Moyano suma al paro a los bancos y al transporte

Moyano suma al paro a los bancos y al transporte

La huelga sería en dos o tres semanas; entre los reclamos están empleo, inflación y Ganancias

Tras casi cinco meses de desencuentros y con alianzas renovadas, la cúpula del sindicalismo opositor vuelve a unificar sus fuerzas para activar el tercer paro nacional en contra de la gestión de la presidenta Cristina Kirchner.

En un intento de exhibirse plural y democrático, Hugo Moyano, líder de la CGT disidente, definirá la fecha de la huelga el jueves próximo, durante un plenario de las regionales de la central obrera. Participará de la cumbre sindical, además, el puñado de organizaciones que integran la CGT Azul y Blanca de Luis Barrionuevo. Anoche, Moyano y Barrionuevo manejaban tres fechas alternativas para la huelga: el 27 o 28 de este mes o el 4 de septiembre.

Si bien la determinación de activar un nuevo paro ya estaba tomada, los referentes sindicales no blanquearon sus intenciones hasta no tener anudadas algunas alianzas clave, como el apoyo de los gremios del transporte y de los bancarios.

La protesta tendrá como consignas centrales la lucha contra la caída del empleo y las suspensiones, la derogación del impuesto a las ganancias y contener la inflación.

Con los sindicatos del transporte público de pasajeros como principales aliados, Moyano y Barrionuevo apuestan a que la medida de fuerza sea de alto impacto, como sucedió el 10 de abril pasado, cuando paralizaron el país aliados también a la CTA de Pablo Micheli y a un puñado de organizaciones de izquierda. Por entonces, los líderes sindicales sumaron a su redil a los ferroviarios de La Fraternidad y a los colectiveros de la UTA, dos sindicatos que se alejaron a principios de este año de la CGT oficialista, que encabeza Antonio Caló.

Ahora, se garantizaron nuevamente su respaldo tras una última gestión de Pablo Moyano, número dos de los camioneros, quien participa, junto con los otros sindicalistas del transporte, de un congreso internacional de la actividad en Bulgaria.

El rendimiento deportivo de Independiente y la llegada de Moyano a la presidencia del club sirvieron como excusa perfecta para reconciliar al camionero con Sergio Palazzo, el jefe del gremio de los bancarios. Hace un año, Palazzo renunció a la CGT con base en Azopardo por "diferencias políticas" con el moyanismo, que por entonces era un fugaz aliado electoral de Francisco de Narváez.

"Vamos a analizar con el resto de los dirigentes si nos sumamos al paro de la CGT", dijo hace unos días Palazzo a LA NACION. No confirmó su adhesión porque todavía no se votó en las asambleas internas de los bancos, cuyas bases se declararon ayer en "alerta y movilización" y "preparados para el próximo paro nacional".

El gremio de Palazzo activó la semana pasada su séptimo paro nacional sectorial en tan sólo dos meses. Tuvo como bandera el rechazo al impuesto a las ganancias, cuya carga afectaría al 90% de sus afiliados. Anoche, en La Bancaria daban por hecho que el sindicato se plegará a la convocatoria de Moyano y Barrionuevo.

Con la intención de sumar más aliados, también se activarán conversaciones con sindicatos estatales que están hoy alineados en las centrales más cercanas al kirchnerismo.

La fecha y la modalidad del paro nacional se conocerán el jueves próximo. Ayer, la CGT de Barrionuevo se reunió para unificar su postura de cara al plenario: exigirá activar un plan de lucha con un paro de 36 a 48 horas y con una movilización a la Plaza de Mayo.

En la central de Moyano hay sectores que comparten esa idea. "Este gobierno con un paro no escucha. Ya hemos hecho otros paros, en los que hemos tenido un acatamiento de casi el 95 por ciento, y no ha dado señales. O sea que quizás haya que establecer un plan de lucha más duro, con medidas de 24 horas, 48 horas, 72 horas, porque si no este gobierno no escucha y es como que no pasa nada", dijo ayer a Radio Del Plata el ruralista Gerónimo Venegas, número tres de la CGT moyanista.

También la CTA de Micheli se mostró a favor de extender la protesta. El líder ceteísta propondrá un paro por más de 24 horas y una movilización de protesta a la Plaza de Mayo o al Congreso de la Nación. La adhesión de la CTA empujará al paro al Frente de Izquierda , a la Corriente Clasista y Combativa y a la agrupación Barrios de Pie..

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