Néstor Marcolín sobre los cambios en la Línea 60: "Si nos perjudican, nos vamos a defender"

"El cambio va a ser un perjuicio para los pasajeros que vengan de zona norte porque para llegar a Constitución van a tener que tomar dos colectivos", advirtió el delegado de MONSA a LaNoticia1.com. El gremialista aseguró que la compañía "amenazó con despedir a 280 choferes si el Gobierno no otorga las nuevas trazas". No descartó medidas de fuerza. 

La histórica línea 60 sufrirá una serie de cambios en las próximas semanas que redefinirán la cantidad de ramales, el alcance de los recorridos y la frecuencia que deberán tener. De las 19 rutas actuales pasará a tener solo 7, que unirán tres puntos de la zona norte del Gran Buenos Aires principalmente con Barrancas de Belgrano. Solo la variante que empieza en San Isidro pasará por la estación Constitución y llegará a Barracas, en el sur de la Capital Federal.

Las modificaciones fueron dispuestas por el Ministerio de Transporte, y si bien el presidente de Monsa, Marcelo Pasciuto, aseguró que la reestructuración "beneficiará a los choferes que ya no manejarán más de tres horas, y a los pasajeros con mayor frecuencia en el servicio", los trabajadores no dicen lo mismo. En diálogo con LaNoticia1.com, el delegado de la línea, Néstor Marcolín, denunció que en realidad "el cambio va a ser un perjuicio para los pasajeros". 

"Con el cambio de ramales, la mayoría de pasajeros que viajan desde Acceso Tigre o Fleming, que en su mayoría son laburantes humildes y viajan desde Zona Norte hasta Constitución, pasarían a pagar dos pasajes, ya que con el nuevo recorrido el colectivo llegaría solamente hasta Barrancas de Belgrano", explicó Marcolín ante nuestros micrófonos, donde confesó que con la impelementación de estas medidas, "los ususarios se van a ver muy perjudicados". 

En ese contexto, el delegado remarcó que "los choferes tomaron mal esta decisión porque lo que se viene es un preventivo de crisis". "La empresa amenazó que si no logra modificar los recorridos, iba a despedir a 280 trabajadores. Hay que ver cuál es la decisión política para ver si otorgan o no las trazas que pidió la empresa. Hay que esperar que medida toma el Gobierno de Macri: Si beneficia a la empresa va a perjudicar al público usuario", adelantó.  

Marcolín consideró que desde la empresa "fueron a pedir un preventivo de crisis ante el Gobierno cuando en realidad no existe tal crisis". "Los trabajadores estamos preocupados y nos sentimos muy perjudicados. El martes 19 teníamos una reunión en el Ministerio de Trabajo donde íbamos a rechazar este preventivo, pero finalmente la reunión se levantó", dijo el sindicalista, que advirtió: "Si nosotros vemos perjudicados los puestos de trabajo, nos vamos a defender".

Por último, Marcolín alertó ante nuestros micrófonos por el estado general de los micros y reclamó a la compañía la renovación total de la flota. "Los coches los tienen que cambiar porque ya tiene 10 años y este año deberían renovar toda la flota. A menos que le den una prórroga, la empresa ya debería comenzar a renovar todo el parque automotor. El estado general de los colectivos está bastante complicado y para nosotros no recibe la mantención adecuada", concluyó. 

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