Murió Lescano, un referente del sector de los “Gordos” de la CGT

Murió Lescano, un referente del sector de los “Gordos” de la CGT
Recientemente había dejado la central obrera oficialista, pedido la reunificación gremial y apoyado a Massa.
Oscar Lescano, el histórico jefe del Sindicato de Luz y Fuerza, murió ayer a la madrugada mientras dormía en su casa, acompañado de sus hijos y nietos. Pese a que tenía 80 años, el dirigente mantuvo sus actividades sindicales hasta fines de mayo pasado, cuando empezó a sentir mareos y dolores en el pecho y en los brazos. Estudios revelaron que tenía un tumor inoperable e intratable en el cerebro; la enfermedad le terminó provocando la muerte.

Alineado con el poderoso sector sindical de los “Gordos”, poco antes de enfermarse Lescano había decidido alejarse de la CGT oficialista cansado de la falta de respuesta de la administración K a los reclamos sindicales. El lucifuercista ahora apoyaba al intendente de Tigre Sergio Massa. Es más: la semana pasada el líder del Frente Renovador visitó a Lescano -lo vio muy enfermo- en su casa de San Isidro.

El velatorio empezó a realizarse ayer a las 18, en la planta baja del Sindicato de Luz y Fuerza, en el barrio de San Telmo. Aunque se recibieron centenares de coronas florales, al lado del féretro solo estaban las de su gremio, las de su familia y la que envió Cristina Kirchner.

Lescano, nacido el 15 de octubre de 1932 en Lomas de Zamora, fue empleado de la Compañía Italo Argentina de Electricidad (CIAE) y también trabajó en SEGBA. Desde 1964 integraba el Sindicato de Luz y Fuerza, donde llegó a secundar a Oscar Smith, histórico dirigente del gremio que desapareció durante la última dictadura militar.

Con la vuelta de la democracia y la normalización del gremio, en 1984 Lescano fue electo secretario general. Fue reelecto sucesivamente por varios periodos. El actual se le vencía a fines de 2015.

Peronista y frontal, Lescano hablaba sin eufemismo tanto en las reuniones de mesa chica de la CGT como con funcionarios del Gobierno y los periodistas. “Para él todo era blanco o negro. Por su franqueza para hablar todo el mundo lo apreciaba”, lo recordó ayer a Clarín el jefe de la CGT alineada con la Casa Rosada, Antonio Caló. El metalúrgico fue uno de los primeros sindicalistas que llegaron al velatorio. También estuvieron el mecánico Ricardo Pignanelli y el líder de Obras Sanitarias, José Luis Lingeri.

Luis Barrionuevo, de viaje en Catamarca, no pudo venir al velatorio: “Eramos amigos desde hace 40 años. Se fue un lucido dirigente sindical, que siempre estuvo preocupado por la unidad del movimiento obrero”, dijo el gastronómico.

El lucifuercista fue el principal rival en el seno de la central obrera de Hugo Moyano y fue uno de los que más se opuso a que el camionero siguiera otro mandato al frente de la CGT, lo que terminó generando la fractura de la central sindical. Ayer en el velatorio había coronas de Camioneros.

Tras su alejamiento de la CGT oficialista, Lescano había propuesto la reunificación del movimiento sindical para después de las elecciones de octubre. “A nosotros el oficialismo no nos da pelota”, se quejó en uno de las últimas entrevistas concedidas a la prensa.

El sindicalista será enterrado hoy a la mañana en el cementerio de Lomas de Zamora. Anoche, su familia averiguaba la posibilidad de comprar una bóveda en ese cementerio, algo que Lescano pretendía pero no llegó a hacer.

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