Municipales volvieron a protestar

Municipales volvieron a protestar
Trabajadores afiliados a Sitramuci se manifestaron frente a la sede comunal de calle Yrigoyen casi España por la falta de avances en las negociaciones que se vienen concretando por mejoras salariales.

La tensión está a punto de volverse incontrolable en algunos sectores de empleados de la comuna descontentos con el aumento de sueldos ya otorgado por el Ejecutivo que conduce Abel Baratti. Ayer, la novedad de que representantes del gobierno no concurrirían a una reunión con dirigentes sindicales motivó la realización de asambleas y una concentración espontánea afuera del edificio central de la Municipalidad, en Yrigoyen casi España.

El encuentro había sido pautado la semana pasada y tendría lugar en la sede de la delegación de Trabajo provincial, en las 1.200 Viviendas. Sin embargo, solamente la dirigencia del Sindicato de Trabajadores Municipales de Cipolletti (Sitramuci) se apersonó para seguir las conversaciones, enterándose entonces que no se harían presentes funcionarios de la gestión comunal.

Todo ocurrió a primera hora de la mañana y, cuando cundió la falta de los representantes del Ejecutivo, de inmediato se prodigó el estado deliberativo de los empleados de diversas áreas, como el corralón de Servicios Públicos, la cartera de Obras Públicas, el cementerio y los centros infantiles, entre otras.

El titular del gremio, Omar Meza, dio cuenta del “gran malestar” que existe entre los trabajadores por el aumento de haberes oficial, que “es una vergüenza. Hay una compañera que cobró apenas 40 pesos más por el incremento y hay compañeros que han percibido 100 ó 125 pesos más. Con esto no se puede parar la olla. La gente salió a la calle porque la situación no da para más porque está siendo golpeada económicamente”.

Refirió que merced a sus averiguaciones en Trabajo supo que el Municipio había remitido al sindicato un escrito del que ayer el dirigente todavía no conocía el contenido. Sin embargo, ante esta alternativa y el establecimiento de una nueva reunión para el jueves, decidió que era necesario apostar a mantener el diálogo.

Estado de ánimo

Fue esta apostura la que comunicó a los asambleístas y manifestantes para contener las protestas. No fue tarea fácil para el referente obrero pues el estado de ánimo entre sus afiliados es de creciente malestar porque los días pasan y no se arriba a una solución de consenso.

Meza sostuvo que el próximo encuentro con la parte gubernamental puede ser el último, pese a que el plazo de la prorrogada conciliación obligatoria dispuesta por Trabajo se extiende hasta el jueves 23.

“Los compañeros no pueden esperar mucho más, tiene que haber una respuesta. Nosotros hemos hecho nuestras propuestas y esperamos que sean tenidas en consideración. La no asistencia de hoy (por ayer) de los funcionarios fue una tomadura de pelo. Si requerían más tiempo para hacernos una nueva presentación, me hubiesen avisado el fin de semana. Esto no puede seguir así”, enfatizó.

Una realidad compleja y muy tensa

La situación salarial y laboral en el municipio exhibe un panorama complejo. La suba de sueldos impulsada por el Ejecutivo local fue aceptada con algunas modificaciones por gremios como Soyem, mientras que Sitramuci no se ha mostrado conforme en absoluto y busca una recomposición que favorezca en particular a los trabajadores que cobran menos.

El incremento del Gobierno es de un 30 por ciento para los empleados que más ganan y de un 35 para los que cobran menos. Si bien no se modificaron los porcentajes, se aceptó adelantar de noviembre a octubre la segunda cuota en que está desdoblada la suba de los haberes.

Soyem también consiguió que al 31 de julio se produzca el pase a planta de personal contratado y un 50 por ciento de aumento en el ítem de refrigerio.

Sin embargo, Sitramuci no ceja en denunciar lo bajo que son los sueldos actuales de la gran mayoría de los trabajadores, en particular de los eventuales, es decir los que "están en negro", según el dirigente Omar Meza.

En la actualidad, se desempeñan laboralmente para la comuna alrededor de 1.700 personas, de las cuales no llegan a 300 las que están en planta permanente, habiendo más de 1.000 que revistan como contratados, algunos de ellos por períodos muy largos, por ejemplo, hace más de 20 años.

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