Moyano se subió al triunfo del “dos” de la CGT en Neuquén

Se mostró con Pereyra, que va a senador. Pero evita posar junto a su aliado De Narváez.
Aunque es su principal socio político, Hugo Moyano evitó en los últimos días mostrarse con Francisco de Narváez. Y eso que tuvo oportunidades. No estuvo con el diputado anti K ni el domingo a la noche cuando éste debió enfrentar a las cámaras por su floja elección ni tampoco lo acompañó el martes, cuando salió a ratificar que mantenía su candidatura. Los gestos que no se le vieron con De Narváez los tuvo ayer con Guillermo Pereyra, el petrolero que se impuso en la interna del Movimiento Popular Neuquino (MPN) y que, salvo un percance inesperado, sería electo senador en octubre.

Moyano agasajó ayer a Pereyra con un asado en el cuarto piso de la sede de la CGT. Le regaló, además, una placa en reconocimiento de la CGT por haberse impuesto en las primarias. Y después, algo inusual, dio una conferencia de prensa en la que apareció con el gremialista neuquino. Junto a Pereyra estaba Lucila Crexell, nieta del histórico Elías Sapag y segunda candidata a senadora por el MPN. Su tío es el gobernador Jorge Sapag, aliado K.

“El almuerzo fue para homenajear a estos compañeros que han sido designados como candidatos a senadores el próximo 27 de octubre. Los resultados que obtuvieron son muy importantes y prácticamente ya los podemos dar como senadores electos, si Dios nos ayuda como ha hecho hasta ahora”, se entusiasmó Moyano.

El camionero estaba de buen humor. En el almuerzo –tira de asado, ensaladas y almendrado– había bromeado con los sindicalistas más jóvenes, entre los que se encontraba su hijo Facundo Moyano: “Es el momento de los jóvenes..., pero ahora estamos nosotros ”.

Con Pereyra, en la conferencia de prensa, también bromeó. “Nadie mejor que un hombre del petróleo para sacarnos del pozo”.

Moyano estuvo previsor cuando eligió a Pereyra como su segundo en la CGT opositora. El jefe de los petroleros de Río Negro, Neuquén y La Pampa fue nombrado por el Gobierno director de YPF tras la expropiación de la firma, cargo al que después el sindicalista renunció. Ahora, está a un paso de ser electo senador. Será el único sindicalista en la Cámara alta.

El camionero aprovechó para prácticamente descartar la posibilidad de convocar a un paro antes de los comicios legislativos. “No puedo decir ni sí ni no. No sé si hay algún gremio con alguna necesidad de acá a octubre, pero creo que hay que tratar de evitar toda movilización hasta las elecciones porque nos van a calificar de desestabilizadores y de golpistas”, justificó. En su central sindical hay otros dirigentes que plantean la necesidad de llamar ya a un paro contra la administración K.

Sobre la posibilidad de una reunificación con las otras centrales sindicales, Moyano contestó: “Hay que ver para qué. Para hacer el papel de alcahuete, no”.

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