El negocio de los taxis mueve 24 millones de pesos al mes

El negocio de los taxis mueve 24 millones de pesos al mes

Un móvil recauda $1.100 diarios en promedio. Los peones se llevan el 30%.

El servicio de taxis en la ciudad genera 24 millones de pesos mensuales de recaudación, que se distribuyen entre unos 700 propietarios. De las ganancias, un 30 por ciento queda para los choferes, una proporción similar se va en gastos de mantenimiento y el resto va a parar a los bolsillos de los titulares de las licencias.

Cada auto que circula levantando pasajeros colecta, al final del día, unos 1.100 pesos en promedio. En jornadas de mayor demanda, como cuando hay paro de colectivos o temporales de lluvia (algo que fue bastante recurrente durante el año pasado), llegan a duplicar esa cifra. En contraposición, también hay épocas en que el coche debe estar parado por reparaciones o porque el conductor está enfermo y no se consigue un reemplazante para que esté al frente del vehículo.

Como la actualización de la tarifa se hace de manera automática dos veces al año, en enero y julio, los taxistas tienen asegurada la carrera contra la inflación. El parámetro para el incremento es el valor que tenga el litro de Euro diésel en las estaciones de servicio del Automóvil Club Argentino (ACA).

Pese a ello, desde la Asociación de Propietarios de Taxis consideran que Neuquén no es una de las plazas más rentables por los numerosos gastos administrativos y los últimos aumentos en la cantidad de licencias, situaciones que achicaron la porción de la torta para el conjunto.

“El Ejecutivo municipal, en enero de 2014, prácticamente liberó el servicio cuando se otorgaron 127 licencias en lugar de 60; se hizo un arreglo con el Sindicato de Peones, se les entregó licencia a casi todos y quienes teníamos desde antes este comercio perdimos”, planteó Miguel Garrido, vicepresidente de la Asociación.

Hoy hay 741 licencias de taxis en toda la ciudad, un promedio de una cada 340 habitantes. El número de propietarios es algo menor, ya que varios tienen más de un coche.

Garrido indicó que esto se debe a que desde el año 2009 se permite la transferencia de los permisos “y también a que hay hijos de titulares que heredan y pasan a tener dos”. Asimismo, negó que se alquilen las licencias, como había afirmado hace un año el ex titular de la entidad, Mario Del Río.

Contó que de los 33 mil pesos que recauda un coche en promedio al mes, el dueño destina un 30 por ciento al salario del chofer, cerca de un 20 por ciento a combustible y otro 10 por ciento, aproximadamente, se va entre aceite, recambio de cubiertas y gastos administrativos. Aseguró que después de estos pagos quedan en limpio poco más de 10 mil pesos.

Dinero fresco todos los días

Eduardo Lira, titular del Sindicato de Peones, confirmó que la recaudación diaria oscila entre 1.000 y 1.200 pesos por vehículo, e indicó que esto implica que un chofer con dos francos semanales tiene un sueldo mensual de 8 mil pesos.

“Nosotros no cobramos por horas extra o feriado, tenemos el acuerdo de que nos queda el 30 por ciento de lo que se gana”, comentó y agregó: “La única diferencia que podemos hacer es trabajar más o hacer horas nocturnas, donde la tarifa es más alta”, según lo estipulado por el Concejo Deliberante.

En total, incluyendo a los franqueros, hoy en la capital existen alrededor de 1.300 peones de taxis, a los que se suman otros 400 que manejan remises.

Lira indicó que “la cifra no es precisa porque muchos trabajan en negro, que es algo que estamos tratando de superar”, una irregularidad que intentarán mejorar en el transcurso de este año.

Para los pasajeros, en tanto, los números son otros: un viaje de un barrio del oeste al centro oscila los 100 pesos entre ida y vuelta, y conseguir un vehículo que los traslade en un día lluvioso es una odisea que puede durar más de media hora en el mejor de los casos.

Un servicio “semipúblico”

Los incumplimientos de frecuencias y horarios en el servicio de colectivos hacen que muchos vecinos se vuelquen a los taxis, así sea de manera individual o compartiendo el viaje en grupo. Sin embargo, por el costo de la tarifa, sigue siendo una alternativa que está fuera del alcance de la mayoría.

Miguel Garrido, de la Asociación de Propietarios de Taxi, indicó que “en esto hay una concepción errada del Municipio, que quiere cada vez más autos porque considera que somos un servicio público y no es así”. Añadió que “la gente de una toma nunca va a tomar un taxi; por eso, en todo caso, seríamos un servicio semipúblico”.

Afirmó que, para los propietarios, hoy sobran coches para la demanda existente y sólo se trabaja a pleno “cuando la gente cobra”.

Planteó también que están en una situación de desigualdad para atender la demanda de transporte urbano en relación con los colectivos. “Indalo no paga Rentas, ni patente ni seguro en esta ciudad. Nosotros, en cambio, somos rehenes de tres compañías de seguros y tenemos doble licencia comercial”, señaló.

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