Los Moyano negaron una maniobra

Pablo y Hugo evitaron responder sobre la denuncia y se victimizaron. El titular del gremio ratificó la movilización.
El secretario Adjunto del Gremio de Camioneros, Pablo Moyano rompió el silencio. "No me rompas más las pelotas ni a mi ni a mi viejo", le respondió a Tiempo Argentino cuando se lo consultó por la denuncia que lo involucra a él, al titular del sindicato de Camioneros Hugo Moyano y a la mujer de este último Liliana Zulet en una presunta transferencia a las cuenta familiares de $ 580 millones provenientes de la obra social y el sindicato de camioneros.

Esta conclusión se desprende de cuatro Registros de Operaciones Sospechosas de lavado de dinero que un banco privado le elevó a la Unidad de Información Financiera (UIF). Ayer, Hugo Moyano volvió a despegarse de la maniobra y ratificó la movilización dispuesta para el lunes próximo hacia la Superintendencia de Servicios de Salud para expresar su malestar por la investigación. El jefe de la CGT opositora evitó dar precisiones acerca de las serias denuncias que actualmente investiga el juez Claudio Bonadío, y en su lugar prefirió victimizarse. "Creo que es una burla no sólo a nosotros sino al conjunto de la sociedad, cualquier persona con un miligramo de sentido común entendería que no es cierto", puntualizó Moyano a través de declaraciones a radio Rivadavia.

Tal como informó Tiempo Argentino, la justicia puso en la mira a la obra social y al sindicato de camioneros que dan cuenta de una "ingeniería empresarial" en la que parte de los fondos que salen de la obra social –denominada Oschoca– y del propio sindicato retornarían al grupo familiar de Moyano, a través de las compañías dirigidas por personas de su entorno familiar. Según la presentación de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (PROCELAC) ante el juez federal Bonadío, la transferencia de fondos desde la obra social y el sindicato hacia las tres sociedades investigadas –Iarai, Aconra y Dixey– alcanzarían los 580 millones de pesos durante un período de 18 meses. La investigación involucra a familiares directos como es el caso de Zulet, quien figura como directora suplemente en Dixey SA, mientras que su hija Valeria Salerno aparece como presidente de las firmas IARAI, Dixey y vicepresidente de Aconra Construcciones. Según la Procelac, en poco tiempo las tres sociedades "incrementaron desmesuradamente su patrimonio" con dinero proveniente del sindicato y la obra social.

La estrategia utilizada guarda relación con la respuesta que Moyano tuvo el 17 de marzo de 2011, luego de conocerse un exhorto de la justicia de Suiza, en el marco de una investigación sobre Covelia. «

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