El municipio no encuentra solución al caos vehicular en el centro

Problemas culturales y falta de capacidad técnica de quién debería imponerr autoridad, desencadenan conflictos de convivencia con bronca y angustia en una pelea de todos contra todos. Incapacidad de gestión a la intolerancia social. En las escuelas del centro, los papás necesitan entrar con los autos a las aulas y la municipalidad les permite.
A pesar del ordenamiento que se encaró a principios de 2011, con la designación de nuevos espacios de estacionamiento para motos en el microcentro, se observa una especie de descontrol en la zona, ya que tanto motociclistas como automovilistas aparcan en lugares exclusivos para el ascenso y descenso de pasajeros y obstruyen el tránsito con dobles filas, entre otro gran número de infracciones.

La situación se complica aún más en el ingreso y salida de los chicos a la escuela.

En medio del apuro de los papás, se observan coches en doble fila, con la ausencia casi total de los inspectores de tránsito que parecen escapar a la pelea con los tutores.

A principios del año pasado el Municipio había encarado un cambio en lo estacionamientos de motos que actualmente funcionan en plazas céntricas. En simultáneo colocó cartelería para señalar la prohibición de estacionar en los espacios designados para ascenso y descenso de pasajeros. Sin embargo se incumplen las nuevas ordenanzas en vigencias y dichos ámbitos son copados a diario y casi en su totalidad por transeúntes.

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