Municipales extendieron medida de fuerza. Falta de gestión, de autoridad y de solidaridad, un combo que votó el vecino

Municipales extendieron medida de fuerza. Falta de gestión, de autoridad y de solidaridad, un combo que votó el vecino

El conflicto municipal llega a su día 90. Hace tres meses que la ciudad de Río Gallegos está inmersa en la mugre. 

El Intendente hace la plancha, ya no puede con su administración y el sindicato resuelve con paro tras paro. Un 15% traba el acuerdo, sin embargo, los objetivos de la medida, además, parecen tener otro tinte, que es político. Ambos, Ejecutivo y sindicato se miran el obligo. Nadie levanta la vista para advertir que perjudican al objeto de que ellos existan: la comunidad, el pueblo, la ciudadanía. Piden perdón y disculpas, pero no basta; se necesita ejecutividad y criterio. (Por: Rubén Lasagno)

En asamblea, el Sindicato de Empleados Municipales de Río Gallegos (SOEM) decidió aplicar una nueva semana de fuerza, reteniendo tareas, paros, marchas y actividad sindical. De esta manera, el conflicto municipal lleva 90 días y no hay un horizonte visible de cuándo podrá terminar.

Hay dos puntos claros en todo esto: la legalidad del reclamo y la ineptitud del Ejecutivo. A partir de allí se han comenzado a deformar las cosas, precisamente, por a extensión del mismo conflicto, que como mayor impacto, tiene a la población bajo la mugre, la desidia de las calles sucias, rotas y sin mantenimiento, la basura sin juntar desde hace 3 meses y la desatención pública, lo que genera falta de recaudación y finalmente, recursos para que funcione el municipio.

Paradógicamente, los mismos que reclaman por el 15%, impiden que el Ejecutivo recaude. Culpan al Intendente que recauda y desvía los fondos y Raúl Cantín argumenta que si no vuelven a trabajar, tendrá que descontar los días y/o no podrá pagar los sueldos; pero si descuenta los días, los municipales prolongarán la protesta, por este mismo motivo. Con esta contrarrespuesta, si se da este escenario, el SOEM amenaza con profundizar el conflicto (¿?) y así se siguen sumando conflictos al conflicto y todo hace prever que no terminará nunca o tal vez termine con la nueva administración que resulte electa en octubre. La pregunta es ¿Seguiremos así hasta diciembre, oportunidad que entreguen la gestión?.

Dejando de lado la legitimidad del reclamo y las carencias de fondos que tiene el Ejecutivo, el hecho fáctico de que hace 3 meses Río Gallegos no es atendido por quienes tienen la obligación de gestionar (Ejecutivo municipal) y trabajar (Empleados municipales), marca a todas luces la falta de solidaridad por parte de éstos últimos, la horrible gestión del Intendente que es un inútil político y un inhábil administrativo y la falta de autoridad, de quienes deben mediar para resolver el inaceptable conflicto que lleva 90 días y ha dejado a la capital en el fondo de un tarro de basura.

El Intendente es un inepto y la pléyade de funcionarios municipales K, demuestran día a día para qué están allí. Esta respuesta, cualquier lector la puede encontrar, si recurre a la nota que realizó OPI sobre el informe del Tribunal de Cuentas de la provincia, órgano auditor que no ha denunciado penalmente los ilícitos encontrados en esta administración fraudulenta de Cantín, un hombre de Máximo Kirchner que hoy se perfila como el salvador de Santa Cruz a través de una diputación trucha, donde piensa llegar con el voto de La Cámpora y del FPV, al punto, que obligan al partido a llevarlo en una lista única por miedo a que, quien pongan a su lado, le saque los votos que necesita para acceder a la beca política por 4 años, que amorosamente, le regala su madre, la presidenta.

Así planteado el panorama es ambiguo, desalentador y desesperante. No se ve la solución y no se percibe el criterio desde ninguna de las partes. La solidaridad con la gente que paga sus impuestos para sostener a administradores y administrados, no existe. El pueblo paga, sin duda… aunque nada reciba a cambio. Es la Argentina de la soberbia, la injusticia y la desvergüenza. Es el “modelo” que el kirchnerismo impulsa desde sus inicios; que transforma todo en una anarquía, donde se quiebran todas las reglas, porque en definitiva, no hay reglas para imponer autoridad.

Como diría mi abuelo: “Todos tienen razón, pero marche preso”, principio popular que nos explica camperamente que a pesar de las explicaciones, los argumentos y hasta los motivos válidos que tengan todos los actores para justificar sus actitudes, el único que paga los platos rotos, es el ciudadano.

Lo más trágico de esta comedia política y social, es que, los mismos generadores de este desmadre, hablo de concejales, funcionarios políticos y hasta el propio intendente Cantín, junto con aquellos que en el 2011 se llenaban la boca diciendo que “este equipo revertirá la realidad de Río Gallegos, abandonado a su suerte por un Intendente que hizo la plancha”, dedicado a Héctor Roquel (UCR), son los que ahora revolean las boletas, donde ellos mismos aparecen inscriptos como el cambio para Río Gallegos.

La vergüenza no está en ellos, ya lo sabemos, pero al menos, debería estar en cada uno de nosotros a la hora de poner el voto y ver, que estas mismas caras, nos dicen con sonrisas cínicas y forzadas, desde ordinarios panfletos de campaña, que nos van a sodomizar y nosotros, aún así, le damos el gusto. 

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