Moyano toma distancia de plan de confrontación que impulsa Barrionuevo

En la víspera de la jornada de debate conjunta entre su CGT y la central Azul y Blanca de Luis Barrionuevo, Hugo Moyano reunirá hoy a su tropa sindical con el objetivo de definir la posición del sector respecto de la continuidad de la estrategia de confrontación con la administración kirchnerista. 

Tras el último paro nacional del 28 de agosto, el camionero optó por dejar en suspenso cualquier definición sobre nuevas medidas de fuerza, posición que provocó algunos cortocircuitos con el barrionuevismo, que presionaba con una nueva huelga o una masiva movilización a la Casa Rosada para mediados de octubre.

Convencido de que no es el mejor momento para escalar en la confrontación, Moyano buscará hoy que el resto de la conducción de su CGT acompañe su intención de privilegiar una actitud moderada. "No podemos estar parando el país todos los días ni llevar las cosas al límite", es el latiguillo que el camionero repitió insistentemente ante sus hombres de mayor confianza durante los últimos días.

Con el respaldo de su tropa espera sentarse mañana en la mesa de deliberaciones del plenario de secretarios generales que realizarán en conjunto con la central barrionuevista. Será el paso previo para el encuentro de delegaciones regionales que las dos entidades convocaron para el 7 de octubre, con el propósito de convenir una postura uniforme ante la falta de respuestas del Gobierno a los reclamos por la rebaja de la carga del impuesto a las Ganancias sobre los salarios y medidas para contener la inflación y la inseguridad.

En medio de los cortocircuitos entre las dos centrales respecto al futuro del plan de lucha, algunos rumores deslizaron en las últimas horas que Barrionuevo analizaba no participar del plenario de mañana molesto por la decisión moyanista de patear para adelante cualquier definición sobre nuevas protestas. Sin embargo, desde el entorno del gastronómico rechazaron las versiones sobre un faltazo y ratificaron la continuidad de la alianza con el camionero. "No hay nada de eso (por una eventual ruptura), seguimos trabajando en conjunto", insistieron desde el barrionuevismo.

Cerca de Moyano remarcaron que la idea de su jefe, antes de avanzar con nuevas protestas masivas que podrían terminar desgastando al sector, es la de habilitar a los gremios que le responden a llevar adelante reclamos individuales de reapertura de paritarias.

Más allá de la preocupación por los niveles de adhesión de eventuales nuevas medidas, la razones del camionero para poner un freno a su embestida contra la Casa Rosada se vinculan con la ronda de charlas informales que inició hace un tiempo con referentes de la CGT oficial, como Gerardo Martínez, Andrés Rodríguez y José Luis Lingeri, con el objetivo de evaluar una posible reunificación de ambas centrales. Si bien se trata de un proceso lento, que podría concretarse recién en 2015, en el moyanismo advierten que un escenario de confrontación permanente con el Gobierno no facilitará el diálogo con la dirigencia cegetista que aún se mantiene aliada al kirchnerismo,

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