La Nación cerró el grifo, Alperovich pide cautela y los gremios no aceptan una “imposición salarial”

La Nación cerró el grifo, Alperovich pide cautela y los gremios no aceptan una “imposición salarial”
El Gobernador advirtió que este será un año difícil para el mantenimiento de las cuentas públicas ya que desde la administración kirchnerista no se destina la misma cantidad de fondos que en períodos anteriores. Al momento de la discusión salarial pidió “prudencia” a los gremios que rechazan las ofertas monetarias oficiales.
14/03/2012 11:11 PM | El discurso de la administración alperovista no demuestra grietas en su contenido respecto a las serias dificultades que afrontará en este año al momento de otorgar subas salariales a los agentes de la Administración Pública.

Sin embargo, lo que se torna cada vez más patente son las fisuras en el poder de convencimiento del que dispone el Ejecutivo al momento de posicionarse como un dique de contención para las exigencias del sector gremial, que no parecen ser proclives al pedido oficial de cautela al momento de entablar las respectivas negociaciones laborales y salariales.

En tal sentido, nuevamente fue el propio gobernador José Alperovich quien, en rueda de prensa durante la inauguración del nuevo edificio de la Dirección de Tránsito Municipal (ver página 5), hizo referencia a la temática y cada vez que pudo dejó deslizar en sus comentarios un tono emparentado con el dramatismo que acarreará este período, signado por una crisis internacional que parece no tener en Tucumán la excusa suficiente para obviar la regresividad que trae consigo y que afectará a las arcas públicas.

"No es cuestión que no estemos dispuestos a dar (el respectivo aumento monetario), pero es un momento muy difícil donde tenemos que tener mucha serenidad y mucha cautela", sostuvo el Primer Mandatario como una forma de volver a marcar las pautas que desplegará el Gobierno a la hora de encarar la discusión paritaria.

Asimismo, sostuvo que "tengo que ir viendo cómo tengo recursos para pagar los sueldos, porque no solamente la cuestión es decir dar el aumento, sino que debemos ver cómo obtenemos los recursos para que la provincia siga trabajando", a lo que agregó su diagnóstico, a modo de comparación, sobre el panorama que se presentaría en caso de acceder a las exigencias elevadas por los estatales. "Si queremos volver al Tucumán de antes donde podemos dar aumentos pero no pagar los sueldos, bueno...", deslizó.

Entre las justificaciones y excusas a las que apeló el Gobernador para sostener la decisión adoptada en materia salarial, remarcó un condicionamiento que a lo largo de los últimos ocho años no mereció mayores quejas, puesto que desde la gestión federal el grifo de recursos siempre estuvo abierto para con una de las jurisdicciones mimadas. Pese a ello, los tiempos cambiaron, puesto que, afirmó Alperovich, "desde la Nación por ahora no hay ayuda, la recaudación está viniendo floja y ya hay provincias con problemas para pagar los sueldos y a nosotros nos va a tocar también".

Al respecto, comentó que luego de su regreso de Buenos Aires, donde realizó una serie de gestiones y participó del acto en el cual la presidenta Cristina Kirchner trató de nazis y antisemitas a un par de periodistas, pudo hablar con otros mandatarios e incluso mantuvo una charla con el Ministro de Economía de la Nación Hernán Lorenzino, encuentros que le permitieron concluir que "realmente la situación que estamos pasando las provincias es muy grave, la recaudación ha bajado, estamos en un momento límite donde no hay plata", redundó.

Relacionado al contexto de "vacas flacas" que predice Alperovich, también tuvo palabras para con la dirigencia sindical que se apresta a elevar las solicitudes que tienen como objeto apuntalar los alicaídos bolsillos de los empleados públicos provinciales. "Yo les pido que me den una mano porque es un año muy difícil, como me decía el gobernador de Entre Ríos (Sergio Urribari) que los sueldos de enero los terminó de pagar el 19 de febrero y en Santa Fe el gobernador (Antonio Bonfatti) pidió un crédito de 500 millones de pesos para pagar sueldos", ejemplificó el Mandatario comarcano.

Antes de la prédica efectuada por el gestor de la cosa pública tucumana, fue el principal operador y hasta ahora uno de los pocos funcionarios del gabinete que le aseguró paz social a esta Administración en materia de negociaciones gremiales, quien hizo referencia a la problemática que se avecina.

