Los municipales no aceptan la conciliación ni la oferta de Jalil

Rechazaron los 1600 pesos de incremento por la condición de la dedicación exclusiva.
A pesar del dictado de la conciliación obligatoria al conflicto de los trabajadores municipales que reclaman el incremento del salario, en la jornada de ayer volvieron a recorrer las calles de la ciudad. El reclamo se extendió por varias horas, y el momento más tenso fue cuando el intendente Jalil fue increpado por los empleados en el ingreso del Palacio Municipal.

Los representantes de los trabajadores de la comuna capitalina anuncian que continuarán con las medidas de fuerza en la jornada de hoy.

La tensión de la situación entre el jefe comunal y los manifestantes se dio cerca del mediodía y generó forzosamente la oportunidad de una reunión que en parte apaciguó los ánimos, aunque no se arribó a un acuerdo entre los representantes de los trabajadores que piden que se otorgue el aumento del 43 por ciento al básico y la suma de 2 mil pesos en concepto de bono de fin de año.

A primera hora de la mañana, la Dirección de Inspección Laboral dictó y realizó las notificaciones correspondientes a las partes sobre la conciliación obligatoria al conflicto, de acuerdo a lo solicitado por el municipio; tanto el gremio (SOEM) como el ejecutivo capitalino fueron avisados sobre la medida adoptada.

La protesta de los empleados de la comuna capitalina generó malestar en los comerciantes y vecinos del centro, ya que, al paso de la manifestación, estos derribaron contenedores de residuos y apedrearon oficinas del organismo.

A raíz de la quema de neumáticos en el ingreso al Palacio Municipal, los empleados que prestan servicios en las oficinas que allí funcionan sufrieron “intoxicación”, según se informó desde la comuna, por lo que se determinó la suspensión de actividades.

Reunión forzada

Cerca del mediodía, y luego de que los manifestantes mantuvieran por varios minutos al intendente en el ingreso del Palacio Municipal de calle Rioja, Jalil les propuso que eligieran representantes y dialogaran, lo cual, luego de debatir, fue aceptado por los cientos de agentes que se encontraban a la espera de una respuesta.

Por su parte, Jalil trató de calmar a los empleados, al momento que señaló que “nadie va a dar una ayuda de fin de año; nosotros estamos intentando darlo. Si quieren que las horas extra sean parte del sueldo, vamos a trabajar para modificar el estatuto”.

Rechazo

Durante el encuentro que se realizó en las oficinas de la intendencia, Jalil ofreció, según comentó Walter Arévalo, “una propuesta para nada seria; nosotros bajamos de 2 mil a 1700; él quiere dar menos que esa plata y encima está con la intención de crear un adicional de dedicación exclusiva para todas las áreas, pero le pone tope y eso no nos agrada desde ningún punto de vista”.

En el mismo sentido, el representante de los agentes municipales explicó que, “cuando él (Raúl Jalil) habla de cambios en el estatuto, se refiere en lo que a él le conviene. Está buscando sacar nuestros derechos; esa es la intención: que un obrero entre a las 3 de la mañana y salga a las 10 de la noche y eso no lo vamos a aceptar”.

Los representantes de los agentes comunales aseguraron que “no vamos a acatar la conciliación y vamos a seguir protestando hasta que nos escuchen y obtengamos una solución a este conflicto, en el que están en juego los sueldos de los compañeros que merecen un salario digno para vivir”.

Decreto de licencias

Ayer, los empleados de todas las áreas fueron notificados sobre el decreto que establece el uso de las licencias desde el 23 del corriente mes. La iniciativa busca que los agentes hagan uso del receso durante el primer mes del año, de manera que en febrero se reincorporen a cumplir con las tareas. El instrumento, a su vez, aclara que los días feriados por las fiestas de fin de año no serán computados como licencia y podrán ser utilizados posteriormente.

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