derecha' cuando vean este foto". Se ve que le gustó su propia ironía al camionero Hugo Moyano porque la repitió esta tarde varias veces, mientras posaba con las entidades empresariales del campo y otras tantas cámaras patronales, al fin de un encuentro vespertino en la Sociedad Rural Argentina. La convocatoria corrió por cuenta del Foro de Convergencia Empresarial, un espacio de diálogo orientado -según sus impulsores- a "generar propuestas concretas" para contribuir al desarrollo sostenible de nuestro país.

Acomodados en un elegante salón vidriado, Moyano y los jefes de gremios aliados parecieron sentirse muy a gusto con sus anfitriones porque se despacharon contra el Gobierno sin guardarse nada. Hubo acusaciones puntuales a la administración K por su política devaluatoria y por su "inoperancia" para combatir la inflación.

"Estoy seguro que van a titular 'los nuevos nombres de la derecha' cuando vean este foto"

El dirigente camionero inscribió el encuentro en la serie de contactos que viene estableciendo con distintas fuerzas políticas y organizaciones sociales desde que unió fuerzas con Luis Barrionuevo, jefe de la CGT Azul y Blanca, hoy ausente con aviso (lo mantuvo ocupado la escrituración de una propiedad para su gremio). En nombre del gastronómico asistió su cuñado Dante Camaño, lugarteniente de la entidad en la Ciudad.

El jefe de la CGT opositora también volvió a la carga contra la Presidente por haber "maltratado" al metalúrgico Antonio Caló, su par de la CGT oficialista, durante el acto que encabezó ayer en la Casa de Gobierno. El moyanismo también repudió la sugerencia presidencial de que el sindicalismo fuera a vigilar precios.

"Cuando en un país hay control de precios, significa que algo anda muy mal", fue la respuesta calcada de Moyano y compañía una vez finalizada la tertulia empresario-sindical, cuando los protagonistas se dispusieron para un rato de una charla muy desordenada con los medios presentes (no se permitió a la prensa presenciar el encuentro). "No somos policías de trabajo", decían.

"O la CGT se pasó a la derecha o la Sociedad Rural se corrió a la izquierda; pensar que durante la crisis del campo nos matamos", dijo Moyano en plan broma. Nadie le contestó. Sólo hubo palmadas y atenciones especiales para él por parte de Luis Miguel Etchevehere, presidente de la Sociedad Rural Argentina; Carlos Garetto, de CONINAGRO; Rubén Ferrero, de CRA, y el vice de la Federación Agraria Argentina, Julio Currás. "No nos pueden arreglar con sanguchitos", se quejó impostado un dirigente gremial. Ahí nomás Moyano lo comprometió a Gerardo "Momo" Venegas, de UATRE, para la realización de un asado, escenario en el que el sindicalismo peronista se encuentra en su mejor hábitat.

"Pensar que durante la crisis del campo nos matamos"

"Este foro advierte con satisfacción los esfuerzos de integración que han comenzado a gestarse en los últimos días en el campo sindical", señalaron los empresarios en un documento que los sindicalistas se llevaron para estudiar en detalle, con la promesa de entregar uno propio con la visión sindical de la actualidad. Si hay compatibilidad, la idea es hacer un mix con las posiciones de empresarios y sindicalistas. "Un país en el que sus fuerzas productivas, sociales, y políticas operen en un marco de creciente fragmentación no puede progresar como Nación", se señaló en aquel texto lleno de invocaciones a la concordia.

Los hombres de negocios hablaron de consensuar políticas con el sindicalismo para terminar con años de desencuentros. Y los sindicalistas propusieron la redacción de un documento que contenga "diez o doce" políticas de Estado, con el acuerdo de todos los sectores, para ayudar a rescatar a la Argentina de su actual hora.

Ausente Barrionuevo, Venegas ocupó el lugar de coequiper principal de Moyano. Aferrado al termo con sus dos manos, el sindicalista del campo aconsejó al Gobierno que arranque de nuevo, pero "respetando la Constitución Nacional", dijo . Culpó al Ministerio de Trabajo por las irregularidades laborales detectadas en Misiones, mencionadas ayer por Cristina Kirchner.

Moyano se fue en medio de módicos apretujones, asegurando que el proceso de unidad sindical está en marcha. Y señaló que en los próximos días quedarán definidos lugar y fechas de próximos encuentros de la CGT opositora con las autoridades del Comité Nacional de la UCR y con el socialista Hermes Binner, entre otros.

Además de los sindicatos opositores y de las entidades que forman parte de la Mesa de Enlace, del encuentro participaron representantes de numerosas cámaras empresariales del país, entre ellas la Asociación de Bancos (ABA) y la Unión Industrial Argentina (UIA).

Comentá la nota