Moyano suma apoyos en su disputa por los fondos de la salud

Moyano suma apoyos en su disputa por los fondos de la salud
La CGT opositora reclamará por la deuda y cambios para monotributistas
Hugo Moyano reunirá hoy a la cúpula de la CGT opositora con dos propósitos: escenificar adhesiones a su reclamo al Estado por el pago de la millonaria deuda con las obras sociales sindicales y sumar voces a su denuncia en contra del Gobierno por la intromisión en asuntos intrasindicales.

Desde Azopardo 802, los gremios alineados con el jefe camionero no descartan convocar a "un plan de lucha" para insistir en su pedido por los fondos de la salud. Sólo el sindicato de camioneros exige el pago de una deuda de 995 millones de pesos. Pero la demanda que unifica a todos tiene que ver con la atención a los monotributistas: la CGT pide que se eleve el aporte mensual del afiliado, que abona hoy unos 90 pesos, mientras que un trabajador en relación de dependencia paga el 9% de su salario.

Este asunto también es motivo de queja en la CGT oficialista, que encabeza Antonio Caló. Aunque el metalúrgico bajó una orden: pidió no avivar tensiones hasta después de las elecciones legislativas. Se aferró así a la promesa del jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, que le aseguró, por intermedio del estatal Andrés Rodríguez, que retocarán el aporte de los monotributistas antes de fin de año.

Por eso, Caló mostró públicamente su conformismo por el reciente anuncio de la Superintendencia de Servicios de la Salud (SSS), que dispuso para 2014 liberar en dosis homeopáticas más dinero para las obras sociales a través de un sistema de reintegro.

El tenso enfrentamiento entre Moyano y la Casa Rosada excede la pulseada por los millones de pesos del sistema de salud, una caja que administra de manera discrecional la santacruceña Liliana Korenfeld, titular de la SSS. Se metió en la pelea el senador José Cano (UCR-Tucumán), que formalizó ayer una denuncia en contra de Korenfeld, su antecesor Ricardo Bellagio y el ministro de Salud, Juan Manzur, "por incumplimiento de los deberes de funcionario público", al no distribuir el dinero que se atesora en el Fondo Solidario de Redistribución. "Esos fondos les corresponden a los trabajadores, no al gobierno nacional", argumentó el senador radical.

El malestar sindical se avivó ayer por otro motivo. Generó preocupación que el Ministerio de Trabajo haya impugnado los comicios del Sindicato de Canillitas, que lidera Omar Plaini, ladero de Moyano y candidato a diputado nacional por la lista de Francisco de Narváez.

El ministro Carlos Tomada, a través de Rafaela Bonetto, a cargo de la Subdirección de Asociaciones Sindicales, dio vía libre a una queja de la lista opositora, que objetó la capacidad del sitio donde se desarrolló la junta electoral que había convocado para ayer a los votantes canillitas.

El rival de Plaini es José Olivo, de la lista Azul, que presuntamente sería fogoneada por Carlos Heller y Martín Sabbatella, dos espadas del kirchnerismo. Y hubo otra curiosidad: a pesar de haber denunciado las irregularidades, Olivo participó ayer de la elección. Perdió.

El moyanista Juan Carlos Schmid denunciará el caso de los canillitas y el de la intromisión del Gobierno en la última elección de la CGT ante el Consejo General de la Conferencia Sindical Internacional, que se reunirá la semana próxima en Bruselas.

MORENO, BLANCO DE UNA PROTESTA

Un grupo de trabajadores molineros de la firma Lagomarsino, de Isidro Casanova, tomó ayer por unos minutos el hall de la Secretaría de Comercio Interior. Hubo tensión y debió intervenir la policía. Los manifestantes exigen desde hace semanas una audiencia con el secretario de Comercio, Guillermo Moreno. Denunciaron que hubo 30 despidos, 58 suspensiones y retraso en el pago de sueldos por parte de la empresa..

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