Así, el titular de la cartera de Gobierno, Edmundo Jiménez, en declaraciones al programa televisivo "A las Siete", postuló que, al momento de trazar el camino para arribar a un acuerdo, dicha senda puede bifurcarse entre la metodología del diálogo o la violencia, quizás previendo el grado de conflictividad que pueda alcanzarse en caso de un fracaso en la mesa de paritarias. "La fuerza no es algo bueno en la política. El respeto siempre es importante, nosotros escuchamos al otro, no creemos que siempre tenemos la razón nosotros", indicó el funcionario.

Al tiempo de señalar que mantiene un permanente contacto con los referentes de los gremios estatales, pero que, pese a ello, "aún no fijamos una agenda salarial" con el sector, aludió cuál será una parte de la oferta que tirará sobre la mesa el Ejecutivo, sin dejar de tener en cuenta que el nivel de ascenso salarial sigue fijo en el 20 por ciento.

"Estamos trabajando con el sector de Economía para ver cuáles serán los incrementos salariales. Pero el incremento será escalonado como los maestros. Yo creo que el aumento escalonado no es desfavorable", expresó Jiménez, en contraposición a lo exclamado por los propios estatales quienes manifiestan su desacuerdo para con esta forma de pago en sus haberes.

Marcha y reclamos

Vinculado con esta divergencia de posturas, en la jornada de ayer también se llevó a cabo una manifestación por las calles del microcentro por parte de múltiples sectores (CTA, CCC, Barrios de Pie, Sindicato de Municipios y Comunas del Interior, Autoconvocados de la Salud, Jubilados de la Plaza) en concordancia con una protesta a nivel nacional cuya consigna era dejar traslucir su rechazo al "ajuste" que pretende imponer el kirchnerismo a partir de lo que ha denominado, con su particular forma de construcción del discurso, como "sintonía fina".

Durante la marcha, que se trasladó desde la Gerencia de Empleo de la provincia (Chacabuco al 500) hasta plaza Independencia, una de las que se mostró contrariada por la actitud asumida por el Gobierno fue la secretaria general del SITAS, Adriana Bueno.

"No podemos ir con la espada en el pecho de que el 20 por ciento es el tope y que en tres cuotas se realizarán los pagos, entendemos que vamos a un acuerdo salarial y no a una imposición salarial", sostuvo la galena del sur provincial.

En tanto, contestó al pedido de cautela esgrimido por Alperovich, al sostener que "cuando el Gobernador nos llama a la prudencia, yo respondo que quienes hicieron un manejo imprudente de todo el dinero han sido ellos. Por qué la prudencia para nosotros y ellos son una minoría que viven en una situación de absoluto privilegio sin pasar ningún día ninguna necesidad". Añadió al respecto que "ellos (funcionarios) no fueron prudentes y para colmo ostentan todo lo que adquieren con la velocidad del rayo. Mientras los de arriba no den un signo claro de austeridad y de prudencia, con qué cara nos piden a nosotros que seamos prudentes, hay que ser coherentes en la vida", arremetió.

Por su parte, el titular de la CTA en la provincia, Salvador Agliano indicó que "se le quita el sentido de libertad a las paritarias. El Estado no debe condicionar las negociaciones. Somos víctimas de este modelo que se viste de progresista pero que lleva adelante una política neoliberal que tiene como consecuencia el impuestazo, la precarización y el ajuste", bramó.

Finalmente, el referente de la CCC, Vicente Ruíz, calificó de "miserable" el incremento porcentual ofrecido por el Ejecutivo y requirió el pase a planta permanente de contratados de municipios y comunas, como así también el blanqueo de aquellos trabajadores que se desempeñan en cooperativas o registran carácter de monotributistas. "Exigimos mil pesos de incremento salarial en el básico a la categoría 15, actualmente con un básico de 980 pesos", adujo Ruíz.

Marcha de antorchas de Docentes Autoconvocados

El próximo viernes un sector de la docencia que se oponen a la conducción de la Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales (ATEP), gremio integrante del Frente Gremial Docente (FGD) que acordó salarios con el gobierno provincial, realizarán, en Plaza Independencia, a partir de las 19.30 una marcha de antorchas bajo el lema "La Lucha Docente Continúa". Sobre el particular los dirigente autoconvocados Martín Ammún y Juan Veliz señalaron a EL SIGLO que "estamos en contra del acuerdo alcanzado por un sector de la docencia con el gobierno, ya que nuestras pretensiones es que el salario de los docentes sea igual al costo de la canasta familiar. Queremos que se reabran las paritarias".

Por otra parte señalaron que "existe otro punto que el Estado quiere instalar como lo es la modificación del Estatuto Docente, con lo que se quieren cercenar derechos adquiridos por medio de largas luchas sindicales".

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